Y hablando de París, vengo a hablar de una muy parisina señora de la canción, Dalida, la diva de la chanson durante más de tres décadas, aunque en diferente estilo a los de Edith Piaf o Barbara, otras dos grandes de la música francesa.
Dalida era hija de padres italianos emigrados en El Cairo, ciudad donde nació con el nombre de Yolanda Gigliotti (1933-1987). Dalida fue número 1 en 12 países, grabó en 7 lenguas, 500 canciones en francés, 200 en italiano y 200 en otras lenguas, cantando temas de autores tan reconocidos como Charles Trenet, Jacques Brel, Kurt Weill, Léo Ferré, Serge Lama, Charles Aznavour, Luigi Tenco entre otros.
Si en España hemos tenido a Sara Montiel (se entiende en su época de esplendor), a Concha Piquer, a Lola Flores o a Rocío Jurado como referentes reconocidos en la canción, artistas que dejaron su huella personal e imborrable, en Italia podrían ser Mina y Ornella Vanoni, en los USA Barbra Streisand entre otras grandes, en Francia sin duda una de las intérpretes inimitables, sin posibles comparaciones, ha sido Dalida.

Para descubrir su arte en escena nada mejor que este par de DVD del que os adjunto la portada: ""Éternelle..." (1996) y Passionnement" (1998), ambos editados por Orlando Universal France, donde podréis disfrutar del despliegue de todas sus dotes interpretativas, con canciones que a muchos os sonarán y a otros os parecerán antiquísimas, depende de la edad, canciones simpáticas en muchos casos y de más calidad y profundidad en otros, pero destacando siempre su interpretación de las mismas: Gigi l´Amoroso, Avec le temps, Bambino, Je suis malade, Il venait d´avoir 18 ans, Quand on n'a que l'amour, Non lasciarmi solo (Ne me quitte pas), Paroles Paroles, A ma manière, Gondolier, Ciao Ciao Bambina, J´attendrai, Mourir sur scène, Love in Portofino, Bésame mucho y otros éxitos.

Dalida vivió durante años (1962-1987) en el barrio de Montmartre, Rue d'Orchampt número 11 bis, a 50 metros de donde hoy se le recuerda con una imagen y una plaza con su nombre, el barrio la acogió con cariño como a una vecina más y para siempre, allí mismo acabó sus días.

Un lugar de peregrinación para sus seguidores como también lo es el Cementerio de Montmartre donde reposan sus restos, nunca faltan flores en su tumba y sigue siendo uno de los personajes más populares de Francia casi veinte años después de su muerte. Dalida se quitó la vida el 3 de mayo de 1987 a los 54 años, tras una desgraciada vida amorosa, y en soledad a pesar de su exitosa carrera artística. Este dramático final quizá no hizo más que aumentar su aureola de diva de la canción convirtiéndola para siempre en la Dalida eterna de sus canciones, al igual que ha pasado con otros iconos de la música que han desaparecido prematuramente.

Para quien tenga curiosidad, la tumba de Dalida la encontrará subiendo por unas escaleras a la derecha de la entrada del encantador Cementerio de Montmartre, un jardín donde reposan otros personajes ilustres. Los cementerios de París son una parte más de su interés turístico, en las entradas tienen el mapa con los lugares donde encontrar a músicos, poetas, cineastas y otros personajes públicos: Père-Lachaise, Montparnasse y Montmartre son los 3 cementerios mas turísticos de París y reciben miles de visitas anualmente.