La calle del Mar de Badalona es su arteria más popular, llena de comercios, siempre animada, junto al mercado municipal, vía que conecta el Ayuntamiento de la ciudad con la Rambla de Badalona, esa rambla "arborizá" que cantaba Serrat, con sus esbeltas palmeras, que anda paralela a la playa y a las siempre presentes vías del tren que separan la ciudad del mar, y esa estación de la Renfe que muestro en las tres primeras fotos, símbolo de la rutina diaria y del ir y venir de sus gentes hacia Barcelona y el Maresme... y esa luz mediterránea que llena el ambiente "badaloní" en primera línea de mar, con su inmensa playa de varios kilómetros de longitud. Esta es la Badalona más conocida.

Pero calle del Mar arriba nos encontraremos con elementos de interés, como el barrio Dalt de la Vila, antiguo núcleo medieval de la ciudad y el Museo de Badalona, que guarda los tesoros romanos y la pequeña historia local. Qué bonita es Badalona, ya lo decía Serrat.