Dulce Pontes y Ennio Morricone coincidieron artísticamente por primera vez en 1995, en la banda sonora de la película Sostiene Pereira del director Roberto Faenza, estrenada en 1996, en la que Ennio Morricone quiso que Pontes cantara el magnífico tema principal A briça do coração, título también de su doble CD grabado en directo en 1995.
Años más tarde vuelven a trabajar juntos, en 2003, en esta nueva ocasión se trata de un disco completo, Focus, su obra magna junto al prestigioso compositor Ennio Morricone, con canciones de bandas sonoras de la carrera de Morricone en cuatro lenguas en la voz de Dulce Pontes, quien canta en portugués, inglés, italiano y castellano, incluye además cinco nuevas piezas escritas para la voz de Dulce Pontes, con un pequeño homenaje a la gran Amália Rodrigues en Amália por amor.
Temas como A Rose Among Thorns (La misión, 1986), el tema de amor de Cinema Paradiso (Cinema Paradiso, 1988), No ano que vem (Maddalena, 1971) o La Balada de Sacco y Vanzetti (Sacco y Vanzetti, 1975), compuesta originalmente junto a Joan Baez, Barco abandonado (Per le antiche scala), Your love y O amor a Portugal de la película Once upon in the west (Hasta que llegó su hora, 1969) o esta maravillosa nana Luz Prodigiosa, incluida en la banda sonora de La luz prodigiosa, película del director Miguel Hermoso, estrenada en 2003, en su trama se fabula con la hipótesis de que García Lorca no muriera frente al pelotón de fusilamiento y construye así un canto a la solidaridad y al amor, alrededor de la figura mítica del poeta granadino, asesinado durante la Guerra Civil.
Traigo hoy este canto de Dulce Pontes y Ennio Morricone a Federico, Luz prodigiosa es un fragmento de la obra teatral Bodas de sangre, que ya cantara Camarón de la Isla en La leyenda del tiempo (1979) bajo el título Nana del caballo grande.

Luz prodigiosa
Música de Ennio Morricone sobre un poema de Federico García Lorca
Nana, niño, nana
del caballo grande
que no quiso el agua.
El agua era negra
dentro de las ramas.
Cuando llega al puente
se detiene y canta.
¿Quien dirá, mi niño,
lo que tiene el agua
con su larga cola
por su verde sala?
Duérmete, clavel,
Que el caballo no quiere beber.
Duérmete, rosal,
Que el caballo se pone a llorar.