La Masia Freixa es una de las joyas inesperadas -por lo poco conocidas- del Modernismo catalán que podemos contemplar en un parque de la ciudad de Terrassa, en la comarca del Vallès Occidental, se trata de una casa construida en 1896 y reformada entre 1907 y 1910.
Este bellísimo e insólito edificio fue concebido inicialmente como fábrica textil, siendo transformado después en residencia familiar del industrial Josep Freixa por el arquitecto Lluís Muncunill.
La Masia Freixa, situada en el parque municipal de Sant Jordi -en pleno centro de la ciudad- está rodeada por una estructura de arcos y bóvedas de inspiración gaudiniana, con muros pintados de blanco.
La Masia Freixa ha sido durante años la sede del Conservatorio Municipal de Música de Terrassa. Desde julio de 2006 , acoge el Servei Municipal de Turisme y la Sindicatura Municipal de Greuges.
El tejado sinuoso, con una estructura de bóvedas de ladrillo plano que conjugaban la tradición de la bóveda catalana con la modernidad de los nuevos materiales; el revestimiento de mortero tiene pequeños cristales incrustados que le dan apariencia de un gris brillante.
Los arcos parabólicos, inspirados en la obra de Gaudí, conforman las ventanas del cuerpo principal y las aberturas de los porches de entrada de la parte sur y del oeste. El pasamanos de cerámica blanca del porche, obra también de Muncunill, ocupa la parte inferior de las paredes rebozadas y pintadas de blanco.
La rotonda de la parte este del edificio, como un añadido de dos niveles al lado de la antigua fábrica; los ventanales de la planta baja son de arco rebajado para permitir más entrada de luz, diferentes a los de tipo parabólico del resto de aberturas de la fachada.
La torre de ángulo nordeste, que sobresale del cuerpo inferior cuadrado; tiene un cuerpo octogonal de cuatro niveles, el último rodeado por una balconada mirador.
El interior, muy reformado, conserva todavía el mobiliario del comedor y del despacho, diseñado por Joaquín Vancells.






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