La foto que tenía enmarcada en casa
Y de las grandezas interpretativas de Francia a las de Portugal, de Edith Piaf a Amália Rodrigues (Lisboa, 23 de julio de 1920-6 de octubre de 1999), esta misma foto que incluyo en la portada la tenía enmarcada desde que murió Amália, y no es que tenga la casa llena de fotos de cantantes, pero la suya la tuve durante un tiempo. No creo en milagros y será cosa de la casualidad pero hoy me he fijado y a la foto se le fue haciendo un halo circular como los que se dibujan a los santos para representar su virtud, en la voz de Amália no falta, lo tengo claro, pero el halo me ha hecho sonreir, he pensado que sería puro agradecimiento por tenerla tan presente en casa, hasta aquí la anécdota número uno. Su muerte en 1999 me causó una gran impresión, había escuchado sus fados cientos de veces y esa pérdida en la distancia me hizo recordar aquello que decía Machín en aquel bolero: "no quiero arrepentirme después de lo que pudo haber sido y no fue...", pues este fue el caso para haber aplicado el cuento, la última vez que Amália cantó en Barcelona lo hizo en el Palau de la Música Catalana, y en aquel momento no calibré esa ocasión histórica y dejé de ir a aquel último concierto de despedida, así que me quedé sin ver en vivo y para siempre a la gran Amália, una de esas cosas de las que uno siempre se arrepiente y que ya son irremediables, cosas que uno deja de vivir, esta ha sido la no tan buena segunda anécdota. Como primer posteo dedicado a la indiscutible y más internacional reina del fado -anuncio que habrá más- dejo estas dos curiosidades personales y un maravilloso fado, Triste sina (Triste destino), uno de mis favoritos, un clásico en la voz de Amália Rodrigues que más tarde interpretara Mísia en su disco Paixões diagonais (1999), quien por cierto es de ascendencia barcelonesa, un día hablaremos de ella por aquí, como también de otra de las grandes referencias actuales de la música portuguesa: Dulce Pontes. Para quien no conozca mucho el fado y quiera aficionar esta pieza que traigo hoy es una maravillosa forma de empezar a descubrirlo, creedme.
Triste sina (Jerónimo Bragança - Nóbrega e Sousa)
Mar de mágoas sem marés
Onde não há sinal de qualquer porto
De lés-a-lés o céu é todo cinza
E o mundo desconforto
No quadrante desse mar que vai rasgando
O horizonte sempre vem da minha frente
Há um sonho agonizando
Lentamente, tristemente!
Mãos e braços para que
E para que os meus cinco sentidos
Se a gente não se apressa em não sofrer, ambos perdidos
Nau vida que me leva
Naufragando em mar de trevas
Com meus sonhos de menina, triste sina.
Pelas rochas se quebrou e se perdeu a onda deste sonho
Depois ficou uma franja de espuma
A desfazer-se em brumas
No meu jeito de sorrir ficou vingada
A tristeza de pedir e não ser beijada
Meu senhor de todo o sempre
Sendo tudo, não há mais nada.
Mãos e braços para que
E para que os meus cinco sentidos
Se a gente não se apressa em não sofrer, ambos perdidos.
Nau vida que me leva
Naufragando em mar de trevas
Com meus sonhos de menina, triste sina.
La foto auténtica copiada de internet (para ver la diferencia entre ambas)






Sina_Lu
19 abr 2009 | 04:01 AM
Decir lo primero que te felicito por tu estupendo Blog.
He llegado de casualidad, buscando mi nombre (me llamo Sina, de verdad, aunque sea un nombre "familiar") en Google y me he permitido incluir este artículo en mi blog.
¡Ha sido como una sacudida y un estremecimiento de toda yo, de toda esta Sina que te escribe!. Si tienes alguna objeción respecto a la publicación de tu sitio y artículo, aunque tengo el hábito de indicar los enlaces y así lo he hecho, no dudes en comunicármelo y retiraré cualquier cosa que te pueda molestar.
Un saludo,
Sina
Carles
19 abr 2009 | 01:14 PM
Sina, me encanta que por esta coincidencia del destino, de tu "sina", estés ahora leyendo mi blog, cosas del azar, y espero también que te quedes conmigo, un abrazo!.
Sina_Lu
19 abr 2009 | 08:55 PM
No lo dudes, ¡aquí me tendrás!.
Creo que este espacio es algo de ese "oxígeno" que preciso.
Un abrazo, Carles.