Toda la ciudad de Siena a sus pies desde las alturas de la poderosa Torre del Mangia, todas las maravillas de la ciudad de un vistazo, y la vida ciudadana en plena efervescencia por las calles y contempladas desde la cima, eso sí, después de haber subido a pie unos cuantos cientos de escalones, vueltas y más vueltas en círculo hasta llegar a la meta, pero la recompensa paga el esfuerzo.