Pasar de las nieblas del invierno al calorcito veraniego en sólo unos minutos de viaje es posible, unas costas en constante inclinación, todo laderas, acantilados, isla abajo, isla arriba, de las más altas cumbres con su húmedo ambiente a las jóvenes tierras emergidas del mar tras las últimas erupciones volcánicas, de las playitas al sol al barranco más salvaje, entre bosques de pino, de laurisilva, palmeras, viñedos, frutales, plataneras, flores o cactus, no es el jardín del Edén, es la isla de La Palma, con esta serie de fotos llegamos al final de mi viaje por sus tierras y mares.
Vista sobre los acantilados en la costa occidental
Plataneros
El mar cerca del Charco Azul
Carretera de montaña entre la niebla, al norte de la isla
Frondoso bosque de laurisilva en el Cubo de La Galga
Torrente pedregoso en el húmedo y espectacular bosque de laurisilva de El Cubo de La Galga
Playa de Tazacorte
Santuario de la Virgen de las Angustias
La población de Tazacorte entre plataneras
Las casitas en la ladera sobre San Pedro de Breña Alta
La fuerza del océano en la Playa de Los Cancajos
La colorista y animada ciudad de Los Llanos de Aridane
La playa negra y pedregosa de Las Monjas






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