Desde muy pequeño me apasionó el mundo de la geografía, de los mapas, los planos y los globos terráqueos, mis amigos de infancia podrían dar fe de ello si leyeran estas líneas.

Quizá por eso me resulta curioso observar las estadísticas de vuestras visitas, dándole a una teclita uno puede ver todos los detalles, como por ejemplo desde donde me leéis, una curiosidad que me divierte.
Sobre el mapa siempre me encuentro con ciudades que jamás visitaré, pueblos de los que jamás oí hablar, de los que no conozco ni su nombre y conozco unos cuantos, os lo aseguro, y por primera vez entran en mi vida por este rinconcito, y quizá sea ese el punto de encuento que me haga un día descubrirlos o al menos saber más cosas de ellos, de vosotros.

Recuerdo que en su momento conocía todos los países y capitales del mundo, las principales ciudades, los principales ríos, sistemas montañosos y otros detalles geográficos, de España lo conocía todo: ciudades, pueblos y hasta aldeas, ahora que la capacidad memorística parece que va a menos por aquello de que las neuronas ya no se refrescan tan a menudo, prefiero hacer memoria consultando un atlas.

En fin, como os decía, disfruto imaginando sobre el mapa vuestras visitas desde lugares lejanos, o desde pueblitos entrañables de la querida y diversa España, o los del vecino de al lado, el más cercano. Imagino vidas y momentos de los que desde ahí leéis, si será de día o negra noche, si hará calor o estaréis junto a una chimenea en pleno invierno, en un ciber o en vuestro hogar.

Un amplio mundo por delante y miles de geografías y de vidas con las que soñar.