A los pies de la Fuente de Canaletas (Font de Canaletes) se puede leer la siguiente inscripción:
"Si beveu aigua
de la font de Canaletes
Sempre més sereu
uns enamorats de Barcelona
i per lluny que us n´aneu
tornareu sempre."

(Traducción al castellano: Si bebéis agua de la fuente de Canaletas, os enamoraréis para siempre de Barcelona y por lejos que os vayáis, volveréis siempre.)

Por su situación privilegiada esta tramo de Canaletes ha sido desde siempre lugar de encuentro, una especie de "meeting point", como lo son varios puntos de la vecina Plaça de Catalunya, desde el Café Zurich hasta la misma Fuente de Canaletas son tradicionales lugares de cita en la ciudad, en los alrededores de la fuente todavía se conserva la tertulia deportiva en plena Rambla, especialmente el día después del partido de fútbol de turno.

Fue en tiempos lugar donde se encontraban varios cafés históricos, el último en desaparecer fue precisamente el Café de Canaletes, que ahora ocupa una cadena de hamburguesas bien conocida, pero frente a la Rambla resiste el Café Zurich, que renació de sus cenizas en un nuevo edificio aunque ya no conserva el sabor antiguo del viejo local de la estación de los ferrocarriles, cosas de los nuevos tiempos, aunque sigue siendo tan buen punto de observación y de encuentro como lo era antes, en ese aspecto no cambió.

También en la zona de Canaletes encontramos algunos locales tradicionales como la minúscula coctelería Boadas, un clásico del cocktail, que han frecuentado entre otros desde Serrat hasta Machín, y que fue lugar de encuentro de intelectuales durante la transición, un pequeño local que le da sabor al ambiente de las Ramblas, como los tradicionales kioscos de prensa, en los que podemos encontrar la prensa del día antes que en ningún otro lugar de la ciudad, en plena madrugada.

También en este tramo encontramos dos teatros que dan vida artística al lugar, el Club Capitol y el Poliorama, con la Academia de las Ciencias en el primer piso del mismo edificio.

Sedes de entidades culturales tan emblemáticas como el Ateneu Barcelonès en la vecina calle de Canuda, o las fachadas con decoración en estilo modernista de algunos comercios con tradición, todos ellos en su conjunto le dan ese aire de encanto a las Ramblas, y por supuesto su característico paseo central con dos calzadas laterales, el paseo está bordeado en toda su extensión por grandes ejemplares de plátanos de sombra, el árbol predominante en las calles de Barcelona.