Con unas cuantas imágenes podemos descubrir las delicias que ofrece la amable ciudad de Bruselas, sin prisas pero sin pausas. Os dejo una selección:

¿Quién se puede resistir al dulce sabor de un gofre? al menos en una ocasión, aunque para los gustos...colores.
Siempre habrá quien prefiera una buena cerveza en una de las magníficas terrazas de la capital belga, sentados al fresco viendo el tiempo pasar...

El gusto por las cosas bellas de la vida, por la buena vida, por el buen vivir, por hacer la vida más bella ¿por qué no adornar la vida con flores?...
Y puestos a vestir nuestra vida de colores, de aromas, por qué no hacer lo mismo con la ciudad, así es Bruselas, una ciudad vestida con flores.
Una ciudad que nos ofrece ricos sabores con los que endulzar la vida, una ciudad caprichosa, una ciudad llena de cultura, tentaciones en cada esquina, el placer por el placer, el placer de los sentidos...

La vida tranquila en los barrios, a ritmo de tranvía, y el "dolce fare niente" del centro de la ciudad...
Una ciudad abierta, más libre para todos sus ciudadanos, una Bruselas llena de color en sus calles...