
Posiblemente a estas alturas no haya nada nuevo y de interés que añadir al género de la copla, a la copla en estado puro y como se entendió en sus principios, arte que floreció, maduró y triunfó hace ya varias décadas. Hoy la copla como género languidece en el museo de la historia de la música, sus grandes estrellas ya dieron todo lo que podían dar o se retiraron en su momento, y vive principalmente a cuenta de revisiones más o menos acertadas de los ya viejos clásicos, y no será por falta de voces de calidad sino más bien por falta de autores que aumenten la nómina de canciones imborrables en nuestra pequeña memoria sentimental y sepan además retratar con acierto la vida de hoy en clave de copla, aproximándola además a las generaciones más jóvenes.
Tal vez lo que se tenía que contar con esos aires ya se dijo, y además se dijo con la mayor maestría, tal vez ya no exista o evolucionó años luz respecto de la pretérita España, con esa sociedad retratada en las historias dramáticas, de amores y desamores, celos, costumbrismo y machismo de los que hablaban las coplas, aunque algunos de esos temas son inherentes a la humanidad y lo serán siempre. Pero por lo visto los autores jóvenes prefieren decantarse mayoritariamente y como es evidente, por otros estilos musicales en su expresión musical a la hora de componer para las voces actuales, estilos que despiertan mayor interés entre los más jóvenes, quizá por sus formas más sencillas y de rápido consumo, y por su más fácil difusión en los medios,.
Pero sin embargo, y a pesar de todo, Pasión Vega intenta renovar la copla, reinventándola en cada uno de sus nuevos trabajos, o al menos es lo que se desprende de la elección de su repertorio y los autores del mismo en sus últimos discos. Parece que tiene las ideas bien claras a la hora de seleccionar temas, ya que de ellos depende la trayectoria de su carrera en conjunto, lo que sería el tronco central de la misma, ya que también va picoteando de aquí y de allá por gusto, lo que hace más amplia su perspectiva y su obra, adornándola y monstrando su amplio abanico interpretativo, consiguiendo finalmente divulgar otros géneros menos populares.
Con esta nueva entrega discográfica que empieza a dibujarse ya con el tema y el título del próximo disco: "La reina del Pay-Pay" de próxima edición, parece que intentará de nuevo apuntar hacia la reinvención del género, llevarlo a su terreno, a su gusto y medida, la que parece única salida posible a a la copla hoy en día, su modernización acercándola a otras músicas.
La copla es un género que las futuras generaciones debieran conocer y reconocer y al que Pasión Vega respeta profundamente, bebiendo continuamente de sus fuentes y versionando, sobre todo en su primera etapa, a los clásicos, pero hoy en día la copla como tal necesita ser revisitada.
En la actualidad Pasión Vega intenta renovar en lo posible el género, y lo hace escogiendo autores que mezclan temáticas de hoy contadas en una manera cercana a las antiguas formas de la copla, pero envolviendo el conjunto con aires de jazz y acercando la copla o la mezcla resultante a la canción de autor.
Una relectura con doble mérito, mérito suyo al seleccionar cada tema y acertar en la mayoría de los casos en su elección y mérito de los autores por crearlos y ofrecérselos, dada la crisis creativa en este terreno, el encaje de estas dos piezas hace que su trayectoria artística tenga una proyección única en el mundillo escénico actual, sin desmerecer la carrera de otras y otros intérpretes que guían sus pasos por sendas próximas a los de Pasión Vega, tanto en estilo como en elección de temas, pero a mi entender sin llegar a igualarla, aunque como dice el refrán para gustos los colores, y cada artista tiene unos méritos propios e imcomparables.
Esperamos que Pasión Vega consiga sus objetivos y que su estilo propio llegue, trabajo a trabajo, a buen puerto.
Ver más artículos sobre Pasión Vega en mi bitácora.

Me hago eco de las novedades sobre "La reina del Pay-Pay" que recibo hoy mismo de la discográfica BMG:
El 24 de octubre se publica "La Reina del Pay Pay", el nuevo álbum de Pasión Vega en el que canta a dúo con Antonio Banderas.
Pasión Vega tiene la voz de seda. Natural y delicada. Resistente y suave. Dúctil y con un vuelo que permite bordar cualquier estilo, cualquier canción. “Para mí, la voz de Pasión es una de las mejores voces femeninas que he escuchado en mi vida. Desde las grandes divas del jazz hasta las copleras españolas pasando por la balada americana”, afirma Antonio Banderas, que colabora en 'La reina del Pay Pay', el nuevo álbum de Pasión Vega que se publica el 24 de octubre de 2006 y en el que la cantante y el actor interpretan juntos la canción 'Soñando contigo'.
'La reina del Pay Pay' es una nueva demostración de la voz de Pasión Vega a lo largo de 12 canciones compuestas por Jesús Bienvenido, Rafael Pérez Botija, Javier Ruibal y José Luis Perales, entre otros autores. El álbum ha sido producido por J. R. Flórez y los arreglos se los han repartido Horacio Icasto, Jacob Sureda, Javier López de Guereña y Jesús Bienvenido.
'La reina del Pay Pay' es el quinto álbum de la artista malagueña desde que publicó su primer trabajo en 2002. Después alcanzó el Disco de Oro con 'Banderas de nadie' (2003) y canciones de Joaquín Sabina, Pablo Guerrero, Javier Ruibal y Pancho Varona y repitió Disco de Oro en 'Flaca de amor' (2005) antes de publicar su DVD+CD en directo 'Pasión en el Maestranza' (2005). La edición el 24 de octubre de 'La reina del Pay Pay' significa el regreso de una de las voces más impresionantes que ha dado la escena española en los últimos años. “Es una voz ejemplar que transmite muchísimo, una ejecución perfecta en el timbre y en la entonación”, dice Antonio Banderas. Una voz de seda.





Antonio Alviárez
19 sep 2006 | 08:36 PM
Una gran cantante; frescura y realidad.
Saludos
Carles
22 sep 2006 | 01:01 PM
¿Dónde estás Martínez Ares? Sin duda el dúo Pasión Vega cantando-Martínez Ares componiendo será difícilmente repetible, esa reinvención de la copla hubiera ido hacia la gloria con la continuación de esa colaboración, una lástima que no haya continuado.
Carles
1 jul 2007 | 10:34 PM
CONCIERTO DE LA REINA DEL PAY-PAY EN SEVILLA 30-6-2007
LA CRÍTICA DE ABC SEVILLA
SEÑORA
POR ALBERTO GARCÍA REYES
Señora, reina del Pay Pay, voz de pasión, malagueña salerosa, canta usted como nadie, señora. Pone la garganta en las nubes con los pies sobre la tierra. Bendita honestidad. Qué momento, señora. Sepa que allí, en el rotundo silencio de seis mil personas, provocó usted el milagro de la resurreción, señora. Rocío Mohedano bajó del paraíso eterno para reencarnarse en pasión. Pasión Vega. La diosa Jurado sonó con los metales intactos en la cerviz de quien va a seguir poniendo la canción española en la cumbre de la sensibilidad. Ay, señora, es usted libre como el mismo aire, como las palomas, para llegar hasta el infinito del cante. Se sabía desde que afinó el «Amor de contrabando». Bajo la capa negra estaban las entrañas del arte, sus vísceras. Una voz que puede gritar a los cuatro vientos que no tiene par. Una queja de almíbar que, además, viste la melodía con un cuerpo que baila, que siente, que juega a decir las letras, a ponerles imágenes. Una garganta que no cede ni un milímetro de ingencia a pesar de que la escenografía y la dramaturgia le quieran robar protagonismo. Señora, ahí esta todo. Más allá no hay nada. Con usted se termina la palabra cantada, señora. Es moruna cuando Javier Ruibal le regala el «Siete de siete». Danza del ombligo. Ombliguismo justificado, señora. Lunares por la boca para ondear banderas de nadie. Ole, señora, ole. Cómo se puede afinar así y que lo de menos sea afinar. Cómo se puede llegar hasta tan adentro. Cómo se pueden tener tantísimos registros en tan efímero cuerpo. Cómo pueden estar seis mil personas escuchando como en un cuartito. Cómo es posible, señora, que al dejar dormir «El rumbo de tus pasos» sobre el sillón rojo todo el aforo se ponga en pie. Si ahí no hay estribillos, señora. No hay nada gratuito ni comercial. Cómo es posible que haya seis mil personas escuchando. Alguno protestó porque las pantallas se apagaron. ¿Acaso no se veía bastante por los oídos? Ay, señora, dígame otra vez esa «Copla pa la Lola», que de la Lola la gente murmura verdades oscuras de tiempos atrás. Malagueña salerosa, qué versión más fresca hace usted de la copla clásica, señora. Es soprano, cantante y cantaora. Lejos de Lisboa también lo saben, señora. Porque como usted aprieta los párpados para decir esa hermosísima letra no hay otra. Nadie puede pasar del intimismo a la algarabía de manera tan natural. «Perdóname, hermano», dice guasona. ¿Perdonarla? ¿Por qué? «Olvidarte no te olvido». Lo dice su propio verso. Venga, señora, diga el secreto, yo no lo cuento a nadie, se lo prometo. ¿Por qué siempre encuentra el recurso adecuado? ¿Por qué le suena la garganta a algodón cuando la letra pide seda? ¿Por qué se rompe por dentro y saca el quejido áspero cuando la palabra pide un rugido? ¿Por qué no busca el aplauso fácil? ¿Por qué es capaz usted, que canta como canta, de mirar hacia detrás y acordarse de la Dúrcal para poner en las nubes «La gata bajo la lluvia»? Me tiene usted preso, señora, en su carcelera del Puerto. Lleva usted un tatuaje de la Piquer en el baúl del buen gusto. Me embrujaste. Y desde el alma hasta la boca se me sube el corazón, señora de los ojos verdes. Los ojos más verdes de toda la canción de España. Verdes como la albahaca. Como aquellos de Camarón por tangos. Como el humo de un salón de Cádiz donde cantaban las reinas del Pay Pay. Gracias, señora, porque usted es la reina del café-teatro que hay en mi pecho.
abc de sevilla