Si el Duomo o Catedral de Siena es una delicia por fuera, impresionante es en su interior, un interior en el que sorprenden los juegos de perspectivas, las columnas de mármol en diversos colores que le dan una personalidad única a este templo, las riquísimas obras de arte que contiene: pintura y escultura, y el pavimento interior con una superficie de unos 3.000 m2 está cubierto por 56 bellísimas lápidas de mármol con escenas del Antiguo Testamento y de la mitología griega, más de 40 artistas del gótico y el renacimiento, entre ellos Beccafumi, trabajaron en esta colosal obra entre 1369 y 1547. También hay que destacar el púlpito octogonal (1265-1268) sostenido sobre figuras de leones magistralmente esculpido con gran relieve por Nicola Pisano y que podemos ver en las fotos. También en un lateral del interior de la catedral encontraremos la Biblioteca Piccolomini, con pinturas al fresco de Pinturicchio que reflejan la vida del Papa Pío II, de nombre civil Eneas Silvio Piccolomini, una estancia también bellísima, la más luminosa que se ve en las fotos.