
Me acerqué a la música del histórico cantautor Daniel Viglietti (Montevideo, 1939) gracias a mi amiga Alicia de Montevideo, quien me lo descubrió divagando entre canciones de Serrat. Por cierto, Alicia escribió una muy buena reseña sobre su viejo amigo, la podeís leer en la Revista El Arco de la Rosa de la web de Luís García Gil. Poco a poco me hice con algunos de los discos de Viglietti, los que se pueden encontrar en Barcelona y que no son muchos: A desalambrar, Trópicos, Esdrújulo y me enviaron desde Uruguay su más reciente Devenir, también tenía por ahí la antigua biografía publicada por Ediciones Júcar en su colección "Los Juglares" que escribió su amigo Mario Benedetti y que fue publicada en 1974, claro que desde entonces ha llovido mucho y no se encuentra por aquí nada más reciente que leer sobre el uruguayo.
Después de muchos años sin cantar en Barcelona, Viglietti llegó para participar en el Festival Barnasants, en su edición de 2006, y lo hizo en concierto intimista en la Sala Luz de Gas el pasado 18 de febrero, ahora hace casi un año, concierto en el que tuve la suerte de disfrutar en directo de los clásicos del bardo uruguayo, a ese recital corresponden las dos fotos que acompañan a este posteo. Venía con sus viejas canciones y con las de su por ahora último disco grabado para la historia que lleva por título "Devenir" (Ayuí, 2004), fue todo un gusto escuchar en vivo ese pedazo de historia musical, y esperamos verlo por aquí de nuevo bien pronto.
A Viglietti le da bastante pereza ponerse a grabar y además tiene otros quehaceres que no son la música, así que lo hace muy de tarde en tarde, especialmente en los últimos años, aunque con los años ha ido acumulando un puñado de buenos discos y canciones, podéis dar un vistazo a su discografía completa en el cancionero de la magnífica web www.trovadores.net.
Como muestra yo os dejo por aquí una de sus más grandes y reconocidas obras, esta milonga:
MILONGA DE ANDAR LEJOS
Qué lejos está mi tierra
Y, sin embargo, qué cerca
o es que existe un territorio
donde las sangres se mezclan.
Tanta distancia y camino,
tan diferentes banderas
y la pobreza es la misma
los mismos hombres esperan.
Yo quiero romper mi mapa,
formar el mapa de todos,
mestizos, negros y blancos,
trazarlo codo con codo.
Los ríos son como venas
de un cuerpo entero extendido,
y es el color de la tierra
la sangre de los caídos.
No somos los extranjeros
los extranjeros son otros;
son ellos los mercaderes
y los esclavos nosotros.
Yo quiero romper la vida,
como cambiarla quisiera,
ayúdeme compañero;
ayúdeme, no demore,
que una gota con ser poco
con otra se hace aguacero.





Mª Gracia
31 ene 2007 | 05:34 PM
Hay canciones que nos hacen volver y mirar hacia atrás, canciones que han formado parte de nuestra vida de tal manera que nos olvidamos del autor, del artista que las canta y las hacemos nuestras, se queda dentro alguna estrofa que nunca se olvida y que de pronto vuelve no se sabe bien porque, a mi me pasa con una canción que canta Daniel Viglietti pero que está compuesta por Noel Nicola. Ahora he recuperado la letra en la página de trovadores y la pongo aquí, es una canción de lucha y de amor a la vida:
Comienzo el día (Noel Nicola)
Grabada por Daniel Viglietti en 1972
(trovadores.net)
Es tan temprano y tú ya me despiertas,
no me dejas dormir, algo sucede.
A ojos cerrados busco la ventana
para mirarte a ti mientras los abro.
Te digo que estás bella como nunca,
así, sin arreglarte aún el pelo.
Rodamos en un beso cama abajo
y siento que estás viva de milagro.
Comienzo el día, así como si nada,
apretado a tus pechos, pidiéndote café y amor.
Comienzo el día, aún alucinado,
los ruidos suenan lejos a esta hora turbia.
Afuera la gente hace lo suyo por vivir,
afuera la gente quiere averiguar,
afuera la gente habla del amor,
afuera me están llamando.
Comienzo el día, y antes de que me hables
ya te hecho mil promesas que no voy a cumplir.
Comienzo el día y al mirar hacia fuera
me entra como un mareo y tengo que sentarme.
Afuera la vida apenas comenzó,
afuera todo tiene que cambiar,
afuera los lobos son lobos aún,
afuera hay que salir armado.
Quiero darle mi día a los que sueñan,
a los que hacen el pan de madrugada,
a los que ponen piedras sobre piedras,
a los que te mantienen tan despierta.
Comienzo el día, aseguro las llaves,
registro mis bolsillos en busca de monedas.
Comienzo el día y aún detrás de la puerta,
te pido un beso fuerte para salir al sol.
Afuera comentan la televisión,
afuera el sindicato discute una ley,
afuera la patria está por reventar,
afuera me están llamando,
y voy.