El Bósforo, en turco Boğaziçi, una travesía imprescindible en la visita a Estambul, realizar un crucero, mejor dicho, un paseo por el Bósforo es un placer único, inolvidable, aunque suene a tópico.

Para este paseo marítimo, casi fluvial, hay diferentes compañías y rutas a escoger, la mayoría de líneas salen del embarcadero de Eminönü junto al Puente de Gálata, pero hay que prestar atención y no tomar los barcos más turísticos, los que nos ofrecen los vendedores en pleno muelle, porque pagaremos más caro el viaje y además no recorreremos por entero el Bósforo.
Lo mejor y más barato es tomar el ferry que sale varias veces al día comprando el billete en taquilla, consultar horarios y llegar con tiempo para tomar asiento durante el trayecto.

La travesía hace parada en varios pueblos antes de llegar al final del Bósforo, lugares de veraneo e incluso de residencia para muchos estambulinos y turistas extranjeros, con grandes mansiones a lo largo de toda la costa del Estrecho, especialmente imponentes en la parte asiática.

Tras el relajante trayecto llegamos al final del recorrido, el pueblo de Anadolu Kavağı, en la orilla asiática y ya junto al Mar Negro, el único pueblo que visité, aunque me quedé con las ganas de bajar por lo menos en un par de puertos más. Si no se dispone de mucho tiempo hay otros recorridos que llevan hasta el Castillo Rumeli (Rumeli Hisari), en la mitad del recorrido, que también es interesante y después vuelven hacia Estambul, y por lo menos uno se hace una idea de lo que es el Bósforo.

Ente los que recorren el Estrecho por completo, hay un ferry que sale a las 10.30 y otro que regresa desde el último pueblo a las 16.30 y que resulta una buena opción. El trayecto dura casi dos horas de relajantes y cómodas vistas, tras las que llegamos al final, ya divisando enfrente el Mar Negro.
Llegamos a puerto, Anadolu Kavağı, en este pueblo pesquero hay muchos restaurantes donde se come pescado fresco a buen precio, o bocadillos de pescado en los puestos callejeros, es pequeño pero con mucho encanto y también turismo.


En la visita a Anadolu Kavağı es recomendable subir hasta una colina para llegar a las ruinas de un castillo, justo detrás del pueblo, desde esa cima se divisa un panorama imcomparable de todo el Bósforo hacia Estambul y también hacia el Mar Negro que empieza justo en ese lugar. Después del paseo, hay que bajar a comer al pueblo, con la vista ya satisfecha.



Por la tarde, en el trayecto de retorno las colinas de Estambul se acercan al viajero lentamente, la ciudad se abre ante las miradas maravilladas y los sentidos despiertan para entender que uno no está soñando, es Estambul, de nuevo las delicias de Estambul.
Panorámicas de película que se disfrutan en la travesía, llegando a Eminönü, a lo que uno podría llamar el centro de la humanidad, a Estambul hay que ir y si es posible repetir.






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