
Desde Cancale, un puertecito en la costa bretona, Le Mont-Saint-Michel se divisa lejano sobre el horizonte al otro lado de la misma bahía, desde Cancale partimos una mañana al encuentro de ese conocido lugar recorriendo la Bahía de St-Michel bordeando el mar, se iba acercando y su silueta se fue haciendo cada vez más reconocible.
El Mont-Saint Michel, situado en territorio de la Baja Normandía, forma junto a su bahía parte del patrimonio de la humanidad según la Unesco desde 1979 y es el segundo lugar más visitado de Francia tras París.
De la visita me quedo con la deliciosa imagen del conjunto a lo lejos, desde los entornos del Couesnon que lleva sus aguas hasta los pies del roquedo. Una vez llegados al recinto fortificado la multitud de visitantes resta buena parte del encanto, el espacio es poco y la calle única, el turismo masivo de un día de agosto como fue el caso deshizo todo hechizo. Queda una colección de imágenes a salvo del bullicio y para la historia.
Imágenes para la historia que fueron tomadas en el verano de 2011, desde mucho antes se vienen realizando inmensos trabajos para devolver al Mont Saint-Michel su carácter de isla que ha ido perdiendo con los sedimentos depositados por las aguas a su alrededor, para que las mareas vuelvan a ejercer su fuerza como antaño sin obstáculos.
Resulta muy interesante seguir el proceso de restauración marítima y ambiental del entorno que se puede seguir desde la web oficial, un proyecto muy costoso económicamente y que en estos momentos ya está en sus etapas finales, iniciado en estudios en 1995 y ya en los trabajos en 2005, concluirán en 2015, ver el calendario de operaciones.
En breve los visitantes no podrán acceder en automóvil hasta la base del montículo como hasta ahora, ya se ha construído una nueva presa para regular las aguas del río Couesnon, se ha habilitado un parking inmenso para el turismo a una distancia prudencial, en 2014 un puente-pasarela será el nexo de unión con el roquedo para los visitantes a pie o en servicio especial de transporte, en 2015 se eliminará definitivamente la carretera dique anterior que podemos ver en mis imágenes. Quizá con el tiempo volvamos a ver los resultados de esta gran restauración ambiental.


































































La ciudad de
Dos templos religiosos destacan en Dinan, la iglesia de Saint-Malo en estilo gótico flamígero situada junto a la Grande-Rue y la Basílica de Saint-Sauveur, al este de la rue de l'Horloge que es la que muestro en imágenes, construida entre los siglos XII y XVI, con un interior que muestra una impresionante mezcla de estilos, románico y gótico, sus coloridas vidrieras la visten de una luz muy especial. La portada central de St-Sauveur románica e incluye un Cristo del siglo XIX, la torre del s. XVII con aguja del XVIII. Les dejo con otra selección de fotos personales que muestran que una visita a Dinan es altamente recomendable, no se la pierdan.
La calle de Jerzual es una de las más interesantes en Dinan, como habíamos sugerido es el mejor camino de llegar del centro del casco histórico hasta el puerto fluvial, llegando hasta la muralla y atravesándola por la Puerta de Jerzual para continuar por la rue du Petit-Fort hasta los muelles ribereños de La Rance. 












Como decíamos en el anterior artículo dedicado a su puerto (
Y entre esas calles con encanto en el centro de la villa se encuentra la rue de l'Horloge o calle del reloj, en la que encontraremos artesanos, algunas casas de interés y la bien presente Torre del Reloj (Tour de l'Horloge), la reconocerán en algunas fotos, una torre de vigilancia del siglo XV con un reloj adquirido por la ciudad en 1498 y muy buenas vistas desde sus alturas (158 escalones), en los alrededores algunas placitas con encanto como la place des Merciers y la place des Cordeliers, dedicada a oficios artesanos relevantes. En uno de los tramos de la estrecha callejuela Rue de la Cordonnerie los tejadas de las casas casi se tocan, una calle con algunos bares y ambiente nocturno.
Dinan tiene unos de los conjuntos amurallados más importantes de Bretaña, sus murallas levantadas entre los siglos XIII y XV rodean la ciudad en unos 3 kms. con una decena de torres y cuatro puertas monumentales, con agradables paseos de ronda en sus alrededores.












Una de las mayores sorpresas de la visita a Bretaña fue sin duda la ciudad de
Pero hoy empezamos la visita a Dinan desde su puerto:
Sobre los muelles del río Rance encontraremos algunos restaurantes y el Vieux-Pont, el puente gótico del siglo X que cruza el río hacia la otra orilla y única entrada a Dinan sobre el Rance hasta la construcción del viaducto del siglo XIX que lleva a la ciudad desde una mayor altura. En la orilla derecha del puerto podemos visitar la Maison de la Rance, museo que cuenta el ecosistema del río, las esclusas, los molinos de agua y la navegación, también es centro de actividades y excursiones relacionadas con el entorno natural. En mis fotos se pueden hacer una idea del conjunto del Port de Dinan.





































Guimiliau
De la iglesia del siglo XVI solo queda el campanario, el resto fue reconstruido en el siglo XVII, mezcla de gótico flamígero y renacentista. Su pórtico sur presenta destacados dovelajes esculpidos con escenas bíblicas. En el interior de la iglesia sorprende el baptisterio con un baldaquino de roble tallado y las cuatro sibilas que adornan los ángulos del elaborado púlpito, también apreciables los retablos del Rosario y de San José, así como el órgano. De algunos de los detalles comentados pueden hacerse una idea a través de las fotos que realicé durante mi visita y que hoy comparto aquí. 



















