¿Qué sería de los intérpretes sin los autores de canciones? me refiero al mundillo musical, relación que podría trasladarse a cualquier otra actividad artística que precise de una idea y un ejecutante de la misma en público.

¿Qué interpretarían los cantantes sin las composiciones de los autores que dan vida y luz a las mejores voces, entregándoles el fruto de un trabajo creativo que finalmente es recreado por la personalidad artística del intérprete?, en muchos casos serían una buena voz con poco que aportar, con nada que expresar, y una buena voz sin un buen tema no se escucha más allá de las paredes de un cuarto, poco serían también los autores sin esa voz que los interprete, pero el reconocimiento público no llega finalmente en igualdad de condiciones en la mayoría de los casos, siempre hay excepciones y algunos autores que son estrellas, pero si comparamos por ejemplo la visibilidad pública de autor y de intérprete, observaremos que muchos autores de una trayectoria media son ignorados aunque sus obras sean de calidad y además populares entre el gran público.

Cuando un cantante adquiere cierta relevancia por sus cualidades artísticas finalmente llega -si diversos factores le acompañan, entre ellos la suerte- al reconocimiento público, los medios de comunicación se encargan de dar notoriedad a su trabajo, pero no resulta así para la mayor parte de los compositores que por lo general son auténticos desconocidos para quien disfruta de sus creaciones, en muchas ocasiones no conocemos el nombre del autor de nuestras canciones preferidas, aquella que cantan los artistas a los que más escuchamos en la radio, quede claro que también hay intérpretes que no son visibles ni audibles en los medios por lo que tampoco es reconocido en absoluto su esfuerzo, su valía y su trabajo, pero ese es otro tema.

En general sólo una minoría se interesa por conocer a los autores, el buen aficionado, el que busca con interés el nombre del autor o los autores en los créditos del disco y más datos en internet (fuente indispensable hoy en día), el aficionado que se interesa porla información del libreto que contiene el disco que llega a sus manos, por conocer más de la canción que deleita sus oídos, aquél que sigue las trayectorias de sus autores preferidos a lo largo del tiempo, pero tampoco deberían haber trabas excesivas para que el destinatario final mediode esa creación accediera fácilmente a esa identificación de autor con la obra de la que disfruta. De ese olvido, de ese ninguneo artístico habría varios responsables y factores que agudizan habitualmente ese profundo desconocimiento general que resulta ser finalmente poco aprecio por el autor y su obra, hecho que repercute de manera evidente en el artista o creador.

Vaya esta pequeño reconocimiento a todos esos autores ignorados o desconocidos por diferentes motivos, y en concreto quiero hacer un homenaje personal para dos de esos autores de canciones, compositores que sin ser populares han convertido algunas de sus canciones en éxitos de algunas voces conocidas y reconocidas por los aficionados a la música, intérpretes que ya no necesitan presentación por su buen hacer, por su personalidad artística, pero que deben también su carrera artística a las creaciones de otros artistas, los autores, quiero llamar vuestra atención y dar alguna información concretamente en relación a Paloma Ramírez y Alejo Martínez, una madrileña y un cubano residentes en Cádiz, aunque podría hablar de muchos otros.

Letra y Música: Paloma Ramírez y Alejo Martínez

El escritor y periodista gaditano Juan José Téllez les hizo una entrevista hace poco más de un año que fue publicada en el Diario de Cádiz, donde hacían un repaso asu trayectoria artística, en la entrevista encontraréis la relación de artistas para los que han compuesto canciones, quisiera añadir entre ellos a Moncho, que canta el tema "Tu dius que m´estimes" (Tú dices que me quieres) en adaptación al catalán para su disco "I tant que sí", editado en 2005, en este año que ha pasado desde esa entrevista Paloma y Alejo han seguido componiendo para diferentes artistas, destacar por ejemplo su tema "El rumbo de tus pasos" incluido en el disco "La reina del Pay-Pay" de Pasión Vega, para la que ya habían compuesto "Teresa" que se incluyó en "Flaca de amor" y en el directo "Pasión Vega en el Maestranza" o algunos temas (Lejanía, Besos usados...) paradiferentes discos de Mónica Molina, además Alejo está preparando en estos momentos el que será su primer disco como intérprete en colaboración con el cantautor gaditano Javier Ruibal. Esta es la trayectoria de Paloma Ramírez y Alejo Martínez.

Diario de Cádiz, 25 de enero de 2006
Sospechosos habituales

Martínez y Ramírez, autores

Alejo Martínez era cantautor y Paloma Ramírez, cooperante. Ahora, viven en Cádiz y componen para creadores como Tontxu o Pasión Vega.
Veg
Por J.J.TÉLLEZ
Cádiz. Alejo Martínez y Paloma Ramírez no llegaron a Cádiz por azar, sino porque era necesario: "Estábamos en Madrid, habíamos colocado algunas canciones pero el niño había sufrido neumonía, meningitis, enfermedades de la garganta y convulsiones febriles. Como en Cuba, él no se enfermó de nada, pensamos que era quizá porque el clima húmedo y más calentito le sentaba mejor que el frío y seco de Madrid. Alquilamos una furgoneta y nos venimos aquí. Carlos Cano había enamorado a Paloma con que nos viniéramos para acá porque Cádiz, según le decía, era otra cosa. Y, así es, es otra cosa".

Él es habanero y ha tardado en aceptar que su ciudad y Cádiz se parecen, tal y como insiste en una canción titulada El malecón de Cádiz, que cantó durante el concierto de la Big Band en El Falla: "Paloma me llevaba al Campo del Sur, al que yo le digo el malecón. Los coches nuevos, las casas pintaditas, me alejaban de La Habana. Un día, sin embargo, vi allí a tres negritos que ni siquiera eran de Cuba, sino africanos, de Guinea, creo yo. Y dije: ahora sí es La Habana y ahí me di el tortazo. Un malecón habanero sin negritos es imposible. Y, al malecón de Cádiz, le faltan los negros".
Desde cantautores a folklóricas o tonadilleras arrebatadoras, sus letras y pentagramas han pasado por muchas manos: "Hay gente que canta los temas bien, que los siente bien, pero a veces los arreglos no son buenos. Me encantan las versiones que han hecho Pasión Vega, Alejandro Vega, Pastora Soler, Mónica Molina, muchos otros.... Si cantan bien un tema tuyo es como si quieren a tu hijo o le hacen un regalo muy especial el día de su cumpleaños. Hay quien lo hace bien y quien no le hace mella alguna el hecho de cantarlo".
Aunque en Cuba, se relacionó con nueva trova o con el jazz, Alejo –Alejandro– Martínez se siente autodidacta: "Había escuchado la música brasileña, inglesa y norteamericana, cuando de repente me encontré con mi tiempo y en mi tiempo ya se estaba escuchando, cuando yo era chico, a Silvio y Cuba. De ahí salieron algunas canciones que siguen siendo populares en Cuba. Tenía mis bandas, hacía arreglos. En los 80, empecé a cantar por accidente. Hice unos temas para TV y la gente de la banda quiso que yo los cantase. Ahí empezó la carrera de cantar todos los temas propios".
Entre el jazz y la canción, se decidió por esta última: "Definitivamente. La canción es infinita, el jazz también lo es, pero el infinito es el paisaje que pinta la canción. A veces, se va más incómodo pero se camina más a gusto, porque no sólo puedes decir musicalmente lo que sientes si no puedes transmitir con la letra algo que te interesa decir con palabras y a veces es imprescindible que se digan. La canción da música y letra, se complementan. Es como cuando pasa el tiempo y uno se dice 'no sé en que me he convertido, pero sigo siendo yo'. Con la canción pasa eso, sigue siendo ella. Quizá otro género no lo permita ver así".
Madrileña de nacimiento. Nómada por costumbre. Paloma Ramírez apareció en Panamá cuando la invasión de Estados Unidos, para atender centros de refugiados. Viajera entre México y Colombia, terminó en Cuba, con Alejo. Y allí nació su hijo: "Jamás había escrito ninguna canción ni poema. Fue Alejandro quien me metió en ello. Yo escribía en periódicos, pero ya está. Empecé a arreglarle textos y me contrató. A veces, la letra viene antes de la música o, a veces, después. A veces, la letra no entra en la música. Y, en otras ocasiones, como yo canto muy mal, él tiene que arreglarlo. Trabajamos muy juntos. De todas maneras, Alejandro era letrista antes de conocerme a mí".
De comparar la música de América y la de aquí, él sostiene "que hay música buena y música mala, y música intermedia". "Hay cosas que te gustan más y otras menos. En cuanto a calidad musical, en general, se ha mermado un poquito en los últimos años. Aparecen ritmos cada cierto tiempo, un género nuevo, pero pienso que se alcanzó un nivel tremendo en el plano musical, y se ha ido banalizando. Ahora, hay muchas personas que quieren hacer mucho dinero con la música y en muy poco tiempo. En España se hace buena música, pero lo que tiene que ocurrir es que se sepa. Universalizar la música es muy importante para cualquiera que quiera hacer música. En Estados Unidos, le dedican premios a casi todas las músicas, porque casi todas las músicas están allí y caben en su mercado. En España, a veces sorprende que entre Serrat como candidato a un premio de música pop. Supongo que con el tiempo esa consideración aparte se irá ganando".
Él no ha vuelto a Cuba desde 1997. Fruto de una relación anterior, allí dejó dos hijas, que hoy cuentan con 25 y 17 años de edad, aunque la menor se marchó a Miami hace un año: "¿Que cómo veo la situación allí?, imagínate. ¿Cómo lo veo? Con algo de miedo. Los cambios van a ser, pienso yo, fuertes. Todo el mundo quisiera que cuando haya un cambio en Cuba, que fuese como ocurrió en España; democrático, que no se tomen represalias, que se haga borrón y cuenta nueva y que no haya intereses tremendos que dañen al pueblo, en definitiva, que es el que más sufre". A su hijo habanero y gaditano de 9 años le van explicando "poquito a poquito" como es la tierra donde nació: "Le digo el mismo cuento varias veces para que no se le olvide. Le conté como viven allí, qué hacen los niños, a qué juegan. Él está estudiando música y me sorprendió haciéndome una síncopa cubana, que es muy difícil. Aunque no lo sepa, respira cubano. Le compré un bate de béisbol para que también juegue a lo que juegan allí".
"Yo creo que los cubanos son la gente más maravillosa del mundo –sentencia Paloma–, no se merecen como están viviendo. Yo vivía como cubana en un barrio cubano, el de La Víbora. Yo no vivía como turista. Allí, la gente era pobre pero maravillosa. Me encanta que mi hijo se sienta de allí, además. Intentamos fomentarles el cubanismo". Él tiene dos hermanas cubanas, de 25 y de 17, que se marchó a Miami hace un año".
Ella entiende que "lo mejor que le ha pasado a Fidel es la clase de oposición que tiene". Admira la historia cubana y su revolución, pero detesta que la gente adore al dólar y haya tantas diferencias sociales entre la gente que manda y la gente de a pie: "En lo que se ha convertido Cuba, me espanta. Lo que fue Cuba y lo que soñó ser Cuba, me enamora. Yo me creía la revolución a muerte. Hasta que llegué y había demasiadas cosas que se caían delante de ti. Niños que no tenían leche y cubanos que no podían entrar en las farmacias. Para una persona que admira a Camilo Cienfuegos, eso es tremendo. Eso te duele".
Ella sigue creyendo en músicos como Chico Buarque, Sabina, Serrat o Ruibal y en como escribe Silvio Rodríguez: "En España, hay muchísima música. El problema es que se venda". A su juicio, Alejo Martínez es una persona viva, pero algo más: "Alejandro es la persona más honesta que he conocido en mi vida. Ya no hay sólo piratas en la calle sino corsarios en los despachos, y cuesta ser honesto".Alejo Martínez nació en La Habana en 1956 y se licenció allí en pedagogía y enseñanza: "Comencé con un primer grupo musical a los 13 años, y de ahí, me inicié como compositor y arreglista, o director musical, empecé a trabajar en TV, en radio, en cine, en teatro o en publicidad". De hecho, fue el compositor del grupo de jazz-rock Arkanar, pero sus temas también fueron asumidos por Irakere, Gonzalo Rubalcaba, Soledad Bravo y numerosos componentes de la nueva trova cubana. También, antes y después de su relación artística y personal con Paloma Ramírez, sus letras y sus músicas fueron defendidas por Donato Poveda, Miriam Ramos, Anabel López, Santiago Feliu, Marta Campos, Xiomara Laugart, o artistas españoles como Mónica Molina, Tontxu, Malú, Pastora Soler, Alejandro Vega, Abigail, Silvia Pantoja, María José Santiago o Pasión Vega, cuya Teresa ha cobrado enorme popularidad.
"Yo nací en Madrid, aunque esde muy chica viví en Londres –asume Paloma–. Allí hice psicología e historia del arte y, luego, restauración, en Italia. Desde 1989, me trasladé a Centro América y allí, además de periodista, colaboré con asociaciones de derechos humanos, conocí a Alejo en Panamá y me marché a Cuba, en 1995".
Volvieron tres años después con un hijo bajo el brazo: "Vivimos en Cádiz desde el año 2001 y aquí pensamos seguir. Como dicen, 'el gaditano nace donde le da la gana'. Y cada día nos crecen más las raíces. Nuestro niño es ya un cubanito que dice 'quillo' y 'pisha'. No pensamos echar raíces aquí. Ya lo hemos hecho", concluyen ambos.