La Coctelera

Categoría: Viajes

20 Mayo 2012

Calles de Valderrobres

20 may 12 Autor: Carles En: Viajes

Valderrobres o Vall-de-roures es la pequeña capital de la comarca del Matarranya, conserva en sus calles y en sus viejas casas un tipismo entrañable y poco común en este siglo XXI, un legado que permanece dejando pasar el tiempo impasible en su rincón, las décadas van sumando vidas y sus paredes historias que contar, historias olvidadas.

Algunas de sus fachadas todavía conservan aquel encalado color azulete claro tan raro de ver, fachadas que parecen no haberse pintado al menos en medio siglo, algunas casas se conservan en pie casi milagrosamente según se advierte por su poco mantenimiento exterior, pero eso sí, mantienen una verdad y un aire de misterio casi mágico. Vall-de-roures es un pueblo antiguo, de los de imponentes subidas, anclado en un tiempo pasado pleno en su belleza austera. Un paseo por sus calles es un regalo.

    

19 Mayo 2012

De la ermita de San Cristóbal que guarda desde sus alturas el pueblo de Calaceite y que en la imagen que abre el post vemos desde el vecino poblado ibérico de San Antonio, me gusta especialmente el amplio horizonte que se aprecia desde sus alrededores. Observamos toda la comarca del Matarranya de lleno, y más allá desde los escarpados montes de los Puertos de Beceite y las poblaciones de la vecina comarca de la Terra Alta que podemos observar cerrando el artículo, a lo lejos vemos el pueblo de Horta de Sant Joan. Al tiempo Aragón y Catalunya en un mismo plano ante los ojos, al norte la vista alcanza hasta las cumbres nevadas del Pirineo, un panorma en conjunto de excepción.

La ermita de San Cristóbal es una robusta construcción de grandes dimensiones con paredes de sillería, del siglo XVIII en estilo barroco y que consta de una sola nave con bóveda de arista y capillas laterales, desde su entorno me gusta también observar los tejados al sol del cercano Calaceite, con el Via Crucis de su calvario que lleva del pueblo a la ermita, con sus pequeñas capillas a cada paso, con su magnífico conjunto de cipreses centenarios que acompañan al visitante durante la visita, como inmensos guardianes verdes vencedores ante el cierzo y el tiempo.   

  

17 Mayo 2012

Los niños de Calaceite saben que no todos los neonatos llegan volando en un atillo colgado del pico de una cigüeña y desde París, al menos no los que nacen en su pueblo, sus mayores les cuentan que cuando nacen los niños en Calaceite vienen de la ermita de San Cristóbal, la que queda en lo alto de un cerro junto al pueblo y es visible desde sus propias casas y sin embargo las niñas vienen desde la ermita de Santa Ana, algo más alejada del pueblo, en medio de los campos de cultivo en el llano, en verdad ellas lo tienen algo más difícil.

El paraje que envuelve Santa Ana se aprecia en la foto que cierra el post, se ve a lo lejos junto a un pequeño conjunto de cripreses, una imagen tomada desde el poblado ibérico de San Antonio. El camino que lleva a la ermita de Santa Ana es de tierra y algo maltrecho, pero finalmente se llega y vale la pena.  

La ermita de Santa Ana (siglo XVII) situada en un paisaje suave y verde junto a una fuente, por completo bañada por un mar en calma de cipreses, encinas y olivos, transmitiendo tranquilidad y sosiego a cualquier visitante, compruébenlo. El portal turístico de la Comarca del Matarranya en internet y el rótulo que se ve en una de las fotos nos desvelan algunos detalles y secretos de la ermita y sus alrededores:

El año 1608 el Concejo de la Villa aprobó la celebración de la fiesta de Santa Ana y la construcción de esta ermita en su honor en el paraje de la font de les Ferreres. Durante los años siguientes se citan muchas donaciones para la fábrica de la ermita en los testamentos de vecinos de Calaceite, pero no fue hasta el 1621 que se adjudicó la obra, dado que durante estos años el municipio construyó la Casa Consistorial, primero, y la capilla de San Roque a continuación.

El retablo Mayor se hizo en 1688 y casi un siglo más tarde (en 1770) se edificó la casa adjunta sobre el solar de una casa anterior que se habría desmoronado. Esta casa tiene una lonja con dos arcadas en un lateral que se cedía para el refugio de rebaños y pastores. A comienzos del siglo XIX se levantó en el interior de la ermita un monumento a Nuestra Señora del Pla, patrona de la población, por donación de una familia del pueblo.

La ermita es de estilo renacentista y está construida con piedra de sillería. Consta de una sola nave dividida en cuatro tramos por los arcos de diafragma de la bóveda.

Desde 1701 y hasta 1878, está documentada la tradición de venir en procesión hasta la ermita en rogativa de lluvias con la reliquia de la Santa Espina que se conserva en la iglesia Parroquial. Anteriormente también se había hecho esta rogativa, pero con un crucifijo.

En la actualidad, se celebra la fiesta en la ermita el sábado anterior al lunes de Pascua Florida, dentro de las Fiestas de Primavera que han agrupado tres celebraciones: Santa Ana, San Isidro y la Santa Espina. Entre los actos destacan los juegos tradicionales, como la cucaña (se observa el tronco plantado permanentemente), estirar la cuerda,...

En la entrada del camino de acceso hay la cruz de término de Santa Ana.

 

 

14 Mayo 2012

Calaceite: Interiores

14 may 12 Autor: Carles En: Viajes

Dejo aquí algunos apuntes fotográficos Calaceite adentro, paseos sin rumbo en su descubrimiento en el ascenso desde cualquier calle que cruce desde la carretera general, en ese punto todavía no es posible imaginar la belleza que en su interior espera al visitante en Calaceite, entre sus calles aguarda en calma la belleza austera que toma cuerpo en piedra, en forja, en madera, en la reunión de todos sus ocres, algunos ejemplos a continuación. 

 

8 Mayo 2012

Ocres de Calaceite

8 may 12 Autor: Carles En: Viajes

Como muchos otros pueblos de Aragón, Calaceite arropa su cotidianidad en un manto de ocres variados, cada calle, cada rincón, cada casa aporta su particular toque de color a la paleta de todos sus ocres, visualmente el conjunto deja en el observador sensaciones cercanas a las esencias de la tierra, fruto tranquilo del esfuerzo colectivo a lo largo de su tiempo, la austeridad se intuye en sus piedras, también se adivina nobleza y fuerza en los sillares al tiempo que sencillez y trazos de inevitable olvido en sus matices de tierra, vestido de trabajo y de domingo.

Hay una historia que se recuerda y cien que se llevó el tiempo tras cada portal, incontables miradas tiernas grabadas en sus esquinas recias, resentimientos y envidias a racimos en los pasos perdidos de sus callejones cerrados, Calaceite parece haber sido desde siempre un mundo envuelto en sí mismo, con sus glorias y sus difuntos, resguardado en sus adentros al rasero de soles, de heladas y del cierzo, mirando el cielo pasar íntimamente en el espacio que se hace visible entre sus tejados, el resto poco importa, como en tantos otros pueblos.

Las calles de Calaceite guardan palacetes de paredes nobles en armonía con su entorno, sorpresas en la calle de Maella, en el paseo el observador atento encontrará detalles simbólicos en ornamentaciones en el lugar más imprevisto que intentarán pasar desapercibidos discretamente ante el ojo despistado, algunas señales de vida pasada, reflejos pétreos y artísticos de la tradición religiosa en sus calles como esa maravilla de las puertas-capilla, se conservan la del Pilar y la de San Antonio, joyas admirables del barroco, y la presencia imponente de su iglesia de Nuestra Señora de la Asunción con fachada principal que da a una calle noble que no permite la perspectiva suficiente al observador para poder admirar sus formas imponentes y su alto campanario, y el capricho de su puerta que presenta diversos volúmenes según la perspectiva particular en el ángulo de visión elegido, con el juego de sus originales y sobresalientes clavos de forja.

El caserío antiguo de Calaceite es denso en arquitectura y hermoso como pocos, sus calles están marcadas por su historia a cada paso, la conserva en silencio casi en secreto como garante de su propia belleza, los más preciados bienes de su gente, la herencia de sus predecesores. Calaceite es refugio de una inmensa serenidad que se desprende de su universo interior, salpicada además por rincones sombríos y quietos en su ritual de callejas estrechas, sin embargo esconde pocos espacios propicios a favorecer la relación vecinal, pocas plazas quizá como reflejo de ese rasgo ancestral en su carácter, de vivir puertas adentro, la excepción es su monumental Plaza Mayor casi como único escenario central de la vida pública y comunitaria, testigo mudo de sus relaciones pasajeras.

Sin duda hay un hilo argumental presente en este ir y venir por las calles de Calaceite que nos lleva a apreciar una esencia común a todos sus ocres en comunión con las vidas que pasaron por sus calles y de las que seguirán pasando tras siembras y cosechas en el tiempo, sobre un mismo escenario confluyen un Calaceite de postal con otro en el que vivir las rutinas diarias y al tiempo una colección de sensaciones en el eventual visitante que van dejando su huella en esa vivencia de acercarse y sentirse unido a esa tierra casi sin quererlo, mágicamente.    

 

6 Mayo 2012

Calaceite Año 0

6 may 12 Autor: Carles En: Viajes

Estuve buscando algunos datos de interés en internet sobre Calaceite antes de mi visita y me encontré con una población con una historia reciente llena de interesantes detalles culturales y literarios. En Calaceite estuvieron viviendo algunos escritores como el chileno José Donoso en los años 70, Ángel Crespo o Mauricio Wacquez en los 80, todos dejaron huella vital en sus calles y en sus paisajes, personajes que a su vez atrajeron hasta estos parajes a otros literatos en breves visitas. De interés resulta el documental "Calaceite: tinta y piedra" (2005) de Emilio Ruiz Barrachina que puede verse en el siguiente enlace (Cervantestv.es). 

No es fácil elegir un lugar de paz en el que encontrar reposo, tampoco es algo que todo el mundo se ponga a buscar, sin embargo hay cosas que vienen solas, sin buscarlo el día menos pensado uno encuentra su lugar en el mundo, así también el del último viaje.

Un día de abril paseando por el despoblado ibérico de San Antonio en Calaceite me encontré envuelto en un lugar tranquilo, bucólico, era un cerro aireado con una pequeña capilla dedicada a San Antonio Abad situada junto a un pino solitario y resistente que domina el monte y los paisajes a su alrededor extensamente, un pino que también morirá un día, cercano y a la vista se encuentra el monte de San Cristóbal con su ermita y su calvario. 

Desde San Antonio se contemplan hermosas vistas que alcanzan un amplio horizonte, un alto escenario natural rodeado de campos de olivos y almendros, por momentos lugar rico en sol y en cierzo y casi siempre bañado en silencio. Viva ese silencio y toda la calma de Calaceite.

15 Abril 2012

Un viaje de cuatro días me lleva al encuentro de unos paisajes y unos pueblos que me resultan amables y cercanos, envueltos en calma y silencios como valor añadido a su naturaleza, gentes, gastronomía, costumbres, arte y cultura, es la Comarca del Matarraña, el Matarranya.   

En uno de sus viajes literarios a pie, Josep Maria Espinàs relataba en A peu pel Matarranya (Ed. La Campana, 1996) su experiencia recorriendo varios pueblos de la comarca. Poco antes de mi reencuentro con esas tierras leo sus siempre interesantes apuntes. En su narración busco y encuentro algo de luz con la que enriquecer previamente mi camino al tiempo que me familiarizo con ese entorno conociendo algunos detalles de interés. Los apuntes de ruta de Espinàs no pretenden ser una guía, el escritor y caminante vive y refleja el territorio y sus gentes en las distancias cortas, al ritmo que marca su aproximación en cercanía y sin prisas, dejando su personal huella en sus paseos a pie, una hermosa forma de viajar. 

De mis recuerdos de la infancia conservo colores y sensaciones de los paisajes del  Matarraña, una comarca fronteriza enclavada en la provincia de Teruel y que habla en catalán en su intimidad mucho más que Barcelona, es el Matarranya. Tengo un recuerdo dulce y vago de ella en mi pasado, pinceladas suaves que permanecen a pesar de que no fuera ese mi destino final en aquellos pausados tránsitos veraniegos, era una tierra de paso en la ruta por carretera de mis viajes familiares desde Barcelona hasta Andorra de Teruel.

La velocidad a la que se circulaba por aquellas estrechas carreteras de curvas de los años 70, lentas y rudimentarias, concedía un interesante tiempo que permitía la contemplación de los campos y pueblos que se dejaban observar desde la ventanilla del coche, pasaban lentamente, aún hoy quedan algunos trazos de la antigua ruta que permiten comparar ambos recorridos, dos mundos bien distintos.

Hoy el tiempo transcurrido redibuja ese pasado y me devuelve sensaciones en ocre de hitos en sus parajes, siempre envuelto el aire en olor a romero y a tomillo, a veces llegaban aromas a tierra mojada tras una lluvia inesperada, una tierra que desde entonces me llama en la distancia, pasados los años me decido a ir a su reencuentro, una cita aplazada hasta ahora.    

De esos viajes que parecían no tener fin, recuerdo que en ocasiones parábamos a la sombra de una fuente que se encontraba junto a la vieja carretera cerca de la ribera del río Algars, límite entre Catalunya y Aragón y afluente del Matarraña, un alto en el camino. Un bocadillo de tortilla resultaba un bocado delicioso, con sus sabores potenciados tal vez por el aire limpio que envolvía la escena y por la excitación del viaje ante emociones que suponían un cambio en la vida cotidiana de aquella niñez.

De Calaceite (Calaceit), mi destino final hoy, recuerdo una visión mínima desde la carretera general que cruza su parte baja,  eso es por lo poco que se descubre al paso del forastero, al igual que otras poblaciones Calaceite esconde sus tesoros mejor guardados calles arriba y entre sus montes. En mi memoria algunas estampas lejanas de paisanos que retornan en tonos sepia, de ancianos que parecían mucho más ancianos que los actuales, de campesinos ocupados en sus labores, de pastores y ovejas a lo lejos. Son imágenes dulces de paso como haces de luz cálida y de felicidad que guardo desde entonces.    

En mi corta estancia en la comarca, Calaceite es el punto de partida hacia otros pueblos y paisajes del Matarraña, una visita parcial y que merece ser completada en otra ocasión, Calaceite tiene además de su pueblo, lugares tranquilos que derrochan contagiosa serenidad en su ambiente, como las ermitas de San Cristóbal y de Santa Ana y el poblado ibérico de San Antonio, un lugar mágico en muchos aspectos que contaré en otro post. Además de Calaceite y algunos de sus parajes, en esta ocasión visitamos la bella Valderrobres (Vall-de-roures), la principal población de la comarca, también nos acercamos hasta Beceite (Beseit), rodeado de una naturaleza y unos paisajes espectaculares, paseamos por el Embalse de Pena que recoge las aguas del corto cauce del río Pena, un rincón lleno de calma. Completamos la visita parcial a la comarca con un acercamiento a los bonitos pueblos de La Fresneda (La Freixneda), Monroyo (Mont-roig de Tastavins) y Ráfales (Ràfels). Acompañan al artículo algunas imágenes que tomé del lecho del río Matarraña a su paso por Valderrobres.

 

16 Marzo 2012

El Golfo del Morbihan es un pequeño mundo marinero de unos 20 kilómetros de largo por 15 de ancho formado por decenas de islas (Gavrinis, Cairn, Moines, Arz...) en un "pequeño mar" como indica su propio nombre en bretón (Mor bihan) a refugio del Océano Atlántico, cuenta con la perla de la ciudad de Vannes (ver 1 y 2) bien protegida al fondo del golfo, y la ciudad de Auray sobre su ría con el encantador Puerto de St-Goustan (ver 1 y 2), lugares de los que ya habíamos hablado en esta larga serie dedicada a la Bretaña.

El Golfo de Morbihan tiene una única entrada al océano que comunica sus aguas con las del mar abierto, concretamente ese encuentro se tiene lugar en el estrecho situado entre el pueblo de Locmariaquer, donde se encuentra la Punta de Kerpenhir y el pueblo de Arzon, por su extremo de Port-Navalo. Un festival de barcos, fuertes corrientes marinas y mareas vivas agitan las aguas atlánticas vistas desde el estrecho, esta puerta abierta al gran océano desde el Golfo del Morbihan que describo brevemente en el post. 

En la localidad de Locmariaquer, en el paraje de la Punta de Kerpenhir, se encuentra la imagen de "Notre Dame de Kerdro", que abre el artículo, Kerdro quiere decir "buen viaje y buen retorno". La estatua en granito fue esculpida en 1946 por Jules Charles Le Bozec, en sustitución de otra de 1883 destruída por los alemanes en la ocupación, la nueva imagen se guardó en la iglesia hasta 1962, año en el que se situó sobre las rocas de la Punta de Kerpenhir, un magnífico mirador sobre el Morbihan, así como de algunas islas del golfo y de Port-Navalo. A Locmariaquer y Kerpenhir corresponden las imágenes que ocupan la primera parte del post. 

Hay que dar un gran rodeo en coche para pisar tierra firme de nuevo en Port-Navalo, razón por lo que la visita a la otra orilla del estrecho se produjo otro día en la visita a la península de Rhuys en la que se encuentra Arzon, núcleo principal de Port-Navalo, en general el área se encuentra muy urbanizada,tiene su encanto hacer a pie el camino de ronda que bordea el faro de Port-Navalo, desde su playa hasta el mismo puerto bordeando la costa, con vistas a la cercana isleta de Méaban (foto de cierre), al paso del estrecho y sus corrientes marinas, y al incesante tránsito de barcos que renuevan el paisaje del interior del Golfo del Morbihan.    

Sobre Desde Barcelona

Avatar de Carles
Barcelona, España
ver perfil »
contacto »
Bitácora de Carles Gracia Escarp
(Barcelona, 1967). De vocación letrista, poeta urbano, cronista musical, caminante. Contacto: carlesgracia@yahoo.es
Algunas de mis aficiones las iréis descubriendo en los diferentes contenidos que con el tiempo van a ir creciendo, si seguís a mi lado quizá quiera decir que alguna cosa tenemos en común. Bienvenid@s.
Nota: Edito mi "cuerpo poético" en catalán y en castellano en el apartado de poesía de mi blog. Copyright y autorización para uso de textos propios del apartado "Poesía":
© Carlos Gracia Escarp


directorio de weblogs. bitadir
Directorio de Blog
http://www.wikio.es
Who links to my website?
Locations of visitors to this page
site statistics

Fotos

Carles todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Categorías