BRASSENS VIVE
Con motivo del 25 aniversario de la desaparición de Georges Brassens la prensa le dedica un espacio y se le tributa homenaje en diferentes lugares, su estilo y su mensaje siguen bien presentes, creando desde hace muchos años escuela con infinidad de artistas que siguen o han seguido en sus carreras sus pasos en las formas, desde Javier Krahe a Ovidi Montllor, Quico Pi de la Serra o Imanol, aunque gran parte de los cantautores en España han bebido de sus fuentes, y algunos le han cantado, tanto nuevos autores como los ya consagrados, como por ejemplo el ya mítico y precursor de la canción de autor en España Paco Ibáñez, o el aragonés Joaquín Carbonell, entre otros muchos, o en catalán Miquel Pujadó.
He querido hacer aquí una pequeña recopilación de informaciones publicadas en estos días, y en las que se unen una vez más las figuras de Georges Brassens y de Paco Ibáñez, ciudadano de Barcelona, para todo aquél a quien pueda interesar el tema, las encontrará a continuación. Y para empezar el interesante reportaje que le dedica Carlos Galilea en El País y más abajo otros artículos de El Periódico y la Agencia EFE.
REPORTAJE
OSO TIERNO, HOMBRE LIBRE
La importancia de Brassens no remite 25 años después de su muerte.
por CARLOS GALILEA - Madrid
EL PAÍS - Cultura - 30-10-2006
Georges Brassens.
-Obrero, hijo de albañil, siempre quiso ser invisible para los poderosos.
-García Márquez: "Uno me preguntó cuál era el mejor poeta de Francia. Brassens, contesté".
El 29 de octubre de 1981 fallecía Georges Brassens, figura excepcional de la canción. Está enterrado en Sète, su ciudad natal, aunque no en el cementerio sobre el Mediterráneo en el que yace el poeta Paul Valéry, sino en el conocido como "de los pobres". En una canción él había suplicado que lo enterraran en la playa. La muerte era asunto recurrente en sus canciones. Veinticinco años después no le han olvidado. Georges Brassens da nombre, en más de 500 ciudades y pueblos de Francia, a calles, paseos, plazas, parques, escuelas, bibliotecas, teatros...
Apenas voz, guitarra y contrabajo. Una rítmica impecable y sobria. Para que nadie se distrajera de lo esencial: el texto. En su pasaporte, como profesión, ponía "hombre de letras". Amor por la palabra. La perfección del idioma en una poesía a la vez popular y refinada. En 1963, la editorial Seghers le dedicó uno de los volúmenes de su colección Poètes d'aujourd'hui. Y, en 1981, García Márquez publicó en EL PAÍS un artículo que empezaba diciendo: "Hace algunos años, en el curso de una discusión literaria, alguien preguntó cuál era el mejor poeta actual de Francia, y yo contesté sin vacilación: Georges Brassens".
Brassens fue el inconformista que, con crudeza y ternura, decía mierda o puta -"lo único que no me gustan son sus palabrotas", se lamentaba su madre-. Autor de canciones como Chanson pour l'Auvergnat o La mauvaise réputation, vendió 20 millones de discos en vida, pero no le importaron dinero ni honores. Hombre libre, Georges Brassens quiso ser invisible para los poderosos.
Nacido en 1921 en el sur, hijo de un albañil, con 18 años marchó a París y trabajó como obrero en Renault. Fueron años ingratos los de la ocupación alemana y la posguerra. A finales de los cincuenta a nadie le interesaban sus textos. Hasta que la cantante Patachou le animó a cantarlos él mismo. Y llegaron los discos, los recitales, las giras, el éxito de crítica y público.
Su obra denuncia la hipocresía de una sociedad y sus convenciones, el puritanismo y la falsedad. Un canto contra la autoridad, sea clerical, militar o policial. Su horror ante la masa. "Más de cuatro ya es una banda de gilipollas", decía, conocedor profundo de la condición humana: "En mi pueblo sin pretensión / tengo mala reputación. / Haga lo que haga es igual / todos lo consideran mal. / Yo no pienso, pues, hacer ningún daño / queriendo vivir fuera del rebaño. / No, a la gente no gusta que / uno tenga su propia fe", (La mauvaise réputation). A finales de los cuarenta, escribió Le gorille, una canción contra la pena de muerte prohibida en las radios francesas hasta 1955. Ahora, y desde hace 25 años, sus textos se estudian en las escuelas de la República. Y se presentan tesis doctorales en países tan distantes como Australia o Estados Unidos.
Es una referencia obligada, como reconocía Lluís Llach. Artistas de medio mundo -más de 800 tiene censados la directora del Espace Brassens, en Sète- cantan sus canciones. En castellano lo han hecho Joaquín Carbonell, Javier Krahe, Eduardo Peralta o Paco Ibáñez -el sábado le cantó en L'Auditori de Barcelona, donde hasta el día 12 puede verse la exposición Lorsque Georges Chantait-. Anje Duhalde lo grabó en euskera, Josep Maria Espinás y Miquel Pujadó, en catalán.
Está vigente su mensaje contra esas buenas costumbres que esconden tantos atropellos. De la tradición medieval de François Villon y Rabelais, recuperó Brassens a borrachos y ladrones. Los marginados tuvieron siempre su afecto. García Márquez contó que lo había visto en persona una vez, cuando su primera presentación en el Olympia: "Y ése es uno de mis recuerdos irremediables. Apareció por entre las bambalinas como si no fuera la estrella de la noche, sino un tramoyista extraviado. (...) Un oso tierno, con los ojos más tristes que he visto nunca y un instinto poético que no se detenía ante nada".
LIBROS, DISCOS Y DVD
- Putain de toi (Mercury, 2006). Veinte de sus canciones por Yann Tiersen, Arhur H, Miossec, Olivia Ruiz o Carla Bruni.
- Elle est à toi cette chanson (Mercury, 2006). Toda la obra que grabó en estudio en 15 discos compactos.
- Elle est a toi cette chanson (Universal, 2004). Tres DVD de actuaciones en las televisiones francesa, belga y suiza.
- Oeuvres complètes Le Cherche Midi, 2006). Las letras de todas sus canciones, así como poemas, novelas, cartas...
- Brassens, le regard de Gibraltar (Fayard, 2006). Confesiones del que fue su amigo, hombre de confianza y ángel de la guarda.
- Brassens me disait, de Mario Poletti (Flammarion, 2006). Más de 250 fotografías, desde la infancia, y documentos inéditos.
También en El Periódico de Catalunya, Jordi Bianciotto ha escrito estos días sobre el tema , con apunte de Jordi Garcia-Soler, con motivo del concierto que el ya mítico Paco Ibáñez ofreció el sábado en el Auditori de Barcelona, como homenaje a Brassens.
PACO IBÁÑEZ HOMENAJEA A BRASSENS EN EL AUDITORI
• El intérprete y Eva Dénia recuerdan los 25 años de la muerte del cantautor
El cantautor Georges Brassens, en una imagen promocional tomada en París. Foto: ARCHIVO.
por JORDI BIANCIOTTO. BARCELONA
El 29 de octubre de 1981, un cáncer de hígado se llevaba a Georges Brassens en la localidad de Saint-Gély-du-Fesc, cerca de Montpellier. Su lírica costumbrista y mordaz dejó huella en numerosos cantautores franceses y, también, del sur de los Pirineos. Como Paco Ibáñez y Eva Dénia, que rendirán homenaje al bigotudo cantautor de Sète en sendos recitales, hoy y mañana, respectivamente, en el Auditori, bajo el reclamo común de 25 anys sense Brassens.
El vínculo emocional entre Paco Ibáñez y Georges Brassens es público: ambos se conocieron en 1955 en el Olympia parisiense y trabaron una amistad duradera. Así lo evoca el propio cantautor. "Lo recuerdo sencillo, tímido y generoso; con un talento que no cabe en el firmamento. En el camerino del Olympia, yo acompañaba a Pierre Pascal, que iba para hacerle escuchar sus traducciones en castellano. Eso le gustó. Desde entonces, cuando actuaba en París, mi hermano Rogelio y yo íbamos a saludarle después del recital. Él sentía simpatía por nosotros, creo que nos quería..."
Ambos compartieron cartel en 1970, en la Semana de la Canción Ibérica de la capital gala y, en 1979, el cantautor vasco-valenciano le dedicó todo un disco, Paco Ibáñez canta Brassens, donde tradujo al castellano composiciones como La mauvaise réputation, Chanson pour l'Auvergnat y una decena más de títulos.
RECITAL EN CASA
"Antes de grabarlas fui a casa de Brassens a cantárselas --recuerda--. Hay una foto que Rogelio tomó ese día mientras yo le cantaba El testamento. En la mirada de Brassens se percibe el asombro. Tengo la impresión de que ahí descubrió la profundidad de su propia canción".
La influencia de Brassens en su obra no es fácil de precisar, pero el cantautor francés fue, junto con Atahualpa Yupanqui, el primer motor que impulsó a Ibáñez a crear su propio lenguaje creativo. "Brassens me mostró el camino a través de su composición musical para poemas", considera. Preguntarse si su obra sigue vigente en el siglo XXI está, a su juicio, fuera de lugar.
"Siempre digo que, para mí, Brassens es el Juan Sebastián Bach de la canción. ¿Qué tiene de intemporal la música de Bach? Así son de intemporales las canciones de Brassens", dice Ibáñez, que hace unos días participó en unos recitales de homenaje al trovador en el teatro Molière, de Sète. En la sala Oriol Martorell (22.00 horas) recreará hoy su disco de 1979 y añadirá otras canciones de Brassens en francés.
El segundo recital de homenaje será oficiado por el Eva Dénia Trio, que tomará el relevo mañana a las 20.00 horas en la sala Tete Montoliu. Dénia, joven intérprete de Gandia, publicó el año pasado su segundo disco, Chante Brassens, donde aborda 13 obras del cantautor en su lengua original. "Descubrí a Brassens de adolescente y escucharlo me ayudó a aprender francés", recuerda Dénia, segura de la "vigencia absoluta" de esas canciones de aspecto a veces engañoso. "Detrás de su sencillez hay mala leche", destaca.
Sus adaptaciones tienen muy presente el factor swing de Brassens, no lejano del registro de guitarra de un Django Reinhardt. "Tenemos una sensibilidad hacia el swing que, de hecho, está presente en la obra de Brassens. La mayoría de quienes lo han cantado no lo han pillado, pero está ahí; nosotros sólo lo acentuamos", indica esta cantante y guitarrista que se mueve entre el jazz, la canción francesa y la brasileña, cuyo nuevo disco está dedicado al cancionero de Antonio Carlos Jobim.
APUNTE // JORDI GARCÍA-SOLER
UN CLÁSICO DE LA CANCIÓN DE AUTOR
Por JORDI GARCÍA-SOLER, Periodista
En el ciclo organizado por el Auditorio, 25 anys sense Brassens, Paco Ibáñez protagonizará esta noche un recital en el que cantará un amplio repertorio de versiones en castellano de canciones de su buen amigo Georges Brassens, del que se celebra el aniversario de su muerte hace ya 25 años.
En estos tiempos en los que el consumo cultural acelerado hace que casi todas las canciones sean barridas de la memoria en poco tiempo y no pasen ni siquiera al baúl de los recuerdos, las creaciones de Brassens son todavía plenamente vivas y actuales para un número nada desdeñable de aficionados a la canción francesa.
La obra creada por el cantautor de Sˆte ha resultado un gran clásico del género. Un gran clásico de la canción de autor, la canción de texto, una canción que obviamente es a las antípodas de la canción-cigarrillo, que una vez ha estado consumido es lanzada y olvidada por siempre jamás.
Paco Ibáñez se mantiene fiel a la obra de Brassens y nos la hace llegar a través de sus versiones en castellano marcadas por un vínculo emocional, como Miquel Pujadó lo hace en catalán. Los dos nos aproximan a un clásico que permanecerá siempre presente en nuestra memoria selectiva.
25 años sin el cantautor de Sète
BRASSENS, BUENA REPUTACIÓN
• Paco Ibáñez brindó en el Auditori un emotivo homenaje al compositor de 'La mauvaise réputation'
Paco Ibáñez, el sábado por la noche, durante su recital en el Auditori. Foto: SERGIO LAINZ
Por JORDI BIANCIOTTO. BARCELONA
Un bigote y una pipa, esbozados como telón de fondo del Auditori. Ante ellos, Paco Ibáñez cantó a Georges Brassens en el 25° aniversario de su fallecimiento. Fue un recital repleto de destellos emotivos y de gestos de complicidad con la audiencia, en el que el coautor de A galopar cantó en francés, en castellano y (brevemente) en catalán, y que concluyó tras una tanda de cinco bises coronados con una adaptación de La mauvaise herbe.
Clima de recordatorio solemne y sentimental en la sala de Cambra del Auditori. En plena platea, el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, y su esposa, Diana Garrigosa. "Sé que lleva a Brassens muy adentro", señaló Ibáñez, apuntando al presidente, tras la primera canción de la noche, Pobre Martín. Y, ciertamente, se vio a Maragall tarareando muchas de las canciones, incluidas las que el cantautor interpretó en francés, y de su boca salió algún que otro "¡bravo!"
Ibáñez actuó solo, apoyado en su guitarra, en un ejercicio de comunicación cruda y espartana, sin intermediarios ni embellecedores innecesarios; con su voz vulnerable como guía. Era evidente que el cantautor arrastraba muchas horas de vuelo a lomos de ese repertorio sensible y mordaz, que tanto celebra los buenos sentimientos como pone el dedo en el ojo de la moral bienpensante. Se le vio en su salsa repescando las piezas que, en 1979, Pierre Pascal adaptó al castellano en Paco Ibáñez canta Brassens, y también aventurándose en las incursiones francófonas de Le parapluie, Les amoreux des bancs publics, A l'ombre du coeur de ma mie, L'orage y Les philistins.
En La cane de Jeanne introdujo unas estrofas en catalán en honor a Josep Maria Espinàs, que en su dia la convirtió en L'enterramorts. "Ahí descubrí la belleza del catalán monosilábico", bromeó. Le gorille evocó la turbia historia sexual entre el simio y el juez, e Il n'y a pas d'amours heureux trajo versos más amargos. Una voz de las gradas llamó al malogrado cantautor vasco Imanol, que incluía esa pieza en su repertorio. Luego, Ibáñez dedicó Brave Margot a Maragall añadiendo una declaración de intenciones sobre las inminentes elecciones catalanas. "Espero que la semana que viene el guapito de cara siga mirándose al espejo".
El guión se desvió hacia el Arcipreste de Hita y Antoine Paul, pero, aunque de las gradas salían peticiones de Palabras para Julia, el repertorio siguió girando, sobre todo, en torno a Brassens. Ibáñez hizo cantar a toda la sala las estrofas en francés de Les quatre bachelliers (con resultados óptimos: "en un momento dado pensé que estaba en Sète", piropeó) y se pasó al castellano en el manifiesto inconformista de La mala reputación, clímax del recital. Los bises aún dieron para mucho: media hora más en la que hubo espacio para piezas como Marriage d'amour, Les copains d'abord y La mauvaise herbe.
El homenaje "25 anys sense Brassens", del Auditori, se completó anoche con el recital de la valenciana Eva Dénia y su trío. Otra muestra de que la obra del cantautor de Sète dejó huella al sur de los Pirineos, aunque es en Francia donde, lógicamente, se acumulan estos días los recordatorios. Ahí está un nuevo disco de homenaje, Putain de toi, con adaptaciones de artistas del pop y la nueva chanson como Miossec, Arthur H, Yann Tiersen, Noir Désir, Carla Bruni, Bénabar y Dionysos.
PACO IBÁÑEZ PREPARA DOS NUEVOS DISCOS PARA EL AÑO PRÓXIMO
AGENCIA EFE/BARCELONA
Paco Ibáñez, que rindió ayer homenaje en el Auditorio de Barcelona al compositor francés Georges Brassens, en 1981, ha considerado que la poesía «es el aire que respiramos, somos poesía andante y si no lo eres es que estás muerto».
Ibáñez, que ha dedicado su carrera a poner música a poetas de todos los tiempos, cree que la poesía «habla de cada uno de nosotros» y «hay que ir a buscarla, está dentro de uno, es como el mar, existe, siempre está ahí y si la rechazas y le das un puntapié, eres tú el que desapareces».
A sus 72 años, continúa pisando todos los escenarios posibles y recala en Barcelona para recordar a Brassens, a quien dedicó un disco en 1997, procedente de Canarias, en donde ha ofrecido el recital 'Un poema, una vida, una canción'. En ese recital ofrece una selección de su repertorio de más de 150 poemas de autores de la poesía castellana.
No piensa retirarse y continuará «cantando toda la vida e incluso después», ha señalado.
Inasequible al desaliento, el artista valenciano prepara dos discos nuevos, el primero de ellos 'Paco Ibáñez canta a América Latina', con poemas de Neruda o Rubén Darío, entre otros. Para el artista, «siempre es el momento de recordar a esos poetas».
Después, grabará 'Vivencias', un disco cantado en los distintos idiomas de sus vivencias: castellano, euskera, gallego, francés, provenzal, portugués e italiano. 'Vivencias' será «un homenaje a los territorios donde se hablan esos idiomas», señala.
Ibañez ha rechazado la Medalla de las Artes y las Letras de Francia, que se le ha concedido dos veces y que «nunca» ha aceptado porque solo acepta «un premio, el del público, el de quien recibe la canción».
Otros discos y nombres relacionados con Georges Brassens por estas latitudes:
En Valencia:
Eva Dénia Trío chante Brassens (Comboi Récords, 2005)
En Aragón:
Decir Brassens es decir JOAQUÍN CARBONELL, toda su obra y varios de sus discos por completo tienen aromas a Brassens, ver más datos en su web. El aragónes le dedica por entero los discos "Carbonell canta a Brassens" (1996)
"Homenàge a trois"(2000)
Y por último en Catalunya si hablamos de Georges Brassens, tenemos que hablar de su máximo difusor en catalán y gran especialista en música francesa, de la que es un gran enamorado: MIQUEL PUJADÓ, con varios discos dedicados a la figura del chansonnier de Sète, ver todos los detalles en la web de Pujadó.
"La mala herba-Pujadó canta Brassens"(1992)
"Els companys primer -L´Univers de Georges Brassens" (1993)
"El temps no té cap importància: Una visita a Georges Brassens"(2003)





Mª Gracia
31 oct 2006 | 08:04 PM
Carlos, con estos pedazos de artículos que escribes no se puede añadir mas, pero yo aprovecho para poner la página web de Paco Ibañez que es:
http://www.aflordetiempo.com/webNova.htm
y quiero también dejar constancia de algo que el artista a veces dice en sus recitales y en sus conferencias y que a mi me gusta mucho:
"""yo hablo vasco por mi infancia, castellano por la escuela, frances por el exilio, italiano por placer y catalán por amistad"""
A mi me gustaria poder decir lo mismo, pero lo único que puedo decir es que hablo castellano por mi origen y aunque no puedo hablar catalán si soy capaz de entenderlo por las canciones y también por amistad.
Carles
31 oct 2006 | 08:44 PM
Olé María, que bonito, a eso es a lo que yo llamo construir puentes, que siempre sobre gente para derribarlos y para no entenderse ;).
Bueno, en este apunte (y en otros) me limité en gran parte a recopilar lo que escribieron otros autores, indagando por ahí, presentado así lo que encontré en conjunto de modo que pueda ser interesante si alguien busca información sobre el tema en cuestión, ese es el fin de algunos de mis artículos, espero que los autores no se molesten si copio alguno de sus escritos, siempre los cito por su nombre y en negrita, por supuesto. Los que son de mi autoría no tienen otra referencia que la mia. Saludos.
Carles
1 nov 2006 | 01:47 PM
Precisamente de construir puentes habla mi amigo portugués Edmundo Tavares en un interesante post de su bitácora:
http://soyunperrocallejero.blogspot.com/2006/10/complexo-de-aljub...
Carles
21 nov 2006 | 09:41 AM
Os dejo un artículo publicado hoy en el Diario de Sevilla sobre varios temas de interés en relación a los 50 años del nacimiento de la canción de autor en España: Concierto de Paco Ibáñez y publicación del libro en 2 volúmenes de Fernando González Lucini, en el que repasa los protagonistas y la historia de la canción de autor, una obra magnífica y de referencia:
LA CANCIÓN DE AUTOR CUMPLE 50 AÑOS
Nuria Cornet / Redacción. BARCELONA / SEVILLA.
La canción de autor cumple medio siglo en España. En 1956, Paco Ibáñez puso música al poema La más bella niña', de Luis de Góngora. Esto, unido a la publicación de los poemarios Pido la paz y la palabra, de Blas de Otero, y Cantos íberos, de Gabriel Celaya, obras que sugerían que la poesía social llegara a la inmensa mayoría, dieron paso a una recuperación del hermanamiento entre la música y la poesía y a la popularización de sus intérpretes musicales y de sus creadores poéticos.
El pedagogo y musicólogo Fernando González Lucini, el mayor experto en España en canción de autor, ha publicado el libro de más de mil páginas ... Y la palabra se hizo música (Fundación Autor), un “recorrido por todo lo que ha supuesto la canción de autor en estos últimos 50 años en España”, con el objetivo de que “se lea, no desde la nostalgia, sino desde el reconocimiento de un fenómeno que sigue vivo”.
Paco Ibáñez regresa a Sevilla con el recital que dará el próximo miércoles 22 en el Teatro Lope de Vega. Su última actuación tuvo lugar en primavera, en la Escuela de Ingenieros, cuyo auditorio quedó abarrotado por sus seguidores.
A sus 72 años, continúa pisando todos los escenarios posibles, recordando la chanson de Brassens, a quien dedicó un disco en 1997, y algunos de los150 poemas de autores de la poesía castellana, desde el siglo XIII hasta el día de hoy, que maneja como repertorio. No piensa retirarse y continuará “cantando toda la vida e incluso después, cantando viviré y cantando moriré”, ha señalado.
El artista nacido en Valencia con casa en Barcelona y París está preparando dos discos nuevos, el primero de ellos Paco Ibáñez canta a América Latina, con poemas de Pablo Neruda, Alfonsina Storni, César Vallejo, Rubén Darío y Nicolás Guillén, con aparición prevista para el primer trimestre de 2007.
A continuación grabará Vivencias, un disco cantado en los distintos idiomas de su peregrinar: castellano, euskera, gallego, francés, provenzal, portugués e italiano. Francés por el exilio que vivió, italiano por su gusto por el país, catalán por residencia, euskera por su madre, portugués por amistad, gallego por amistad con poetas gallegos y provenzal por ser lengua de trovadores.
Rechaza los premios y galardones algunos de ellos destacados como la emblemática Medalla de las Artes y las Letras de Francia, que se le ha concedido dos veces y que "nunca" a aceptado porque sólo acepta “un premio, el del público, el de quien recibe la canción”.
‘Una vida, un poema, una canción’ Concierto de Paco Ibáñez el día 22 a las 21.00 en el Teatro Lope de Vega
El quién es quién como cantautor
Fernando González Lucini, en su exhaustivo libro sobre los cantautores, no sólo habla de los “nombres conocidos, también de otros que han pasado más desapercibidos, pero que interesa que la memoria los recupere: Imanol, Gato Pérez, Manuel Picón...”. El libro se adentra en el género clasificado por comunidades autónomas, comenzando por la nova cancó catalana, “cuna y referente de la canción de autor española”.
Además de Raimon y Serrat, González Lucini se siente en la obligación de destacar al menos uno por región: Lluís Llach en Cataluña, Mikel Laboa en el País Vasco, Benedicto en Galicia, Carlos Cano en Andalucía, Hilario Camacho y Chicho Sánchez Ferlosio en el área castellana y madrileña, y Pablo Guerrero en Extremadura. Y se siente sorprendido por la cantidad de cantautores que hay en la actualidad, de los que destaca a Ismael Serrano y a Melendi.
svodoba
6 sep 2008 | 02:12 AM
Jue, cuanta elaboracion. Pedazo de post!! Que grande el gran Brassens, y que grande tambien Paco Ibañez, sin olvidar a Serrat. En fin, que me ha gustado el post!
Saludetes!
Carles
6 sep 2008 | 01:19 PM
Svodoba, gracias por el mensaje, me alegra que te gustara el post, ya no me acordaba de él, hace casi dos años que lo colgué.
Saludos!
mar
21 ene 2009 | 12:07 PM
Brassens, un oasis a las 9.00 de la mañana en la rutina laboral...