Quizá a algunos no les parezca el lugar ideal para visitar, en cambio a otros le interesará como curiosidad turística, artística, arquitectónica o antropológica, la cuestión es que desde 2004 los Cementerios de Montjuïc y de Poblenou en Barcelona forman parte de La Ruta de los Cementerios en la ciudad, siguiendo el ejemplo de los reconocidos cementerios de París (Père-Lachaise, Montmartre, Montparnasse...) que son un reclamo turístico singular y de mucho relieve para los visitantes de la capital francesa, y aunque más modestamente y con unos personajes ilustres más locales la propuesta también tiene su público en Barcelona.

Estuve paseando por el viejo Cementerio de Poblenou en una visita ni programada ni exhaustiva, sin mucho orden y sin buscar minuciosamente todos sus puntos de interés arquitectónico y sus ilustres tumbas, un poco al azar.
Especialmente impresionante es el recinto de panteones, en el que descansan muchos ilustres barceloneses del siglo XIX y principios del siglo XX, una imagen gastada por el paso del tiempo sobre la piedra, un decorado muy literario, novelesco, un lugar decadente, solitario y repleto de apellidos de la burguesía catalana y de industriales adinerados de siglos pasados.
El Cementerio de Poblenou se pensó como solución a los problemas de insalubridad ocasionados por las fosas parroquiales que existían en el interior de la ciudad amurallada, fue inaugurado por el obispo de Barcelona Josep Climent i Avinent el año 1775 en unos terrenos deshabitados cerca de la Playa de la Mar Bella, fue el primer cementerio de la ciudad que fue construido fuera del perímetro amuralladoa, está situado en la actual calle de Taulat nº 2, en un extremo de la Avenida Icària se encuentra la puerta principal de entrada al recinto funerario. Todo el cementerio está actualmente inmerso en una lenta y costosa restauración y recuperación de las zonas más deterioradas.
El cementerio fue destruido por las tropas napoleónicas en 1813, un joven arquitecto italiano llamado Antonio Ginesi fue el encargado de construir el nuevo recinto funerario, bendecido por el obispo Sitjar el 15 de abril de 1819. Las formas neoclásicas del cementerio de Ginesi -el espacio de entierros igualitarios, el efecto de orden y serenidad- reflejan los gustos estéticos y las aspiraciones políticas de los nuevos grupos de comerciantes y fabricantes adinerados de la ciudad.
Desde su inauguración el Cementerio de Poblenou ha sufrido numerosas modificaciones y ampliaciones. La más importante se produjo en 1849, ese año Joan Nolla construye el recinto de los panteones, donde se concentra el trabajo de conocidos arquitectos y escultores de la época, ese nuevo espacio manifiesta la voluntad de la burguesía barcelonesa de mediados del siglo XIX de exhibir su opulencia y prestigio social.
El primero (10.30 horas en catalán y 12.30 en castellano) y el tercer domingo (10.30 horas en castellano y 12.30 horas en catalán) de cada mes se organizan visitas guiadas del recinto.
Algunas tumbas ilustres:
Lola Anglada, ilustradora.
Xavier Benguerel, escritor.
Narcís Oller, escritor.
Frederic Soler, "Serafí Pitarra", poeta, dramaturgo y empresario.
Narcís Monturiol, ingeniero.
Josep Anselm Clavé, músico y político.
Josep Llimona, escultor.
Valentí Almirall, ideólogo y político.
Manuel Porcar, alcalde de Barcelona.
Mary Santpere, actriz.
Cassen, actor.
Carmen Tórtola Valencia, bailarina.
Marià de Cabanes, alcalde de Barcelona.
José Luis de Vilallonga, escritor, actor y aristócrata.
En el cementerio de Poblenou se encuentra también la tumba de Francesc Canals Ambrós, un chico que murió en 1899, a los 22 años, más conocido por algunas personas del barrio como El Santet. En su sepulcro se acumulan cientos de papeles escritos, imágenes de santos, fotos de seres queridos y otros objetos, parece que hace milagros...
La estrella escultórica del camposanto: El petó de la mort (El beso de la muerte), escultura de Jaume Barba (según la inscripción municipal) realizada en 1930, pero parece que en realidad el autor fue Joan Fontbernat Paituví. Eros y Tánatos funden sus destinos en esta espectacular escena, no podía resistirme a un primer plano de película y a otro más general del conjunto escultórico y su entorno.










