MARIZA: "EL FADO ES COMO EL FLAMENCO, UNA PIEL FAMILIAR"
Junio de 2005 - Tras pasear por el barrio de Alfama en Lisboa, una visita al nuevo Museo del Fado (Museu do fado) con un descanso en el bar que incluye el recinto, en el aire suena una voz de mujer que canta fados, claro, estamos en el Museo del fado, bellísimas melodías en una voz desconocida llaman nuestra atención y hacen que finalmente preguntemos para satisfacer nuestra curiosidad sobre la voz que nos deleita. La camarera nos dice que la cantante se llama Mariza (Mozambique, 16 de diciembre de 1976) y que es la nueva figura del fado en Portugal, el disco que suena es Transparente, disco que en unas horas buscamos en FNAC para disfrutarlo en Barcelona, también su anterior Fado curvo, sin duda la voz de Mariza fue todo un hallazgo, el descubrimiento musical en ese viaje a Lisboa.
Por Miguel Mora. El País. 01.02.2007
Es la embajadora del fado, quizá la mayor estrella internacional de la música portuguesa. En 2006 triunfó en el Royal Albert Hall, en Australia, en Tailandia... Acaba de grabar con Carlos Saura dos canciones (Primavera y Transparente) para la película Fados, una de ellas con Miguel Poveda. El 2 de marzo, actuará en el Auditorio Nacional de Madrid. Su concierto en Lisboa para presentar su nuevo CD-DVD en directo, que ha producido Jacques Morelembaum (ya a la venta en España), fue una apoteosis. A mitad de gala, Mariza bajó del escenario al enorme patio de butacas del Coliseu dos Recreios y cantó un viejo fado de Morería sin micrófono, como si estuviera en una taberna. Mucha gente lloraba. Sus seguidores adoran tanto su música como su forma de ser, cercana y humilde, y su historia hecha de destino, superación, coraje y evolución.
Mariza nació en Mozambique hace 33 años, de madre africana y padre portugués, y muy pronto la familia se fue a Oporto, primero, y después a Almada, una ciudad dormitorio cercana a Lisboa. Un desfalco perpetrado por unos socios de su padre arruinó el primer sueño. "Nos salvaron los ahorros que guardaba mi madre, que era muy prudente, en el fondo del pozo. Abrimos una pequeña tasca en el barrio de Morería". Mariza empezó tarde el colegio, a los seis años, y lo dejó pronto ("eran monjas y me aguantaban poco, yo sólo quería cantar"); se puso a servir mesas en la tasca y allí empezó a escuchar y a cantar sus primeros fados: "Mi padre lo adoraba, pero todos decían que yo cantaba diferente y eso me retrajo. Fue un estigma, el estigma de Morería, un barrio tradicional y purista. Dejé de cantar fados, aunque siempre oía discos en casa. Mi madre me abrió otras puertas: Miriam Makeba, Cesaria Evora, el blues, el gospel, la música brasileña...".
La revelación sucedió en 1999. Mariza participó en un homenaje a Amália Rodrigues transmitido por televisión y se dio a conocer al gran público del fado. Otra noche, en el club lisboeta Señor Vinho, el guitarrista, poeta, productor y compositor Jorge Fernando, que tocó con Amália, le propuso grabar fado. "Lo hice por mi padre. Lo pagué con mi dinero porque en aquellos años las discográficas portuguesas todavía no querían saber nada de arriesgar con el fado. Mi marido, João Pedro Roel, empezó a moverlo, y en un viaje a Holanda conocimos al editor de una discográfica muy pequeña, llamada World Conection. Le gustó y me firmó un contrato para sacar el disco que ya estaba hecho y otro más".
El primero se editó en 2001 y se llamaba Fado en mí; el segundo, Fado curvo ("porque la música no es una línea recta"), salió en 2003. Allí estaba, antes de haber cumplido los 30 años, casi completo el potente universo de Mariza: recreaciones personales de fados tradicionales, una instrumentación mucho más amplia de lo habitual en el género (piano, percusión, trompeta, chelo...), creaciones nuevas compuestas por el guitarrista Mário Pacheco o el cantautor Rui Veloso, homenajes a clásicos como Amália o Carlos do Carmo, el gusto por la mejor poesía portuguesa (de fuera del fado, como Pessoa o Eugénio de Andrade, y de dentro, como José Luis Gordo o José Afonso). Su poderoso chorro de voz, una producción moderna, una imagen muy cuidada (rubia, alta, muy delgada, de pelo muy corto y con sastre propio), la expresión versátil y su directo magnético hicieron el resto.
Acababa de nacer la mayor revelación del fado en mucho tiempo. Ante el pánico de los puristas, claro, que consideraban que aquel despliegue de medios y músicos prostituía la esencia doliente e íntima de la canción de Lisboa. "No sé, no le doy importancia a lo que se dice en ambientes que sólo ayudan a cortar las alas de mi imaginación. He tratado el fado con respeto, sin romper la tradición, pero tengo una manera personal de hacerlo. La gente va a ver un concierto de Mariza, no un concierto de fado, y eso me llena de orgullo".
El maestro Carlos do Carmo es el gran mentor de Mariza. Camané, la gran estrella masculina de ahora mismo, también la mima. "Las mujeres, no sé por qué, se alejan de mí", dice ella. "Pero ellos dos me enseñan mucho. Carlos tiene la bondad de compartir su experiencia conmigo y me dice lo que le parece bien y lo que cree equivocado. Es un interlocutor de una sabiduría enorme, que mira el mundo con una visión muy crítica, muy aguda, muy realista".
Mariza no se plantea escribir sus canciones. "Amália lo hizo, pero ella sabía escribir, yo no tengo ese don. El que escribe se expone mucho, se desnuda. Cantar es otra cosa. Cantar en directo es mi forma de desnudarme. Cambio mucho en el escenario. Cuando canto Locura me imagino en una playa, una tarde de temporal, vestida de negro, con el mar gris, esperando a mi amante. Por eso lo empiezo al revés, por el final. El fado permite eso. Interpretar, decirlo a tu manera, tiene esa belleza. Es como el flamenco, una piel familiar. Si esa piel crece en ti, el sentimiento surge sin artificios, con naturalidad. Los dos son más bonitos en un ambiente íntimo, en una taberna y sin micrófonos. Pero nuestro deber es lograr transmitir todo ese sentimiento al gran público".
Mariza, voz de fado
5 feb 07 Autor: Carles En: Música Mariza- 3 comentarios
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3 comentarios
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Desde Barcelona
27 feb 2007 | 08:27 PM
...Mariza, quien concedió una entrevista en El País (<STRONG...
Juan Antonello
16 abr 2007 | 05:36 AM
Maiza es sencillamente Mágica .
Carles
19 abr 2007 | 07:28 PM
ENTREVISTA A MARIZA EN EL CORREO DIGITAL, 17 ABRIL 2007:
MARIZA, CANTANTE
«HE APORTADO UNA NUEVA SENSIBILIDAD Y UNA MIRADA CONTEMPORÁNEA AL FADO»
N. ARTUNDO/VITORIA
LAS GRABACIONES
Discografía: 'Fado Em Mim' (2001), 'Fado Curvo' (2003), 'Live in London' (DVD, 2004), 'Transparente' (2005), 'Concerto em Lisboa' (CD y DVD, 2006).
Ha pasado poco más de un lustro desde que Mariza autoeditase su primer álbum. Su personal visión del fado fue cuádruple platino en Portugal y se ha distribuido en 32 países. Ahora, después de cantar en las Olimpíadas griegas junto a Sting, ser nominada varias vecespara premios musicales europeos o llenar algunos de los mejores auditorios del mundo, la indiscutible estrella trae su talento y su moderna imagen a la capital alavesa.
-Viene de actuar en una sala mítica. Aunque usted viaja por todo el mundo, ¿tiene algo especial cantar con una orquesta en el Concertgebouw?
-Es muy especial, fue una muy buena experiencia. Aunque realmente no me gusta hacer diferencias entre unos conciertos y otros. Yo siempre trato de dar lo mejor de mí en todos los escenarios, independientemente del lugar o de la formación.
-Hablando de conciertos, ¿hará en Vitoria un repertorio similar al de su grabación en vivo en Lisboa?
-El repertorio y el concepto serán los mismos que los del concierto en Lisboa, pero en este caso con una formación musical más reducida: allá canté junto a la Orquesta Sinfonietta de Lisboa, y en esta gira me acompañan mi trío de fado, un trío de cuerdas y percusión. Pero la base sigue siendo la misma, porque Jacques Morelembaum hizo los arreglos para varias posibilidades. Ese repertorio incluye muchos temas de mi último álbum, 'Transparente', pero también otros éxitos de discos anteriores, todos ellos con esos nuevos arreglos.
-Se habla de usted como 'reina del fado' o como gran renovadora del género. ¿En qué sentido?
-El fado es una música urbana, que vive en la sociedad y que tiene que evolucionar con ella. Yo creo que he aportado una nueva sensibilidad, una forma de ver el fado desde una perspectiva contemporánea, más universal, pero manteniendo siempre el respeto por la tradición. Creo que con esta postura he conseguido el respeto de los más puristas, pero al mismo tiempo también que las generaciones más jóvenes se interesen por el fado.
-¿Cuánta 'culpa' tiene también su estética personal de que se vea al fado de otra manera?
-Mi imagen responde a mi personalidad. No se correspondería a mi forma de ser pretender tener una imagen de fadista tradicional, vestida de negro... Hay gente que cree que forma parte de una estrategia de marketing, pero se trata simplemente de que me peino y me visto a mi manera. También hay gente que tiene una imagen preconcebida del fado como música triste y melancólica, mientras que hay muchos fados alegres, que hablan de la felicidad. Hay muchos tópicos.
--¿Qué importancia tiene para usted el aspecto poético de las letras, como por ejemplo, los versos de Pessoa?
-En la poesía está todo lo que quiero cantar, los mensajes. He cantado temas de Pessoa o Antonio Botto, y ahora me apetece cantar lo que pasa de nuevo en Portugal, hablar de una generación que vive entre la modernidad y una sociedad conservadora. Eso también demuestra que el fado ha evolucionado.
«La buena música»
-¿Cómo fue su formación vocal?
-Aunque nací en Mozambique, a los tres años vine a vivir con mi familia a Mouraria, uno de los barrios típicos de Lisboa, conde surgió el fado en el siglo XIX. Mis padres tenían una taberna-restaurante donde celebraban tardes de fado, y de niña yo solía escuchar detrás de la puerta. Así que a los cinco años ya estaba cantando aquellas canciones.
-¿Qué músicas le han llamado más la atención últimamente?
-Escucho todo tipo de música, desde música clásica hasta rock... Siempre encuentro algo especial en la música, en la buena música.
-Ha participado en 'Fados', el filme de Carlos Saura. ¿Cómo es su intervención en la película?
-La película es un retrato muy personal sobre el origen, las relaciones y la evolución del fado. Lo presenta como algo abierto, en diversas formas de entender e interpretar el género. Son una serie de números independientes que lo muestran de modos muy diversos, con diferentes combinaciones. Interpreto varios temas, uno de ellos, 'Meu fado Meu', junto al cantaor Miguel Poveda, que lo canta en castellano.
-También están Camané, Carlos do Carmo,... ¿cree que sorprenderá?
-Creo que sorprenderá mucho. Pero quizás lo más sorprendidos sean los puristas, porque Carlos Saura ha buscado precisamente el mestizaje con otros géneros. Y con intérpretes no portugueses.