
Miguel Hernández (Orihuela, 1910 - prisión de Alicante, 1942)
Nanas de la cebolla es el poema 74 del Cancionero y romancero de ausencias, una de las más trágicas canciones de cuna de toda la poesía española.
Carta de Miguel Hernández a Josefina Manresa de 12 de septiembre de 1939, desde la cárcel de Torrijos en Madrid:
"Estos días me los he pasado cavilando sobre tu situación, cada día más difícil. El olor de la cebolla que comes me llega hasta aquí y mi niño se sentirá indignadode mamar y sacar zumo de cebolla en vez de leche. Para que lo consueles, te mando esas coplillas que le he hecho, ya que para mí no hay otro quehacer que escribiros a vosotros o deseperarme. Prefiero lo primero, y así no hago más que eso..."
NANAS DE LA CEBOLLA (1939)
La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.
Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.
Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma al oírte,
bata el espacio.
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.
La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!
Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.
Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!
Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.
Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.
Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.
![]()

Nanas de la cebolla, la magnífica versión flamenca de Enrique Morente:
Nanas de la cebolla, la versión a dúo entre Alberto Cortez, autor de la música y Joan Manuel Serrat:
El vídeo con la versión en directo en 1974 de Joan Manuel Serrat, en el Teatro l´Aliança del Poblenou de Barcelona:





Luz
25 mar 2007 | 03:30 AM
Me pone la piel de gallina escuchar al maestro Serrat interpretando "Nanas de la cebolla". En 1974 cantar a Miguel Hernández era un gesto de valiente osadía, una reivindicación de la libertad. Hoy, más de treinta años después, tendremos que volver a escuchar a Miguel Hernández en la voz de Serrat, para que otros no nos la arrebaten.
Ya sabes lo que pienso: un video de Serrat es siempre un regalo. Así que, nuevamente, gracias.
Un beso.
maria nela maguiña calderón
28 abr 2007 | 08:03 AM
cuando escuhco la canción simpre se cae mis lagrimos, textos de mucho humanismo, con contecto universal ya que ha diario se repide estó en todo el mundo.
Jaime Santana
10 sep 2007 | 10:37 PM
La verdad es que esta cancion me gusta hace un par de años pero no tenia idea que no era de serrat, quiero decir que hay que ser padre para llegar a saber lo que el autor sintio al escribir tan maravillosa prosa. gracias es todo un regalo.
luis miguel
20 nov 2008 | 02:16 PM
esta chido eso me gusto
gracias
Manuel
8 dic 2008 | 11:27 PM
Es delicioso, nostàlgico y sumamente tràgico escuchar en la voz de Mi estimado Joan Manuel estos versos desgarradores. Le quedan a los niños olvidados de àfrica, a los de asia y latinoamerica. Bienaventurados ambos uno por escribir tan enorme y claridosa poesìa y el otro por ponerle mùsica e interpretarla.