PARQUE DE Mª LUISA, JARDINES DE MURILLO Y PLAZA DE SANTA CRUZ
De mis viajes a Sevilla, ciudad que visito siempre que puedo, traigo siempre esa sensación de buen vivir, gran capital pero a la vez ciudad tranquila, de una escala humana, paseable, que requiere descubrirla sin prisas, deseosa de ser disfrutada tranquilamente por sus encantadores rincones, perderse en sus sorprendentes y magníficos Jardines del Alcázar, un inmenso remanso de paz en el centro de la ciudad, o caminar sin rumbo por su famoso Parque de Mª Luisa con su serena belleza y sus fuentes, como esta de las ranas que os muestro. Y hablando de plazas, la de Santa Cruz, vecina a los deliciosos Jardines de Murillo, junto a la plaza recuerdo que hay una calle en la que siempre desayuno chocolate con churros cuando me alojo en algún hotel cercano al núcleo antiguo del barrio de Santa Cruz, con su tipismo y su encanto imperturbable, y esos jazmines que con su olor atraviesan el alma. Deliciosos también los sencillos nombres en algunas de sus calles: calle del agua, calle del aire, calle vida...sin duda Sevilla invita a la vida, como bien se describe en las sevillanas escritas por Juan Carlos Romero para "Tierra de Calma" de Miguel Poveda, de la que acompaño la letra junto a algunas fotos más de mi amiga Mª Gracia, que corresponden al Parque de Mª Luisa, a los Jardines de Murillo en su unión a los del Alcázar, y a la Plaza de Santa Cruz.
Monumento a Gustavo Adolfo Bécquer y Fuente de los Álvarez Quintero
Miguel Poveda explica así el orígen de estas sevillanas de homenaje a su ciudad adoptiva: "Le propuse a Juan Carlos Romero hacer unas sevillanas por el hecho de que desde el primer día que me vine a vivir a Sevilla, me he sentido como si llevara ahí toda la vida. Nunca me sentí el catalán ni el extranjero. Así que le propuse hacer esta sevillana flamenca y a él se le ocurrió hacerla con dos partes: una de la Sevilla romántica, del coche de caballos, del barrio de Santa Cruz, de Juan Ramón Jiménez; y las dos primeras que son más flamencas, más de Triana. Por eso se titulan ‘Y en medio del río’. "
Y EN MEDIO EL RÍO
Siento como un bocao
que en el alma me dieras
cuando te veo salir, si tú no volvieras
que sería de mi, Ay de mi!
Ven y bésame otra vez
que yo no sé que tienes
ni lo que sería de mí
si te llamo y no vienes.
Solo, pinto mi cuarto
del color de tu cara,
verde cuando te espero,
de negro cuando me faltas
Ay! si me faltas tú.
Ven y bésame otra vez
que yo no sé que tienes
ni lo que sería de mí
si te llamo y no vienes.
Calle del agua, calle del aire,
sonora Sevilla
resuena en sus calles
por la calle de la vida.
Voces en el aire,
sones de campanas,
por el cielo van,
los flamencos siguen soñando a Triana.
Brinda con la luz,
calla en el silencio
un palio viene y va
y un Cristo casi muerto.
Bordando está Sevilla mi pensamiento
la aguja y el hilo
hilvanan un beso
que me dió cerca del río.
Sevilla desvela poco a poco su misterio
sueña con la mar
se abanica con los lances de un torero,
es el mes de abril
que asoma en cada esquina
del Guadalquivir
el río de Sevilla.
Letra y Música: Juan Carlos Romero




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