El poeta Luis Cernuda evocaba siempre a Sevilla a la sombra de un magnolio en flor (Antonio Burgos)
Mi amiga María Gracia me envía estas fotos de los magnolios floridos del Parque de María Luisa y de la Catedral, todo un espectáculo. Gracias María.
Y el magnífico magnolio junto a la Catedral de Sevilla, frente a Correos, que según el periodista Antonio Burgos es el mejor monumento que hay en Sevilla al poeta Luis Cernuda (Sevilla 1902-México 1963), los magnolios sevillanos son todo un símbolo dentro de la obra de Cernuda: Ocnos, La realidad y el deseo...
Desde que leí ese artículo de Burgos cada vez que voy a Sevilla me detengo un instante frente a este monumental magnolio de la Catedral.
De entre sus recuerdos sevillanos, el poeta dice: "...En un recodo de la calle estaba el balcón, al que se podía trepar, sin esfuerzo casi, desde el suelo; y al lado suyo, sobre las tapias del jardín, brotaba cubriéndolo todo con sus ramas el inmenso magnolio. Entre las hojas brillantes y agudas se posaban en primavera, con ese sutil misterio de lo virgen, los copos nevados de sus flores. Aquel magnolio fue siempre para mí algo más que una hermosa realidad: en él se cifraba la imagen de la vida. Aunque a veces la deseara de otro modo, más libre, más en la corriente de los seres y de las cosas, yo sabía que era precisamente aquel apartado vivir del árbol, aquel florecer sin testigos, quienes daban a la hermosura tan alta calidad. Su propio ardor lo consumía, y brotaba en la soledad unas puras flores, como sacrificio inaceptado ante el altar de un dios." fragmento de El magnolio (Ocnos)- Luis Cernuda




Javierro
5 jul 2007 | 09:55 PM
María Gracia, ¡qué fotos más bonitas!, me traen recuerdos recientes sobre amigos nuevos y especiales y sobre todo de uno que hace unas horas me lo ha demostrado más aún, y él sabe quien es... vuela por este maravilloso blog. María permíteme que le dedique tus fotos sevillanas. Gracias!