El 3 de mayo se cumplen 20 años desde que se fue Dalida (El Cairo, 17 de enero de 1933- París, 3 de mayo de 1987), aunque ya dije hace un tiempo que Dalida es eterna en la memoria de los que siguen escuchando sus canciones. Especialmente en estos días es públicamente de nuevo reconocida en Francia.
El 3 de mayo de 1987, Dalida fue encontrada sin vida en su domicilio parisino de Montmartre: según la versión oficial había tomado un cocktail de barbitúricos durante el fin de semana del primero de mayo, en la soledad de su magnífica casa de la rue d'Orchampt nº 11 bis. Se encontró una nota "La vie m'est insupportable. Pardonnez-moi".

En estos días se conmemora el vigésimo aniversario de su desaparición con numerosos actos, programas especiales de televisión, una exposición en el Ayuntamiento de París con el título "Dalida, une vie" (11 mayo-8 septiembre), Una colección de DVD disponible en 3 y 8 DVD que lleva el mismo título que la exposición de París, también se edita una colección de 5 CD "Dalida, les 101 plus belles chansons",se publican nuevos libros biográficos: la biografía "Dalida, une vie brûlée" (ed. l'Archipel) de Bernard Pascuito, y "Dalida, tu m'appelais petite soeur..." (ed. Didier Carpentier), en la que Jacqueline Pitchal, una amiga de la artista, revela su relación con François Mitterrand...el interés por el fenómeno Dalida sigue bien vivo.
Me sorprendió hace un mes esta noticia que revela uno de los libros y que publicaba la revista Paris Match, después recogida por la prensa local, una historia que hace replantear las causas del trágico final de Dalida, la podéis leer a continuación.

El Periódico de Catalunya 4/4/2007
LA HISTORIA ENTRE LA CANTANTE Y EL FALLECIDO PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA FRANCESA EMPEZÓ EN 1979
Un libro revela un romance entre Mitterrand y la artista Dalida

Mitterrand, con su amor clandestino, la cantante Dalida, a finales de los 70. Foto: PARIS MATCH

Por ELIANNE ROS. PARÍS.
En los medios políticos franceses fue un secreto a voces, pero hasta ahora nadie nunca lo había hecho público. El amor clandestino entre la cantante Dalida --que se suicidó en 1987-- y el también fallecido presidente de la República de Francia François Mitterrand ha sido desvelado en un libro por la amiga íntima de la intérprete de Gigi el amoroso, Jacqueline Pitchal, que a su vez era la esposa del psicoanalista de la artista.
En los extractos del libro, que saldrá a la venta el próximo día 12, avanzados esta semana por la revista París Mach, Pitchal explica que la historia comenzó en 1979, dos años antes de que Mitterrand accediera al Elíseo, y se prolongó durante los primeros años de su presidencia. "En cuanto se puede liberar, Mitterrand aparece para cenar un plato de marisco a la luz de las velas. Si no viene en taxi, lo hace solo, sin chófer ni guardaespaldas .... Galante, a menudo trae rosas", explica en primera persona Pitchal sobre los primeros encuentros entre el político socialista y la famosa cantante en la mansión que ella tenía en el barrio parisino de Montmartre.
CITAS SECRETAS
"Bon vivant, le encanta venir de incógnito, tocado, si el tiempo lo exige, con una gorra. Dudando siempre de su aspecto, le pregunta a menudo a Dalida: '¿Qué tal me sienta?'. Esto la enternecía", relata la autora del libro titulado Dalida, tú me llamabas hermana pequeña... Según Pitchal, la cantante estaba perdidamente enamorada del mandatario, entendía que su posición no le permitía divorciarse y argumentaba que su matrimonio con Danielle Mitterrand era "libre".
Una anécdota ilustra hasta qué punto la relación con la cantante era conocida en el círculo de colaboradores del antiguo líder del Partido Socialista francés. El 10 de mayo de 1981, Dalida, que estaba de gira, recibió una llamada de Jacques Attali, consejero de Mitterrand, informándole de que su amante acababa de ser elegido presidente de la República. "La mirada enigmática de Mitterrand la altera profundamente; ella se siente bien con él, porque siempre está sonriente, de buen humor, en plena forma", revela la autora, que confiesa que nunca supo si Danielle Mitterrand --a cuyas cenas el matrimonio Pitchal era invitado regularmente-- estaba al corriente.
Según su testimonio, Dalida se volcó en su relación con el presidente, mientras que a este pronto empezó a resultarle enojosa. Las chanzas --especialmente el mote de Mimi l'Amoroso-- molestaban cada vez más a Mitterrand. Hasta el punto de que hizo llegar un mensaje a la cantante, minutos antes de que esta interviniera en directo en un talk show televisivo, para rogarle que no hiciera público su idilio.
AMENAZAS DE MUERTE
Según la versión de Pitchal, Dalida, que recibía anónimos con injurias y amenazas de muerte, fue tratada como una cortesana y apartada poco a poco del Elíseo. "El poder les ha separado. El hombre que ella ama ha cambiado para calzarse el hábito de presidente. Ella lo esperaba, cierto, pero eso no ha impedido que la relación le dejara una gran herida", concluye la autora, que atribuye el suicidio de Dalida --supuestamente por una sobredosis de somníferos-- a la espiral de melancolía en la que se sumergió a raíz de los sucesivos fracasos amorosos y los dramáticos suicidios de tres de sus anteriores parejas. La muerte de Dalida fue pronto archivada y, según un fiscal italiano que reabrió el caso a finales del 2005, no hubo ni autopsia ni prueba perital sobre la nota de despedida, que decía: "La vida se ha vuelto insoportable, perdónenme".