Ya le habíamos dedicado un post en agosto del año pasado a la recuperación del mítico teatro del Paral.lel barcelonés El Molino y lo traemos de nuevo por aquí con motivo de la aprobación del proyecto de remodelación por el pleno municipal del Ayuntamiento de Barcelona. Lo cuenta con todo detalle el cronista de la ciudad Lluís Permanyer en su crónica de La Vanguardia, publicada el pasado 3 de febrero.
EL MOLINO DESEMPOLVA SUS LUCES
Los propietarios esperan iniciar las obras en dos meses e inaugurar a finales del 2008
Por Lluís Permanyer. Barcelona. 3-2-2007.

El Molino echará a andar en breve. La empresa propietaria OcioPuro tramita en estos días la obtención de las licencias y confía en comenzar las obras dentro de dos meses. Los trabajos podrían durar año y medio, por lo que a finales de 2008 el teatro entraría en funcionamiento. Ayer el pleno municipal aprobó por unanimidad el proyecto, que ha sido realizado por BOPBAA (equipo de arquitectos formado por Josep Bohigas, Francesc Pla e Iñaki Baquero) y coordinado por el ingeniero industrial Àngel Llobet. La transformación se fundamenta en tres elementos esenciales: las dos fachadas, que son la exterior pero también la boca del escenario, y el ambiente. La propuesta recrea estos elementos, al tiempo que se adapta a las actuales normativas y las exigencias municipales; pero además atiende a las necesidades de bienestar actuales, como por ejemplo mediante la incorporación de aire acondicionado.
El nuevo local podrá albergar unas 230 localidades. La empresaria Elvira Vázquez, representante de la empresa OcioPuro, razona en estos términos la estrategia escogida: "Lo que fue El Molino ya no es posible: no hay público para este espectáculo. Es imprescindible considerar al turismo como primer cliente de este nuevo espacio, que habrá de ser versátil y diverso, sin perder la creatividad, tres elementos indispensables para poder ofrecer una mezcla artística y lúdica".Y Vázquez precisa que en esa mezcla "habrá cabaret, magia, mimos, cantantes, flamenco, cómicos, monólogos, etcétera, sin olvidar destellos del tiempo pasado con picaresca creativa".
La viabilidad empresarial exige sacar el máximo rendimiento de una finca tan reducida, lo que induce a plantear una variedad de usos a lo largo de la jornada. El espacio necesario se obtiene mediante la ampliación vertical, contenida en el nuevo edificio, que en las diversas plantas albergará la sala técnica, la sala de ensayo y camerinos y la coctelería; y también mediante la ampliación subterránea, que en las dos plantas situará la cocina, los lavabos y el almacén.
El nuevo edificio tiene la misión volumétrica y formal de ser el telón de fondo de la fachada exterior, lo que enriquece así el collage histórico constituido por la fachada original del arquitecto Manuel Raspall de 1910, y la remodelación proyectada pen 1929 por el arquitecto Josep Alemany.
El volumen vertical, que colmará el hueco posterior y resolverá la relación con las medianeras, aporta una curvatura forntal que da pie al nacimiento de una terraza singular, balcón privilegiado con vistas tanto sobre el Paral.lel como al interior de la sala. Si la citada curvatura se antoja como un guiño muy sensual y "molinero", el conjunto será tratado como una especie de gasa, rica en transparencias, lo que permitirá que su apariencia diurna sea muy distinta de la nocturna. En suma, el resultado final constituirá una potente y creativa fuente de color cambiante, algo muy adecuado para el café concierto más antiguo de Europa, que dará vida al hoy mortecino Paral.lel.
La Rúa de Carnestoltes del presente año del distrito de Sants Montjuïc estará inspirada en El Molino, lo que pone de manifiesto el grado de añoranza popular.