Ayer tarde estuvimos viendo y escuchando a Antonio "Pitingo" en su concierto programado en el III Encuentro Flamenco del Espai Cultural Caja Madrid de Barcelona, vino acompañado al toque por Juan Carmona, ex-Ketama, Habichuela hijo, buena compañía.
Quisiera dar mi opinión como simple espectador y oyente, que no como crítico musical o entendido flamenco, que no lo soy ni quisiera aparentarlo, ni en este artículo ni en otros relacionados con música o artistas.
"Pitingo" presenta su primer trabajo discográfico "Pitingo con Habichuelas", un disco muy bien acogido por el público y que se ha vendido con éxito para ser una obra prima y además tratándose de un artista desconocido para el aficionado hasta hace apenas unos meses, el disco se editó en junio de 2006.
La propuesta es novedosa ya que vincula flamenco con ese aire soul que destila el cante del joven cantaor onubense afincado en Madrid, canta los palos tradicionales flamencos con sus giros soul, rythm & blues y hasta gospel, cuando el cuerpo se lo pide.
"Pitingo" ofrece estéticamente la imagen de un cantaor moderno, con un evidente atractivo físico, a las fotos me remito, un muy cuidado estilismo, hay que felicitar al estilista y a los fotógrafos que hacen de su imagen pública un buen reclamo del resultado final de su trabajo, su música, dentro de un complicado panorama discográfico en el que además de la calidad musical, también es importante cómo se presenta el producto, no hay más que visitar su web oficial para apreciar este detalle que destaco especialmente, no es crítica, quede claro, sólo me llama la atención el cuidado estilismo de este nuevo artista en cuanto a su imagen, y más en el mundo flamenco, hasta hace pocos años tan hermético en estas cuestiones de la estética.
En Barcelona, Pitingo tuvo un gran éxito en esta presentación, había ya cantado en el Festival BAM en 2006, el pasado 22 de septiembre en la Avenida de la Catedral de Barcelona. Ayer el público salió satisfecho de su encuentro musical con el cantaor, eso se notaba en el ambiente. Al iniciar su concierto Pitingo elogió el alma flamenca que también tienen Barcelona y Catalunya, citando como buena muestra de ese arte a Miguel Poveda, Mayte Martín, Montse Cortés, Duquende o Chicuelo.
Presentó soleares, granaínas, malagueñas, fandangos de Huelva, alegrías de Cádiz, bulerías, fandangos o tangos con sabor a soul, y cantó hasta la Gwendolyne de Julio Iglesias, magnífica, cuento los detalles sobre esta versión al final del artículo, presentó casi todos los temas de su disco-debut. Destaca su simpatía y cercanía al público en la escena, tiene tablas, es artista.
Sin duda todo un reto, la propuesta de Pitingo tiene su riesgo y siempre estará expuesta a no ser del gusto de los puristas flamencos, pero Pitingo resuelve con gracia y buen hacer esafusión que le nace de su alma a la vez flamenca y soul, que de las dos ha bebido para ser quien es, y quien empieza a ser en el mundo del cante, haciendo una comparaciónculinaria diría que es como el chocolate negro con naranja, si te gusta el chocolate negro y la naranja, claro, ¿lo habéis probado? un sabor diferente con su punto especial, para mi eso es Pitingo en relación al flamenco.
Esperaremos pronto un segundo disco que le vaya definiendo más y confirmando en su camino artístico.

PITINGO
ANTONIO ÁLVAREZ VÉLEZ, ‘PITINGO’ (web oficial)

Dicen que nació en 1981 en Ayamonte (Huelva). Según los papeles, nieto de ‘La Pitinga’, hijo de un marinero pesquero, como su abuelo –luego dejó su padre el barco y se fue a la Guardia Civil- y la madre gitana. En ese mundo y en ese ambiente, eligió el Flamenco y el Soul.
Huelva, tierra de grandes cantaores y de algunas de las voces más bonitas que ha dado el Flamenco. Aprendió el cante en familia, ya que él pertenece a una de las sagas de gran tradición cantaora, como los ‘Valencia’ y los ‘Carpio’.
Pero era un tío revoltoso y a Madrid se vino a vivir. En el colegio, el más malo; las motos de Picha House las cogía para darse una vueltecita y le decía a la novia: “Sube que soy Pedrosa, ¡vida mía!”. Que lo digan los grandes músicos como el grupo ‘Pereza’, ¿quién mandaba en el barrio?: “El ‘Pitingo’, pequeño pero mató. Juan, ¡si era más valiente, que podía con tos!”, palabras de ‘Pereza’, grupo de moda y con buena música y buenas letras. Me lo contaron los dos, entre mantecados de Antequera y una gloria para ‘Gomaespuma’ haciendo radio. Pero vamos al cante...
Desde el aeropuerto de Barajas, descargando maletas, con cincuenta grados al sol y cinco bajo cero en invierno, subía las maletas cantando por bulerías y fandangos de Caracol y así se buscaba la vida. Antonio iba pa campeón.
Una noche, su tía adoptiva Salomé Pavón decidió llevar al gitanito a una reunión de payos y de gitanos, ”Los Magos”, que se reúnen los miércoles en un bar de Madrid, con visitas de grandes figuras del cante: Morente, Carmen Linares, Pepe ‘Habichuela’, Diego Carrasco; la élite del Flamenco y ese Vicente a los mandos de ese gran portaflamencos, lleno de aficionados. De allí partió su carrera.

SU PRIMER DISCO: PITINGO CON HABICHUELAS (Universal Music, junio de 2006)
Pitingo nació en Huelva, tierra de grandes cantaores y de las voces más bonitas que ha dado el flamenco. Aprendió el cante en familia, ya que él pertenece a sagas de una gran tradición, como los Valencia o los Carpio. Toda una gran dinastía cantaora, de herencia le viene el cante. El primer disco de Pitingo está apadrinado por grandes leyendas del flamenco: en él han colaborado la familia Habichuela (Pepe y Juan Habichuela, Juan Carmona y Antonio Carmona), Javier Barón y Carmen Linares.
Un disco de flamenco que combina el cante más ortodoxo con atrevimientos estilísticos que no dejan indiferente a nadie (mezclando el quejío flamenco y el blues), pero siempre con esa voz flamenca de eco antiguo que le caracteriza. Antonio “Pitingo” compone, música y letra, la mayoría de los temas del disco junto a Jose Manuel Gamboa.
Pitingo es un joven atrevido, pero también un estudioso del cante, y Nos muestra una forma diferente de disfrutar el flamenco.
*SOULERÍA: Dícese del feliz resultado de la capacidad para hacer, poniendo el alma, unas determinadas virguerías con la voz, ajustándose en todo momento al compás flamenco más exacto. El soul y el flamenco requieren voces con un color especial y velocidad de ejecución que permite transitar ágilmente por escalas de vértigo; Aquí se unen dos colores y dos escalas en un sólo concepto chipén: Flamenco-Soul.


1 Familia Habichuela (soulerias)
2 El molillo (alegrías)
3 A la gala de la rosa (granaína y media granaína)
4 Quisiera amarte menos (canción or bulerías)
5 Al corazón (soleares)
6 ¡Gloria pa la gloria! (fandangos calacoleros)
7 Celos (tango)
8 Por Jerez (seguiriyas jerezanas)
9 Los quereles (Malagueña del Mellizo y pasodoble)
10 Los quereles (Malagueña del Mellizo y pasodoble)
11 Fiesta por tangos

-Pitingo participa en la banda sonora original de la película "Cándida", reinterpretando la "Gwendolyne" de Julio Iglesias con una magnífica versión flamenco-soul, nada fácil el reto lanzado por Guillermo Fesser (del dúo Gomaespuma), director de la película, todo un contraste de estilos en relación al original, os dejo finalmente con el video la canción.

Apunte final: Recientemente ofreció una entrevista con un buen reportaje fotográfico que incluía portada en la revista VG, en la que ofreció la imagen de un cantaor del siglo XXI, uno de los nuevos valores del flamenco a tener en cuenta.