Romance de valentía

MARTIRIO y MIGUEL POVEDA, Dos arcos de amor del mismo puente de coplas.
Barcelona, 5 de julio de 2005 - Festival Grec.
Madrid, 7 y 8 de julio de 2005 - Teatro Español.

“Os invitamos a este viaje de novios de la copla a través de los paisajes sonoros mas bellos de nuestra canción española.

Con el regusto de los ecos de autores e intérpretes que han conformado gran parte de nuestra educación sentimental, rendimos este homenaje que para todos constituye un disfrute especial, amado y arriesgado. Para este proyecto común donde no están todas las que son pero sin duda son todas la que están, ponemos nuestro amor, nuestra energía, todo lo que sabemos y lo que vamos a aprender para gozar con todos los corazones que quieran compartir un Romance de Amor puro, valiente, comprometido y libre con la Copla del Siglo XXI”
Martirio y Miguel se conocieron a través de la admiración mutua hacia sus respectivos estilos y formas de entender el Arte.Y el nexo de esta unión es, sin duda, el amor que ambos intérpretes sienten por este género, clásico de la música popular española del Siglo XX. De ahí surgen, cada vez que se han visto, las ganas de celebrar una ceremonia juntos en la que, cada uno aporte su dote.

La carpa musical estará integrada por la guitarra flamenca de Raúl Rodriguez, el piano de Jesús Lavilla (dos grandes músicos que han elaborado nuevos arreglos para estos clásicos), la excelente guitarra de Chicuelo, el violín en la llaga de Olvido Lanza, la percusión flamenca y étnica de Antonio Coronel y el contrabajo certero y gustoso de Jordi Gaspar que envolverán a la pareja y a sus invitados dentro de un tul mágico donde la sensibilidad, la ternura, el dolor, la alegría, los amores y desamores, los recuerdos, los territorios musicales y teatrales se den cita con la emoción de esta ceremonia. Aportando la libertad creativa y las diversas influencias de cada uno para dar sus nuevas visiones musicales y dramáticas de unas canciones que han sido parte importante de su formación artística.

Un homenaje verdadero y deseado a los fantásticos autores e intérpretes que han pasado por nuestros corazones para quedarse para siempre.

Esta producción se estrenó en el Festival d’Estiu de Barcelona –GREC’05– y posteriormente en el Teatro Español de Madrid.

Ficha artística
Músico Instrumento
Martirio voz
Miguel Poveda voz
Jesús Lavilla piano
Chicuelo guitarra
Raúl Rodríguez guitarra / tres cubano
Paco de Amparo guitarra
Pepe Torres baile / compás
Manuel Flores baile / compás
Manuel Flores baile / compás
Dirección musical Jesús Lavilla

EL PAÍS - Crítica canción española
DOS CON LA COPLA
Por ÁNGEL ÁLVAREZ CABALLERO
El País 09/07/2005

La copla, protagonista. Andaba bastante abandonada, pero ahora parece volver por sus fueros en estas dos voces de excepción. Martirio, coplera desde sus inicios y que ya había conseguido situar a la copla en una muy digna posición, y Miguel Poveda, un cantaor de flamenco plural y convencido de que la copla merece mucho más de lo que tiene.

El espectáculo lleva el subtítulo de Dos arcos de amor del mismo puente de coplas, y es eso: un ir y venir de coplerío de la mejor ley, en dos voces convencidas y convincentes. Pocas veces la copla ha sonado tan noble como en esta ocasión, en que Martirio y Poveda han puesto todo su empeño en darles una calidad fuera de lo común. Juntos o por separado, los dos cancioneros establecen una auténtica rivalidad de bien hacer y bien decir unas canciones que habitualmente tienen un ropaje mucho más pobre. Aquí han ennoblecido el lenguaje, lo han sofisticado a veces si se quiere, y el resultado es que dan al género una belleza de excepción, convierten cada título en una joya difícilmente mejorable.

Ojos verdes, La bien pagá, Dime que me quieres, Tú eres mi marío... las recordaremos siempre de ahora en adelante con la envoltura de lujo que Martirio y Poveda les dieron anoche, en una operación de embellecimiento que no podía tener mejor causa. La copla ha ganado dignidad y ahora sólo cabe esperar que siga cultivándose en términos semejantes, pues, evidentemente, tiene enjundia de sobra para ello. Es, a fin de cuentas, un género profundamente español.

Un espectáculo que no se ha editado en disco, de momento, y que incluía entre otras coplas clásicas 'No me quieras tanto', 'Limosna de amores', 'Te lo juro yo', 'Maldigo tus ojos verdes', 'Vino amargo', 'Tú eres mi marío', 'Ojos verdes', 'Tatuaje', 'La bien pagá', 'Te he de querer mientras viva', 'Contigo', 'Pena penita pena', 'Azucena', 'Dime que me quieres', 'La niña de fuego'...

Un gran homenaje al mundo de la copla, hecho con sensibilidad y buen gusto, que merecería ser editado en DVD para el disfrute de la afición.

Y otra crítica de la presentación en Madrid:
Diario ABC Sevilla, 10/07/2005
PAREJA FELIZ

«Romance de valentía»
Voces: Martirio y Miguel Poveda. Guitarras flamencas: Raúl Rodríguez y Juan Chicuelo. Piano: Jesús Lavilla. Violín: Olvido Lanza. Contrabajo: Jordi Gaspar. Percusión: Antonio Coronel. Lugar: Teatro Español de Madrid. 07/07/2005.

Por MANUEL RÍOS RUIZ

A la canción española, ¿siempre en crisis?, le ha salido una pareja defensora y difusora con cierto tirón, la compuesta por la cancionista Martirio, tan singular y empeñada en revalidar su arte, y el joven cantaor catalán Miguel Poveda que, por ser sumamente artista de nacimiento, se ajusta al género como el guante a la mano. El resultado es un espectáculo original, en el que algunos ven reverdecer los antiguos laureles de la zambra, el pasodoble y los aires romanceros acancionados. Y la verdad es que ellos se lo pasan en grande sobre las tablas con sus interpretaciones y el público aplaude con entusiasmo, incluso de repente salta entre los asistentes un ole auténticamente espontáneo y verídico.
La función se inició con «No me quieras tanto», de Quintero, León y Quiroga, como tantas otras, canción con la que Martirio y Poveda, emparejados, ofrecieron la pauta de gran parte del programa. Y, a reglón seguido, él deleitó a la concurrencia con «Limosna de amores», «Te lo juro yo», «Maldigo tus ojos verdes» -recordando a La Paquera-, y «Vino amargo» -evocando a Farina-, por poner ejemplos de los temas más significativos de su primera intervención, junto a zambras caracoleras como «Limosna de amores». Después, Martirio aparece en escena y cantan al alimón «Dime que me quieres». A continuación, ella encantaría al respetable con «Tú eres mi marío», tan chispeante; «Ojos verdes», o con su sutil versión de «Tatuaje», uno de sus más notables logros, para volver al diálogo cancionero con «La bien pagá», «Te he de querer mientras viva» y «Contigo».
Lógicamente, un buen número de las canciones han sido arregladas por Raúl Rodríguez y Jesús Lavilla, para adaptarlas al señalado diálogo, todo un reto y un riesgo, que salvan una y otra vez. Además, Martirio luce su repertorio de matices expresivos, mientras que Poveda deja constancia de su capacidad interpretativa, injertándole a las canciones en determinados pasajes su sabor de cantaor de fuste. Y ambos, teatralizando con verdadero «araque» los argumentos, se muestran artísticamente brillantes. De modo que enhorabuena y adelante con los faroles. Todo sea por el sobrevivir de la canción española.