Del conjunto monumental de la catedral de Florencia, iniciamos el repaso por el Battistero de San Giovanni o Baptisterio de San Juan, situado frente a la fachada principal del Duomo, en su aspecto exterior, está caracterizado por su revestimiento con losas de mármol blancas y verdes y es sobre esta bicromía que se insertan admirablemente las tres magníficas puertas en bronce de Andrea Pisano y del más célebre Lorenzo Ghiberti.


Remonta al 1220 la pequeña tribuna cuadrangular. Este encantador edificio sagrado surgido para acoger con dignidad la fuente bautismal de la Catedral, en el interior se caracteriza por el resplandor de los mosaicos que revisten toda la cúpula y la bóveda de la tribuna.


La Puerta del Paraíso fue llamada así por Miguel Ángel, es la tercera puerta del baptisterio de Florencia, realizada entre 1425 y 1452 por Lorenzo Ghiberti (1378- 1455), escultor y orfebre, es uno de los primeros escultores renacentistas.

Tras ganar un concurso, realiza en bronce la puerta norte del baptisterio, ejemplo de relieve pictórico de gran calidad. Encontramos en el conjunto diez escenas del Antiguo Testamento, rectangulares, separadas con motivos ornamentales y escultóricos.

Ghiberti fue degradando el tamaño del relieve en sucesivos planos, según se alejan hacia el fondo, con lo que consigue gran sensación de profundidad, con arquitecturas y paisaje como fondos de cada escena. En la actualidad podemos contemplar una reproducción de las originales que se conservan en el Museo de la Obra del Duomo.

Menos popular aunque también magnífica es la puerta sur de Andrea Pisano, las primeras puertas del baptisterio realizadas en el Trecento, originariamente las puertas orientales, que fueron trasladadas para poder adoptar las realizadas por Lorenzo Ghiberti. Los relieves representan doce escenas de la vida de San Juan Bautista y ocho Virtudes en espacios cuatrilobulados. Las puertas fueron consagradas el dia de San Juan Bautista, el 24 de junio de 1336.