Conocí a Dulce Pontes (Montijo, 8 de abril de 1969) gracias a su ya lejana y eurovisiva Lusitana paixão, que representó a Portugal en el Festival de Eurovisión de 1991, ese fue por cierto el año de mi primer viaje a Portugal.
Dulce me cautivó por su sentimiento, por su elegancia y sencillez desde su posterior segundo disco Lágrimas (1993), quizá su disco más fadista, un disco que habré escuchado cientos de veces.
Acompaño este artículo sobre su trayectoria y de cómo llegó a mí con uno de sus mayores éxitos, su Canção do Mar, el tema que abre el disco, un disco lleno de estampas populares, un disco inspirado en las vivencias cotidianas del pueblo portugués, que bebe del folclore popular y hace un homenaje a autores clásicos de la música portuguesa como José Afonso o Amália Rodrigues con temas tan impresionantes como el clásico de Amália Rodrigues con música de Carlos Gonçalves Lágrima, o Estranha forma de vida, con música de Alfredo Marceneiro. Sin duda este disco fue una gran carta de presentación de Dulce Pontes en el mundo de la música. Destacar sus apreciados acercamientos al folclore gallego con Achégate a mim, Maruxa o Lela (en Caminhos).
En directo la sigo desde su primer concierto en Barcelona, fue en el Palau de la Música Catalana el 25 de octubre de 1995, presentaba sus Lágrimas, aunque la gira se llamaba "A brisa do coração", y todavía recuerdo esa presentación con viva emoción, doce años después. Por cierto, en aquella primera ocasión interpretó la canción tradicional La dama d´Aragó en catalán, todo un detalle.
Me volvió a erizar la piel viendo la película Sostiene Pereira, con su banda sonora con el tema A brisa do coração (1995) que grabó en doble disco sobre un concierto en directo en el Coliseu de Oporto de 6 de mayo de 1995, con diversas versiones de sus temas de "Lágrimas", su eurovisiva "Lusitana paixão" entre otros temas, además del tema compuesto por Ennio Morricone, y que aparece en versión en directo y en estudio.
Posteriormente la ví presentando sus Caminhos (1996) en el Teatro Tívoli de Barcelona el 10 de marzo de 1997, exquisitos caminos, un disco magnífico, ya con cierto bagaje artístico acumulado en su trayectoria.
Vuelve a reabrir en Europa el camino que antes habían hecho la gran Amália y otros fadistas como José Afonso o Carlos do Carmo, en la última década una nueva generación de artistas canta al mundo, Dulce inicia esa comunicación entre la música portuguesa y el público de otras lenguas, poco a poco le siguen numerosas figuras de gran calidad: Mísia, Mariza, Teresa Salgueiro y Madredeus, Mafalda Arnauth, Cristina Branco, Katia Guerreiro, Ana Moura, Camané, João Afonso entre otros artistas, fadistas y no fadistas, que actualmente encantan al mundo con su arte, cada uno en su singularidad.
En 1999 Dulce grabó O Primeiro canto, en el que experimenta con nuevos sonidos y formas, una propuesta sofisticada partiendo del folclore portugués, en una evolución constante de su música, que distancia su canto del fado tradicional. También estuvimos en su presentación en Barcelona en el Auditori el 7 de octubre de 1999, un día después de la muerte de Amália, fue un concierto en el que en honor a la verdad tuve la sensación de que ya no era tan natural como antes, la encontré algo excesiva y sobreinterpretada, haciendo un alarde excesivo de sus recursos vocales, sinceramente lo escribo, para que no todo sean flores.
Ya con varios discos en el mercado llega el recopilatorio Best Of Dulce en 2002 y su colaboración Focus con el músico Ennio Morricone en 2003, del que ya hablamos en el anterior artículo, en Barcelona lo presentó el 30 de octubre de 2003 en el Auditori, fue la última ocasión que tuvimos de verla en vivo presentando las grandes composiciones del autor italiano.
En 2006 produce O Coração tem três portas (2006), su nuevo doble cd+Dvd que hoy mismo presenta en primicia en esta nueva gira por España enconcierto en el Teatre Auditori de Sant Cugat del Vallès, donde vivo, allí estaremos de nuevo para escuchar su canto Dulce.


Canção do mar
Composición de Frederico de Brito y Ferrer Trindade
Fui bailar no meu batel
Além do mar cruel
E o mar bramindo
Diz que eu fui roubar
A luz sem par
Do teu olhar tão lindo

Vem saber se o mar terá razão
Vem cá ver bailar meu coração

Se eu bailar no meu batel
Não vou ao mar cruel
E nem lhe digo aonde eu fui cantar
Sorrir, bailar, viver, sonhar contigo

Vem saber se o mar terá razão
Vem cá ver bailar meu coração

Se eu bailar no meu batel
Não vou ao mar cruel
E nem lhe digo aonde eu fui cantar
Sorrir, bailar, viver, sonhar contigo.