Cien veces se fue y otras tantas regresó, y es que Chavela Vargas nunca se irá de nuestras vidas. La noche del 30 de septiembre Chavela dijo adiós a los escenarios en el Teatro de la Ciudad en México D.F., 50 años después...


Recojo a continuación un resumen de las informaciones aparecidas en diferentes medios en relación al recital de despedida:
Chavela Vargas se despidió de los escenarios con un concierto homenaje en Ciudad de México, tras cumplir medio siglo de carrera artística.
Isabel Vargas Lizano (1919), de origen costarricense y mejor conocida como Chavela Vargas, se presentó en el Teatro de la Ciudad con su tradicional poncho rojo para disfrutar del talento de siete mujeres del espectáculo mexicano, quienes reconocieron sus 50 años de trayectoria. La intérprete de «Macorina» dijo que se va.

Jorge Reyes, el chamán defeño, hizo sonar un caracol, en medio de esa sonoridad prehispánica y marina entró Chavela entre grandes ovaciones y muestras de cariño, la conductora Rebecca de Alba la recibió y se refirió a la mujer que ha llevado la música mexicana por el mundo
Chavela abrió los brazos e interpretó «Macorina», para seguir con «Un mundo raro» y «Las ciudades», después Rebecca de Alba la acompañó hasta un sillón blanco a un lateral del escenario, donde disfrutó del homenaje en su honor.

Y empezó el desfile de intérpretes de distintas generaciones que se unieron para rendir tributo a la mujer que le canta a la soledad. El homenaje contó además con las artistas y cantantes Elsa Aguirre, Imelda Miller, Lila Donws, Blanca Guerra y Eugenia León, así como con la palabra del escritor Carlos Monsiváis.
Así la primera en regalar su arte fue la actriz y bailarina Yolanda Montes «Tongolele», quien acompañada por los tambores del grupo «Kairaiba» interpretó una de sus danzas que la popularizaron en muchas de las películas de la época de oro del cine mexicano, en el siglo pasado. Mientras, Chavela observaba desde un lateral del escenario y gritaba: «Y esto apenas comienza; van a estar siete mujeres!».
En seguida, vestida de blanco, apareció la actriz del cine mexicano Elsa Aguirre, quien interpretó los temas «Flor de azalea», «Motivo» y «Solamente una vez». La cantante de boleros Imelda Miller dijo que Chavela es una de las grandes intérpretes de la canción ranchera y pasó a interpretar«Somos»,«Franqueza» y por último «Y volveré».

Lila Downs fue recibida en el escenario por Chavela, quien señaló: «Yo ya me voy porque los años pasan, pero viene en mi lugar una señora llamada Lila Downs». «Usted no se va, siempre estará con nosotros», respondió Lila, y le dedicó «La tequilera» y «Qué bonito amor», canciones que, dijo, escuchaba cuando era niña, en Oaxaca. Su participación la cerró con «La sandunga», en un momento, con Chavela, se formó un dueto.
Otra de las voces que se unieron al homenaje fue la de Eugenia León, quien interpretó «Toda una vida» y «Fallaste, corazón», acompañada por el Mariachi 2000. Enseguida apareció la actriz Blanca Guerra quien leyó parte de la biografía de Chavela.
En escena con Eugenia León

Nuevamente sonó la voz de Chavela acompañada por dos guitarristas y el músico Jorge Reyes para cantar «María tepozteca», «Piensa en mí» y de nuevo «Macorina» cerrando el homenaje.
El escritor Carlos Monsiváis entró entre aplausos. "Sólo voy a hablar un minuto", comentó, pero la verdad es que discurrió más. "Buenas y silenciosas noches. Esta ha sido una velada inolvidable, de gratitud (...) Hoy todos somos intérpretes y público. Lo que se escucha son las intensidades del alma o de la garganta, ese cernidor de los sentimientos (...) No hay mayor dolor que recordar los tiempos felices a la hora de la desdicha. ¿Qué más decir de Chavela Vargas? Ella ha sobrevivido y ha convertido su sobrevivencia en parte entrañable de la autobiografía de su público (...) (ella) ha vivido como le ha dado la gana. Eso es lo malo. Uno puede vivir tranquilo, pero muy probablemente por eso morirá intranquilo."
También comentó que conoce a Chavela desde hace 50 años y le agradeció por sus interpretaciones. "Chavela añadió a la música ranchera la soledad radical, donde la música y las letras alcanzan el nivel de confesión de madrugada", dijo el escritor.

Al final del concierto las autoridades del Gobierno del Distrito Federal desvelaron una placa por los 50 años de carrera de Chavela Vargas, quien fue despedida con una gran ovación.

“Anochecimos muy bien, pero mañana quién sabe” dijo Chavela, quien se despidió pero dejando claro que no era para siempre: “Viva la música mexicana. Esta noche vale por 20.000 y espero que no sea la última, nos estaremos encontrando a través de este México que ahorita está dormido pero esperen que despierte y verán qué susto”.

EL ÚLTIMO TRAGO
Autor: José Alfredo Jiménez

Tómate esta botella conmigo
y en el último trago nos vamos,
quiero ver a que sabe tu olvido
sin poner en mis ojos tus manos.

Esta noche no voy a rogarte,
esta noche te vas de veras,
que difícil tener que dejarte
sin que sienta que ya no me quieras.

Nada me han enseñado los años,
siempre caigo en los mismos errores,
otra vez a brindar con extraños
y a llorar por los mismos dolores.

Tómate esta botella conmigo
y en el último trago me besas,
esperamos que no haya testigos
por si acaso te diera vergüenza.

Sin algún día sin querer tropezamos
no te agaches ni mi hables de frente
simplemente la mano nos damos
y después que murmure la gente.

Nada me han enseñado los años,
siempre caigo en los mismos errores,
otra vez a brindar con extraños
y a llorar por los mismos dolores...

Tómate esta botella conmigo
y en el último trago nos vamos.