
MARIA BETHÂNIA
DENTRO DO MAR TEM RÍO
PALAU DE LA MÚSICA CATALANA - BARCELONA
27 DE JUNIO DE 2007
Maria Bethânia estuvo acompañada por el maestro Jaime Alem (dirección musical, arreglos y guitarra); Jaoa Carlos Coutinho (piano); Israel Dantas (guitarra acústica y eléctrica); Rómulo Gomes (Bajo); Marcio Vallard (violoncelo); Reginaldo Vargas (percusión) y Carlos Alberto V.Gomes (batería).
Ayer, noche del 27 de junio de 2007 tuve el gusto de asistir al concierto de clausura de la 3ª edición del Festival Únicas 2007. Maria Bethânia cantó en el Palau de la Música Catalana de Barcelona, en estreno para Europa y vino a presentar su nuevo espectáculo Dentro do mar tem río, en el que la gran cantante brasileira celebra "las aguas que bañan los sentimientos más profundos: el amor y el desamor, la relación con la tierra y todo lo que de ella emana, el enlace entre lo sagrado y lo humano".
Un espectáculo basado en el repertorio de sus dos últimos discos: Mar de Sophia y Pirata: En Mar de Sophia, la gran figura de la música brasileira canta al mar y sus símbolos a partir de la poetisa portuguesa Sophia de Mello Breyner. Y en Pirata, viaja por el universo afectivo de las aguas de los ríos del interior de Brasil.
En su nuevo espectáculo dirigido por Bia Lessa (quien estuvo a cargo de la dirección de los dos últimos shows de la artista) esas aguas se encuentran y se mezclan armoniosamente cumpliendo con rigor la premisa "dentro do mar tem río. Dentro de mim tem o quê? Vento, raio, trovao, as aguas do meu querer". Estos versos extraídos de la canción Beira-Mar (Roberto Mendes/Capinam) con la que inició el concierto marcan la dualidad por la que María Bethânia nos lleva en un viaje por sus aguas. Dualidad que como explica Bia Lessa nos la muestra dentro del mar y observando el mar. "Este espectáculo es una radiografía de ella a través del agua, un diálogo entre ella y el universo".
Hay unos pocos intérpretes, grandes intérpretes, que tengan luz propia en el escenario, que desprendan esa luz especial, casi se diría que una aureola de energía mágica a su alrededor, tanto en su imagen como en su voz, sin duda es el caso de Maria Bethânia.
Las fotos que hice en el concierto no reflejan ni mínimamente toda su fuerza y la magia que desata en escena, con 61 años, la cantante demostró unas cualidades vocales inmejorables y una energía física juvenil, desarrolló todo el repertorio sin apenas pausas entre canción y canción.
Como un torrente de aguas bravas pasó por el Palau, como esas aguas que vino a mezclar en la escena, ríos y mares de su tierra, de todas las tierras, agua, agua hecha canción y arte, todo el arte que trajo en su ser Maria Bethânia. Alegría y saudade, ríos de pasión, mares en calma, tormentas en alta mar y pequeños riachuelos de bosques tropicales. Todas las aguas hechas canción empapando los sentidos a través de su voz.
Bethânia fue recibida con grandes aplausos en el Palau, un público entregado desde principio a fin que la esperaba con ganas en Barcelona después de dos años sin verla en directo. A lo largo de su interpretación también fue homenajeada por el público que abarrotó el Palau con largas ovaciones que hicieron interrumpir durante algunos minutos el desarrollo del concierto, se palpaba en el ambiente mucha emoción y devoción por la cantante entre la afición, tributo auna carrera de más de 40 años de canciones.
La diva con sus pies descalzos cambió de vestido en una ocasión, lucía elegante y juvenil, irradiaba luz, estuvo risueña descubriendo cada rincón del escenario, correteaba, se sentaba en un rincón, siempre en equilibrio perfecto.
Según se comenta en la ficha técnica del concierto, Bethânia además de ser una personal intérprete y única responsable en la elección de su repertorio, se destaca también por la maestría con la que conjuga en sus shows a compositores a priori dispares entre sí. Es así como logra cohesionar a autores contemporáneos, con las inéditas canciones “Eu que nao sei nada do mar” (Ana Carolina/Jorge Vercilo), “Sereia de Agua Doce” (Vanesa de mata) o Grao Mar (Marcio Arantes/Chico Cesar) con la excepción de la inconformista Debaixo d`agua (Arnaldo Antunes), pasando por sus coterráneos Dorival Caymmi con “Naná, o Roberto Mendes con “Memoria das Aguas”, con los clásicos Edu Lobo en “O tempo e o Rio” o el propio Heitor Villa Lobos en “Floresta do amazonas”.
Las aguas dulces y las saladas conformaron el itinerario poético, afectivo y evocador de Bethânia. El río y el mar simbolizan también la prosa y la poesía en lengua portuguesa. La cantante invita a su público a hacer un itinerario de vuelta, 500 años después a Portugal. En el camino el mar y el río se van a fundir en la poesía de Guimaraes Rosa, Sophia de Mello Breyner, Fernando Pessoa y Alvaro Campos, Drummond, Jaoa Cabral y en la de todos los poetas populares colocados en su show en su debido lugar.
De esta poética tejida de palabras, melodías y ritmos surge el retrato nostálgico de un Brasil que permanece más puro en la memoria de Bethânia.
El itinerario del viaje comienza en su siempre presente Santo Amaro de Purificação, donde los ríos de su infancia, hoy inexistentes, son su memoria y su deseo de que un día renacerán (Quando el Subaé y el Sergimirim se besen, un amor de aguas limpias nacerá…. Entona Bethânia en una de las canciones de su espectáculo. Continúa por el Sertao brasilero en el que se adentra con Asa Branca de Luis Gonzaga. El sertao es también el espacio interior del alma y fuente de historias que se cuentan en cada canción. En esa vuelta a la interioridad Bethânia rescata canciones olvidadas en el tiempo como: De papo pro Ar. Se interna en el Río Amazonas y nos cuenta historias de sirenas y en las otras dos márgenes del río nos encontramos también con el catolicismo y las religiones africanas. He aquí otro tema recurrente en la vida y en los espectáculos de Bethânia: el sincretismo religioso que marca su presencia en el “Canto de Oxum”, en “Dona do raio e do vento” o en la evocación a Iemanjá en “Rainha do Mar”.
Pero en este viaje por las aguas que propone la cantante bahiana también hay una crítica vehemente a los que polucionan los ríos del mundo y que rechasan firmar el Protocolo de Kyoto. Con un Samba-Roda (Filosofía Pura) Bethânia nos dice que el camino al entendimiento global que salve las aguas aún está por llegar. La rebelión de la cantante contra el ansia destructora capitalista se pronuncia aún más en el poema “Agora” de Arnaldo Antunes.
En Dentro do mar tem rio Bethânia celebra las aguas que bañan los sentimientos más profundos: el amor y el desamor, la relación con la tierra y todo lo que de ella emana, el enlace entre los sagrado y lo humano, y en una de sus últimas canciones “Atiraste una piedra” cobra sentido metafórico el agua removida por la piedra que cae y el dolor de la herida provocada por el amor traicionado . “El amor es agua dulce, la pasión agua salada” nos dice la cantante.






bishiño
28 jun 2007 | 08:07 PM
Carles tío, no te pierdes una ¿eh?, que suerte tienes joio de vivir en una ciudad donde se rebosa cultura y espectáculos como el que nos presentas son posibles... ahí me doy cuenta que vivo en una ciudad provinciana y algo "cateta"... en fin que le vamos a hacer... ¿mudarnos?, jeje... difícil.
Javierro
28 jun 2007 | 10:02 PM
Carles yo quiero ir!!!!! Es que me encanta la hermana de Caetano; la Bethania es única, la canción que más me emociona de ella es "Calice" (ahora mismo con las prisas no se si se escribe así), en definitiva una gran dama de la canción a nivel mundial a la que se debería dar un mayor reconocimiento.
Como siempre gràcies Carles por acercarnos a ella.
Carles
28 jun 2007 | 10:53 PM
bueno, voy a lo que puedo, este fue un regalo por mi aniversario, si no no hay manera, ya me gustaría, la verdad es que Barcelona tiene una variedad bastante amplia de conciertos.
Javier, pues ya como no te acerques a Portugal me parece que por aquí no vuelve a pasar en tiempos.
Un abrazo a los 2.
Carles
30 jun 2007 | 04:21 PM
El Periódico de Catalunya
29/6/2007 CRÓNICA
MARIA BETHÂNIA, UN TORRENCIAL CLÍMAX PARA EL FESTIVAL ÚNICAS
Por JORDI BIANCIOTTO
BARCELONA
La cantante agitó el Palau con el maratoniano recital 'Dentro do mar tem rio'
Aguas dulces y saladas; cascadas amazónicas y puertos con enlace a África; el recuerdo orgulloso de Santo Amaro (Bahía) y la metáfora del líquido elemento como cauce por el que transcurren, en doble dirección, ideas, emociones y deseos. En ese océano agitado se bañó Maria Bethânia el miércoles por la noche en el Palau, en una noche de despedida del festival Únicas que tuvo forma de viaje maratoniano por el ayer y el hoy de la música popular brasileña.
Es su costumbre: coser fragmentos de canciones, una cuarentena en total, para construir un recital caudaloso, con cambios de clima e inflexión, recovecos íntimos, arranques de ritmo tropicalista y muchos homenajes: al maestro sambista brasileño Dorival Caymmi y al cantautor contemporáneo Chico César; a Lisboa y a Copacabana; a la divinidad africanista Oxum y a la agitación carnavalesca. Pero, en el Palau, la única protagonista fue ella misma; descalza, con su mitológica melena negra, sus gestos impulsivos y su precisión vocal.
Beira-mar, de Roberto Mendes y José Carlos Capinam, fue el pórtico de un recital compacto y dinámico que recaló en canciones que, en su mayoría, tenían que ver con ríos y mares, con abundante representación de sus recientes discos, Mar de Sophia y Pirata. Composiciones que ella y sus seis músicos ensamblaron, como hace dos años en la misma sala, yendo unos metros más allá de concepto de medley: entregando el material a un flujo sonoro muy estudiado a partir de cadencias sambistas, guiños afro y reflejos del imaginario sonoro de la MPB (Música Popular Brasileña).
Tuvimos los gestos lúdicos de Sabado em Copacabana y Agua de cachoeira, esta con profusión de palmas en el Palau, que registró, como es habitual, una cierta cuota lusófona. El dolor interior de A saudade mate a gente convivió con el desamor de Lágrima y el ritmo rural catereté de la remota De papo pro ar, pieza de 1931. Y Movimento dos barcos, con la diva en su registro más intenso, apuntó un desenlace que derivó hacia la convulsión festiva del Carnaval molhado. Puerto seguro.
Fã-Clube grito de Alerta
3 jul 2007 | 04:30 PM
Pensamos que Barcelona ficou mais bonita e mais poética com a presença de Maria Bethânia. Dentro do Mar tem rio é um show comovente, de beleza e valores profundos. Um grito poético em pela águas do mundo. Parabéns à 3ª edición del Festival Únicas 2007 pela inicitiva. Bravo!!!
O Fã-clube Grito de Alerta é um grupo formado por amantes da Música Popular Brasileira, que acompanha e divulga, entre os fã associados, o trabalho da cantora Maria Bethânia. Visite-nos, será um prazer tê-lo como integrante!
http://www.gritodealerta.com
http://www.orkut.com/Community.aspx?cmm=2150049
Abraços,
Fã-Clube Grito de Alerta
Recife-PE, Brasil
Mª Gracia
3 jul 2007 | 07:10 PM
Tanto Carlos, como el crítico de El Periódico de Catalunya, Jordi Bianciotto, citan el hecho de que la artista actúa descalza, y esa es una curiosidad que creo que la caracteriza.
Según cuenta la propia Maria Bethânia, la primera vez que se subió a un escenario se quitó los zapatos, sin pensarlo y sin premeditación. Más tarde, se dio cuenta de por qué lo hizo, comenta en un libro que se llama “Canta Brasil”, que una vez entrando en la casa de una “mâe de santo”, ésta le dijo que se descalzase para entrar, porque iba a pisar un lugar sagrado.
Y por eso Maria Bethânia siempre que sube a un escenario se quita los zapatos, porque para ella el escenario es sagrado.
En fin…lo que hubiera dado yo también por estar en ese concierto….
Un saludo
Fábio Monnerat Mesquita
3 jul 2007 | 09:05 PM
Maria Bethânia é nossa cantora mais importante, seu canto é místico e grandioso.
Salve a Rainha da música Brasileira!!