ARENA es un espectáculo de danza concebido y protagonizado por el bailaor y coreógrafo Israel Galván (Sevilla, 1973) que fue estrenado en el Teatro de la Maestranza de Sevilla en la Bienal de Flamenco de 2004, a la que volvió en 2006 presentándose en el Teatro Central sevillano el pasado 15 de septiembre, espectáculo que ha presentado y sigue presentando en este 2007 en teatros de todo el mundo, puede consultarse su próxima agenda en su web oficial.
Se trata de un acercamiento al mundo de los toros desde la danza pero con intención renovadora, tanto en la forma como en los contenidos. ARENA consta de seis coreografías independientes, interpretadas sólo por el bailaor con la única compañía de la música, en directo o grabada, y que reciben el nombre de los toros que mataron a seis toreros.
Israel Galván, Premio Nacional de Danza 2005 en la categoría de creación coreográfica, es sin duda el gran innovador del flamenco de la actualidad. El bailaor de Sevilla hace de ARENA un espectáculo irreverente en el que ha fusionado la danza flamenca con el lenguaje contemporáneo y el teatro experimental. Calificado por algunos críticos de magnífica, esta es una obra que marca un antes y un después en el baile flamenco.
Galván presenta el espectáculo por primera vez en Barcelona, y lo hace los días 23, 24 y 25 de febrero en la Sala Ovidi Montllor del Mercat de les Flors de Barcelona, se acompaña de los cantaores Miguel Poveda (Ver también la referencia en el artículo dedicado a las Colaboraciones de Miguel Poveda) y Diego Carrasco y el piano de Diego Amador.
El bailaor Israel Galván reflexiona en ARENA sobre el mundo taurino, adaptando a la danza flamenca el funcionamiento de la tauromaquia, que según él lo hace como una «filosofía». El espectáculose estructura en seis coreografías en las que se percibe la muerte, el dolor, el peligro, el valor... Yel cante en directo de Miguel Poveda y Diego Carrasco. La obra comienza con la coreografía bautizada como «Bailaor», el toro que mató a Joselito «El Gallo» en 1920, en esta coreografía le acompaña al cante Miguel Poveda y prosigue el espectáculo con «Granaíno» (Ignacio Sánchez Mejías), en «Pocapena» (Manuel Granero) vuelve a incorporarse a escena Miguel Poveda, llega el turno de «Burlero» (Yiyo) con Diego Carrasco al cante, le sigue «Playero» (Manuel Montaño) con Diego Amador al piano y finaliza el cartel «Cantinero» (Pepete) con La Charanga Los Sones. En el espectáculo también interviene entre toro y toro Enrique Morente, quien canta en un vídeo poemas de Bergamín.

ARENA: Energía que en movimiento evoluciona, crece y se transforma en baile y en cante, en arte pleno, Galván en su danza hace suyo el lenguaje del toro, lo asimila en cada movimiento y derrama en la escena vida y muerte, mucha pasión en el aire, acompañándose de tres voces maestras en el cante: Morente, Carrasco y Poveda, y mostrando en cada escena a través de su particular conjunto de elementos visuales y de sensaciones las paradojas, miserias y grandezas del mundo taurino, tanto en el albero como en los tendidos, derramando las esencias sobre la escena en cada movimiento, con su baile Galván va retratando silencios, emociones, alegrías, peligros, muertes, toros y toreros, arte, fiesta, Vida y Muerte en la ARENA y en la escena...
Carles
25 feb 2007 | 06:06 PM
EL PAÍS- EDICIÓN CATALUNYA 25-2-2007
REPORTAJE
FLAMENCO INTELECTUAL
El Mercat presenta 'Arena', una apuesta vanguardista del bailaor Israel Galván sobre el mundo de los toros, con música en directo
CARMEN DEL VAL 25/02/2007
En el Teatre Ovidi Montllor del Mercat de les Flors de Barcelona no se veía ni una butaca vacía en la noche del viernes por la expectación que había despertado entre el público barcelonés la presentación del espectáculo Arena, del bailaor sevillano Israel Galván (premio Nacional de Danza 2005), para el que aún hay entradas para el espectáculo de esta tarde (19.00 horas). El público estaba entregado desde el principio, pues Galván reúne en esta obra artistas de primera categoría en directo, como son los cantaores Miguel Poveda y Diego Carrasco, el pianista Diego Amador, el Grupo de Percusión de la Orquesta Joven de Andalucia (OAJ) y la banda Charanga Los Sones. Además, el espectáculo también cuenta con la participación de Enrique Morente, que canta en un vídeo en el que se le ve, junto a Galván, presenciando una corrida de toros. Ese vídeo, que se recrea en tono ácido en los rostros del público que llena una plaza de toros, es uno de los grandes protagonistas de este original montaje, que también firma en la dirección Pedro G. Romero, colaborador habitual de Galván y recién galardonado con el Ciutat de Barcelona de Artes Plásticas.
En la pantalla se ve a hombres y mujeres -con las caras sudadas propias de una tarde de calor- con sus gestos, sus costumbres, sus aplausos y sus abucheos. Es el lenguaje de los tendidos: brutal y pasional. Mientras, en la arena (el escenario), un hombre solo (Israel Galván) se enfrenta al toro y al público: dos enemigos mortales. El artista sevillano se caracteriza por presentar espectáculos novedosos de flamenco, intelectuales y vanguardistas. Lo consigue en parte en Arena, pero el espectáculo también gotea tradición, ortodoxia y solemnidad ancestral. Sin embargo, a su dramaturgia le faltan aristas y esto hace que en ocasiones caiga en la monotonía a pesar de la carga emocional que entraña el tema. Algunos fragmentos necesitan una dirección más ágil.
Este montaje está formado por seis movimientos coreográficos que van recorriendo el mundo taurino. Cada uno de ellos tiene el nombre del toro que mató a una figura del toreo: Bailaor, Granaíno, Pocapena, Burlero, Playero y Cantinero.
El espectáculo, de 90 minutos de duración, se inicia con unas palabras de Luis Miguel Dominguín sobre la muerte y el torero, y a continuación el cante de Morente irá introduciendo al espectador en cada uno de los seis movimientos coreográficos. El baile de Galván es bravo, con un trazo insolente bañado con una pátina de contemporaneidad. Su braceo exhibe un constante desafío, como las astas del toro. Su zapateo es versátil, no importa que lo realice descalzo o con zapatos. Lidia cada toro con un estilo diferente, echa mano de la danza clásica, de la contemporánea y del flamenco a su libre albedrío, creando un estilo salvaje y ritual con un encanto desgarrador para un sector del público, pero para otro puede resultar efectista. En todo momento su actitud es pendenciera, no así su mirada, que destila una tristeza que hiela el alma del público ¿o será el miedo?
Los fragmentos brillantes abundan a lo largo del montaje, especialmente aquellos en los que interviene el cantaor Miguel Poveda, el piano de Diego Amador o, por ejemplo, en la secuencia en que Mercedes Bernal toca la Gaita del Pastor mientras Galván baila unas alegrías. El momento culminante de Arena es hacia el final, cuando se contempla al bailaor zapateando con unos cuchillos en sus zapatos y a la banda Charanga Los Sones interpretando el pasodoble Paquito Chocolatero.
Mannu
26 feb 2007 | 10:47 AM
Hola a todos!!
Antes de todo agredecer a Carles la inestimable información que nos dá (casi a diario) de nuestro idolatrado y querido Miguel Poveda. Además de dejarnos expresar nuestras opiniones.
Decir sobre el espectáculo "Arena", que tuve la gran suerte de asistir el pasado sabado 24.
Fué algo descomunal e irrepetible, entre lo místico y alternativo de Israel Galván y lo flamenco y profundo de Miguel Poveda. Sin olvidarnos como no, de las magistrales colaboraciones de Diego Carrasco y Diego Amador.
Miguel como siempre llegando hasta lo más profundo, con su cante tan genuino pero muy sentido y profundo a la vez.
La verdad es que disfruté muchísimo.
Si teneis la oportunidad de ver "Arena", no desaprovecharla.
Saludos muy especiales y de admiración hacía Miguel Poveda(que tengo entendido que de vez en cuando se pasa por aquí).
Estoy seguro que llegará a ser el más grande cantaor de flamenco de España, MIGUEL NO CAMBIES NUNCA!
Carles
26 feb 2007 | 04:41 PM
Saludos Mannu, gracias por tus palabras, yo también estuve el sábado viendo Arena, un gran espectáculo como ya he dicho, por aquí seguiremos entre otras cosas informando en lo posible del camino artístico de Miguel.
Carles
27 feb 2007 | 05:23 PM
Una magnífica crítica sobre la presentación de Arena en Barcelona publicada en La Vanguardia el domingo 25 de febrero:
Crítica de danza
BRAVO, BRAVÍSIMO
Por Joaquim Noguero
Brutal. ¿Cómo puede estar este espectáculo sólo tres días en Barcelona, sin segunda oportunidad pra que el público no se lo pierda? Israel Galván, siempre sorprendente, personal y expresivo, desarrolla en Arena un trabajo de excepción. No se dejen confundir porque la pieza vaya sobre la fiesta de los toros: ceñir Arena al toreo es como limitarse a decir que El Quijote va de un loco que al final se cura o que Lorca escribía sobre reprimidas. Comparar las resonancias de Arena, por ejemplo, con el costumbrismo lírico de Torero, de Canales, una pieza que ceñida, esa sí, al toreo no estaba nada mal, sería como intentar equiparar a Echegaray con Mamet.
Galván consigue su modernidad no siéndolo de boquita y con efectos tan naturales que, por raros qu resulten inicialmente, se imponen sin extrañeza por lo que tienen de caricaturesco y de belleza plástica. Éste es un flamenco que a ratos parece dibujado y siempre pelea como con su sombra. Galván lo llena de líneas: sus brazos, su torso, consiguen una expresividad tremenda también por la inusual riqueza de detalles que los revisten: un sinfín de combinaciones, manejadas con soltura, y que clava en cada plante con una rotundidad y una limpieza de ejecución plagadas de rayas imaginarias, donde cada curva encierra un ángulo recto.
No es extraño que se le haya denominado el flamenco cubista: así nos parecería dibujado si uniéramos los puntos de sus movimientos, y así nos deja a cuadros. Si Pina Bausch se ha mostrado entusiasmada con Eva Yerbabuena, de ver a Israel Galván le pone un piso. La vanguardia de Galván asume con sabiduría la tradición que altera. Sorprende cómo cambia de tercio sin romper la baraja, gracias al control sobre la pureza flamenca que aprendió de niño en el tablao de sus padres. Galván hace con el baile lo que Diego Carrasco con el cante: jugar con él como un niño y maravillarnos ante una ejecución que, pese a su complejidad, se impone gozosa y fácil.
Desde el unpluged flamenco y el minimalismo que al principio de Arena representa bailar y taconear con los pies desnudos, hasta el final con un paso doble tocado con una sección de metal que pone los pelos de punta, Arena transita por muy distintos registros. En la última escena de los cuchillos late incluso el aire vibrante de una cierta amenaza. Y a ratos toro y a ratos torero, Galván pone el acento en el público, que es -como reza una cita inicial- el que mata realmente al torero. Arena habla del juego con la muerte del tiempo, y del juego de seducción y de inquietud que encierra todo ritual escénico. Es danza y metadanza, realidad y espejo, un juego dual: orgánico e inteligente.
Laia
28 feb 2007 | 11:18 AM
Yo también fui el sábado! El espectáculo me encantó. Siguiendo la trayectoria de Miguel he comprobado que los proyectos en los que participa, aunque algunos muy distintos entre ellos, siempre tienen ese algo que te llega a lo más profundo y te hacen vibrar. Así que en principio fui a ver Arena sólo porque actuaba Miguel puesto que la temática, el mundo de los toros, no me atraía en absoluto.
Arena no ha sido la excepción. Todos y cada uno de los artistas estuvieron muy bien pero para mí la clave fue que el conjunto superaba la suma de individualidades. Es un espectáculo que recomiendo, incluso a quienes no les apasione la tauromaquia puesto que está tratada desde una óptica muy distinta a lo habitual.
En referencia a la crítica de Joaquim Noguero, estoy absolutamente de acuerdo con lo que dice al principio de todo. A ver si este espectáculo puede volver a Barcelona y estar unos días más. El sábado había bastante gente en la entrada del Mercat de les Flors buscando entradas porque se habían agotado. Además había bastantes extranjeros, así que si vinieran en época veraniega seguro que llenaban como mínimo tres días más.
Una pregunta para Carles, tu que lo sabes, todo (o casi todo) de Miguel ;) ¿Este espectáculo no había venido nunca a Barcelona? Como se estrenó en el 2.004, me parece raro que no se hubiera visto aquí antes.
Carles
28 feb 2007 | 04:03 PM
Laia, gracias por tu comentario, siempre nos cruzamos en los teatros, creo que es la primera vez que se presenta Arena en Barcelona, lo decía en el posteo, si no me equivoco creo que Galván en Barcelona solo se ha presentado colaborando con Sol Picó. Saludos.
Carles
14 mar 2007 | 09:54 AM
EL PAÍS, 13-3-2007
ISRAEL GALVÁN: "A PARTE DE SER MUY FLAMENCOS, SOMOS MUY RADICALES"
El Premio Nacional de Danza 2005 explica su próximo proyecto, 'Apocalipsis', en ELPAIS.com
MARTA MANTILLA 13/03/2007
El bailaor Israel Galván se encuentra en Cartagena junto a Enrique Morente con su espectáculo 'Arena'. En su próximo trabajo, que espera presentar en septiembre, quiere interpretar siete bailes, "como si fueran siete sellos". Para 'Apocalipsis' ha tomado la idea del libro del fin del mundo porque él mismo se considera "muy apocalíptico", como toda su familia.
Israel Galván
ENTREVISTA DIGITAL
Bailaor- Festival Mudanzas.
Su familia que lo puso a dar clases de danza clásica "muy tarde". A los 16 años. "A parte de ser muy flamencos, somos muy radicales", explica. Esa idea le gusta. "He tenido siempre muy presente que al final quizá no hay un fin del mundo propiamente dicho, pero sí un cambio completo".
En un encuentro con los lectores este aficionado al Betis contestó a las preguntas sobre la renovación que ha hecho del flamenco tras el galardón que le entregaron a la creación en 2005. "Es fácil. Con no sacar un capote y un toro ya te puede salir un trabajo muy renovado". Se refiere a su espectáculo 'Arena', que se puede ver hoy en el Festival Mu Danzas de Cartagena.
El flamenco aporta libertad
Llega a la comunicación con los espectadores al incluirlos en sus coreografías. "Pongo al público como si fuera el animal o el hombre. En 'Arena' representan la muerte". Juega con esa dualidad. La idea de no aparecer en el escenario con trajes de luces, le ha permitido aportar "una visión más limpia" del flamenco. Lo que ha hecho es "evitar inspirarse en la fiesta sino servirse de todos sus aspectos". Elige "una parte silenciosa, otra de mucho ruido, otra taurina y otra sanguinaria" y las pone en circulación. Quiere aportar una versión "neutral" de la fiesta en la se ha inspirado tradicionalmente al flamenco.
Ensaya una media diaria de cinco horas. "Aunque no todo es físico. No preparo unas olimpiadas", bromea. Su sueño es bailar con Manuela Carrasco. Aunque lo ve "imposible", por el momento.
La crítica le llama "el Picasso de la danza" y él le quita importancia: "Será porque pongo gestos basados en formas geométricas", pero no se quiere comparar con el pintor malagueño. Lo que hace es afanarse "en buscar y moldear el cuerpo con todos los años". Es una búsqueda constante. "Pretendo sacarle partido al cuerpo, con formas rígidas y suaves". Para hacer algunas se inspira en bailaores "de antes" cuyas posturas cree que se han quedado olvidadas. Todo para contribuir al lenguaje "universal" de la danza que aporta "libertad".