
Clara Montes presenta su nuevo trabajo de título 'Desgarrada', producido por Joan Valent, un disco que nació de su gira homónima y que ha ido evolucionando hasta ofrecer música 'muy directa y muy en directo' con la que, a través de doce canciones, se 'libera de esas pequeñas cosas que te pican y te pinchan en el corazón'.
Clara Montes comenzó el 19 de junio del pasado año una gira en Madrid en la que, bajo el nombre de 'Desgarrada', interpretó, con una estética de los años 40 y 50 y 'de una manera minimalista, las canciones con las que todos hemos aprendido a cantar', explica en una entrevista con Efe.
Nueve meses después, y tras más de una docena de conciertos en los que 'la discográfica se enamoró del recital', edita este disco en el que 'el concepto inicial ha cambiado mucho, puesto que sólo han quedado cinco canciones que eran interpretadas en la gira', pero cuyo mensaje y título permanecen.
Así, los solitarios violonchelo -porque le 'apasiona'- y piano de cola -porque era su 'deuda pendiente'- son finalmente arropados por instrumentos como la guitarra española, el contrabajo o el buzuki en temas como 'Luna de abril ' o 'Cansada'.
Canciones propias, como 'Fotografía' -el primer single- o 'Sólo mía', y clásicos de la altura de 'Tatuaje', de Rafael de León, o 'El día que nací yo', del maestro Quintero, conviven en el viaje de Clara Montes por esos 'acontecimientos personales' que le han causado ese desgarro.
Pero ahora que ha canalizado con la grabación del disco estos sentimientos y se reconoce 'liberada y feliz', afirma que le 'encantaría publicar en un futuro un disco entusiasta y positivo', pero no niega que 'la tristeza saca la parte más oscura del corazón, que siempre es la más impactante'.
Por ello empieza su álbum 'de manera directa' y a capella, con la canción que da título al disco y en la que explica lo que describe como su 'apuesta más personal', que prepara al espectador para el contenido trágico de sus temas.
Clara explica cómo 'Desgarrada', de una 'manera involuntaria, acaba siendo un disco muy femenino, porque es la expresión de un estado de ánimo' suyo, al que no son ajenas tampoco esas canciones antiguas que 'después de cantarlas durante tanto tiempo, uno acaba haciendo su propia versión'.
Tras cancelar definitivamente su proyecto de publicar un disco de nanas, con 'Desgarrada', el álbum, comenzó el 6 de marzo en Toledo una nueva gira que todavía no tiene cerradas todas las fechas, pero en la que lleva consigo 'la tranquilidad de que es un formato de concierto que ha funcionado muy bien y con el que el público conecta', concluye.
PERFIL
No es la copla lo que Clara Montes (Madrid, 1968) cultiva, a flor de piel. Tampoco, en rigor, canción española. Ante todo, Clara Montes es una mujer de voz clara y diáfana, que huye de encasillamientos y etiquetas musicales. Eso, al margen del respeto que profesa hacia el flamenco, en el que su padre la inició, antes de arrancarse como cantante en Buenos Aires (1990) y de aprender a tocarlo en guitarra con el maestro Andrés Batista. En el currículum de Clara Montes cuentan también los años que pasó cantando en el cuadro de danza “Contrastes”, dirigido por Ana Mercedes (1991-1994). Y el Primer Premio de Canción Española (Certamen de Participación Ciudadana de Madrid, 1992). Un galardón al que siguió su paso por el circuito de cafés-concierto de Madrid y su colaboración en el álbum “Emboscados” (1994) de Amancio Prada, Oratorio para dos voces, guitarras, flauta, percusión, violín y violoncelo con arreglos de Ricard Miralles, así como en la gira a la que dio lugar ese trabajo (1993-1997).
Otra importante colaboración en sus inicios es "Diván del Tamarit" (1998) de Carlos Cano sobre textos de García Lorca, y a quien posteriormente homenajearía en el disco "Carlos Cano. Que naveguen los sueños" (2001) con el tema "Tango de las madres locas".
En 1998 publica su primer disco en solitario “Clara Montes canta a Antonio Gala”, dónde nos presenta los poemas amorosos del escritor cordobés que encuentran la música en su voz dulce, con el beneplácito del autor y con producción de Rosa León.
Populariza temas como "Agua me daban a mí", "Tú me abandonarás", "A pie van mis suspiros" o "Buscador".
En su segundo disco Clara Montes rindió homenaje a su origen gaditano en 'El sur de la pasión' (2000), en el que refugiándose en el mar, en su Cádiz,
preparó el álbum dirigido y producido por Rosa León, con arreglos de Jaques Morelembaun y temas como "Por alegrías", "Plata y albero", "Luna brava" o "Lisboa". Montes se describe como una artista 'carente de versatilidad' que acaba llevando a su terreno -el de la canción andaluza- 'un fado, una copla, una samba o una sevillana'...
En 2001 colabora en los discos colectivos "Mujer" con su interpretación de "Te recuerdo Amanda" y en "Hay que volver a empezar" con el tema "Sólo mía". En el mismo año participa en las bandas sonoras de "Sólo mía" y "I love you, baby".
En 2002 publica "Canalla pa´bien" grabado en el teatro Pavón de Madrid, en el que se presenta en estado puro,El concierto-grabación fue coproducido y arreglado por Nacho Mañó, de Presuntos Implicados, y la misma Clara, y el repertorio estuvo compuesto en su mayoría de nuevas canciones con alguna revisión de temas de sus discos anteriores.
Clara comparte escenario con Arcángel, Shuarma, Natalia Dicenta o Josele de los Enemigos, entre otros, el disco incluye "Sólo mía", la canción principal de la banda sonora original de la película de mismo título, dirigida por Javier Balaguer.
En ese año también participa en el homenaje que Cuba, a través del Teatro Nacional de La Habana, le rinde al cantautor y poeta granadino Carlos Cano, compartiendo escenario junto a artistas como Pablo Milanés ó Javier Ruibal entre otros, interpretando canciones tan populares como "Habaneras de Cádiz" ó "La bien pagá".
Participa en el documental "El gran Gato" de Ventura Pons, en homenaje al rumbero Gato Pérez, en el que interpreta el tema "Luna brava", intervienen también Luis Eduardo Aute, Maria del Mar Bonet, Moncho, Martirio, Kiko Veneno, Manel Joseph entre otros.
En 2004 edita "Uniendo puertos", en el que incluye "La mirada violeta", tema principal de la banda sonora del film de idéntico título protagonizado por Cayetana Guillén Cuervo, además de una versión del fado "Extraña forma de vida" o de "Romance de Curro el Palmo", el clásico de Serrat, entre otras piezas. Un disco que viaja por el Mediterráneo y que lleva desde el fado portugués a la musica italiana, pasando por la rumba andaluza a los sonidos árabes, dejando un sabor a mar en todos sus temas.
En 2005 Clara Montes realiza una gira de otoño-invierno en teatros y auditorios presentando el espectáculo “Memoria del Sur” alternándolas con las presentaciones de su último disco, compartiendo repertorio y escenario con el artista Valderrama, Además de ser un clamor por la música del sur, el recital que van a ofrecer en Madrid Valderrama y Clara Montes, 'Memoria del sur', se erige como una reivindicación de todos los sures. Por ello, no es el suyo un espectáculo de flamenco y copla o del purismo más recalcitrante. Como jóvenes que son, se manifiestan a favor de una música abierta a nuevos soplos, a variedad y a actualidad, tal.
Así, mientras él se da a un pop tejido a golpes de cajón, a más palmas que batería y a guitarra española más que acústica, ella se mueve por registros del fado, la música italiana, la rumba andaluza y los sonidos árabes, salpicados todos ellos de su personal voz y de su estilo. La canción es en 'Memoria del sur', pues, un medio de transporte de sentimientos, sueños y emociones del pueblo andaluz y su proyección universal por el Mediterráneo y América.
También en 2005 colabora en el disco "Que te vaya bonito, un tributo a México" con la ranchera Como yo te amé y en el benéfico No os olvidamosen Homenaje a las víctimas del 11-M con el tema De Madrid al cielo.
En 2007 nos llega cantando nuevas y viejas coplas con su nuevo disco "Desgarrada".
VISITA LA WEB OFICIAL DE CLARA MONTES






JAVIERRO
27 mar 2007 | 01:21 PM
Me gusta lo bonito que canta esta mujer. Muy recomendable su primer trabajo con letras del simpar Antonio Gala y una pequeña colaboración en los coros de Amaya Uranga; en concreto si me tuviera que quedar con una canción de este disco sería "A trabajos forzados" que, curiosamente, grabó posteriormente El Consorcio en 2005 (De Ida y Vuelta) y en esta ocasión Amaya es la encargada de poner la voz solista, se ve que la colaboración con Clara Montes la dejó con ganas de hacer suyo el tema.
Un abrazo
Carles
10 jul 2007 | 12:29 PM
La Voz Digital de Cádiz, 22-6-2007
MEMORIA DE LA FRONTERA
CLARA MONTES Y EL 'SONIDO CÁDIZ'
por JUAN JOSÉ TÉLLEZ/
Él sigue viniendo en un barco de nombre extranjero en la última copla de Desgarrada, el disco que acaba de sacar a la luz Clara Montes, tras tres años de silencio fonográfico. Un piano, un cello, unas ráfagas de guitarra o de buzuki y su voz catedralicia reinando sobre canciones propias -Fotografía, Sólo mía, la que interpretó en directo en Canalla pa bien-, o standards de Agustín Lara, de León y Quintero o de aquel Carlos Cano -Luna de abril-, que cantó en público por última vez junto a ella, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid y anduvieron devorando la madrugada y la vida como si el cantautor granadino-gaditano tuviera muchas cosas que decirle y poco tiempo para hacerlo.
Madrileña del 68, Clara Montes vivió en Argentina durante un tiempo pero puso a orear su corazón frente al faro de Trafalgar, en la costa gaditana de la que se han apropiado ella, su compañero y su hijo. Hay mucho Cádiz en su obra, incluyendo su relación lirico-amistosa con Manuel Francisco Reina que le ha puesto en suerte un puñado de buenas canciones y que ahora define esta entrega como «un grito desgarrado ante la precariedad y fragilidad de la vida en tiempos supuestamente avanzados».
Ahí está el Procuro olvidarte de Simone, que vuelve a sonar creíble en su voz personal e intransferible que no reniega de la tradición porque en su equipaje seguro que lleva un trozo del poncho trasatlántico de Chavela Vargas y del de María Dolores Pradera. En su memoria musical, convive Billie Holliday o Camarón de la Isla, La Niña de los Peines o el fado. La mujer que la cuidaba le cantaba Tatuaje y ha sido capaz de meter por sevillanas la letra cómplice de Vientos de amor.
A ella, en estos pagos, quizá se le debiera tener más en cuenta como hija adoptiva de este mar: apenas hemos podido oírla en directo por la provincia gaditana, a pesar de que ella eligió como patria este Estrecho dudoso, que sigue siendo un puente sobre las aguas turbulentas de todas las civilizaciones y de todas las barbaries. Tal vez, ese extraño vacío artístico que su vecindario le dispensa venga a ser el mismo que aqueja a ese indudable Sonido Cádiz que nadie parece reunir como marca, quizá porque sus actores sean tan diversos como Javier Ruibal o Chano Domínguez, como Andy&Lucas o Kiko&Shara, como El Barrio o Niña Pastori, o como algunos otros cuya denominación de origen también pasa por este meridiano, desde Alejandro Sanz a Pasión Vega, desde Carlos Jean a David de María y Antonio Orozco con su Cadizfornia.
Tal vez ese heterodoxia musical, que es tan histórica como los Rocking Boys, Cai o Los Hermanos Dalton, propicie que esta tierra le sea propicia a ritmos propios y ajenos. Ahora mismo, el cubano-gaditano Alejo Martínez está impresionando un disco, lo mismito que el gaditano-cubano Antonio Martínez Ares, tras el buen sabor de boca que dejó su primera aparición como cantautor en solitario, cuyo pedigrí carnavalesco le ha servido para dotarlo de una indudable personalidad.
Desde la cantautoría de Juan Luis Pineda o Nacho Dueñas al flamenco de David Palomar y el mestizaje de Ana Salazar; desde el jazz de los Cortejosa, Saguiba, Alfonso Gamaza y Juanito Gómez -entre mu-chos otros a la sombra de las históricas jambás que siempre evocó Manolo Perfumo-, a la copla rediviva en la voz de Inma Márquez, aquí hay música para rato, como demuestra el debut discográfico de Fernando Lobo, con Vengo, o la conjunción del rock con la canción de autor que supone el flamante grupo Kool, que junta la voz mundial de la isleña Verónica Díaz -Vero- con la guitarra de José Simonet, el bajo de Miguel Rodríguez y la batería de Manuel Pantoja. Tal y como está el patio, han decidido probar suerte en internet, llevando su música a su página.
A pesar del Sonido Cádiz, del Cádizfornia o de Fernando Quiñones y Felipe Campuzano bautizando a Carlos Cano en La Caleta, la periferia sigue sin ser buen sitio para encontrar mercado. Seguro que Clara Montes lo sabe y a pesar de ello no se resigna simplemente a vivir en los suburbios del negocio del disco, sino que sencillamente ha elegido ser una de los nuestros.
Javierro
13 jul 2007 | 08:29 PM
Tuve la oportunidad de escuchar el disco completo hace poco y es una maravilla, con versiones de temas inolvidables que hace suyos con su prodigiosa voz. Muy recomendable!
ana bragadp
11 mar 2008 | 09:09 AM
Conozco a Clara de Zahara de los Atunes, hace años, soy amiga de un amigo suyo Eduardo que vive ahí, la he visto actuar en cafés en Madrid, en Barcelona junto a Amancio Prada, tengo toda su discografía, conozco también a su madre gran escultora y a su hermana Leire, me fascina como canta, su voz tan clara y lo bonito que lo hace, si lo lees Clara a ver si sabes quien soy, besos y te deseo todo lo mejor en todos los terrenos
Carles
11 mar 2008 | 12:26 PM
Ana, que bonito Zahara y que bonito canta Clara, por cierto, que edité el artículo dedicado a su trayectoria en wikipedia, saludos:
http://es.wikipedia.org/wiki/Clara_Montes