Gira Dos pájaros de un tiro
Palau Sant Jordi de Barcelona
Sábado, 6 de octubre de 2007

JOAN MANUEL SERRAT Y JOAQUÍN SABINA

Serrat y Sabina llegaron con su gira Dos pájaros de un tiro y con garra, guasa y genio para derramar su energía en Barcelona, un espectáculo que a estas alturas muestra su buen rodaje y su perfecto engranaje tras sus ya muchos conciertos en conjunto.

Asistí a su tercera noche consecutiva de presentación en el gran Palau Sant Jordi, entradas agotadas para los tres conciertos, 54.000 espectadores en total y todo un reto para los artistas que cantaron por tercera vez en tres días sin síntoma del más mínimo quebranto físico.

Tanto Serrat como Sabina se presentaron con la voz perfecta y con las fuerzas al cien por cien, en una excelente forma física y cumpliendo sobradamente con las expectativas creadas previamente ante tal acontecimiento.

Un concierto que era muy esperado por todos los seguidores y que finalmente resultó ser una fiesta de canciones multitudinaria, como lo está siendo cada concierto de esta gira conjunta, una celebración de su música y esa sensación de estar disfrutando en vivo y de manera irrepetible de un pedazo de historia de la música de los dos grandes autores en su unión temporal de empresas artísticas.


La alegría y el buen ánimo transmitido por los protagonistas del evento fue devuelta con largos aplausos por un público que coreó al unísono muchas de las canciones durante toda la noche, unas aficiones que conocían bien los repertorios respectivos, y también mucha afición en común, aunque se notaba especialmente a pie de pista el tirón de Sabina entre las voces más jóvenes, en sus intervenciones en solitario a Serrat se le escuchaba más calladamente.

Sólo los más intrépidos y los más jóvenes tuvieron la energía suficiente para ver de cerca a los dos genios, de pie frente al escenario, y es que tres horas no son pocas ni aptas para las piernas de todos los públicos.

Un buen recorrido por ambos cancioneros, que en el caso de Serrat y a diferencia de otros conciertos de la gira y como siempre que canta en Barcelona, dió mayor protagonismo a su repertorio en catalán, sin desatender sus clásicos en castellano, así sonaron en especial para Barcelona: Cançó de matinada, Cremant núvols, Fa vint anys que dic que fa vint anys que tinc vint anys, y unas Paraules d´amor que también cantó Sabina parcialmente junto al público y en catalán, también tradujo el de Úbeda alguna estrofa de alguno de sus temas en deferencia al público catalán que tanto le sigue. A continuación un fragmento de esas Paraules d´amor:

Ya es suficiente premio y un buen divertimento el poder disfrutar de algunas de las canciones de Serrat en la voz de Sabina y viceversa, esos personales himnos cambiando de piel por un rato, y aunque la gira y la unión no aporta nuevo repertorio, este histórico encuentro está bien justificado y si además lo conservaremos en disco y dvd con la grabación de los conciertos de Madrid, pues matamos dos pájaros de un tiro, nunca mejor dicho, misión cumplida y para el recuerdo.

Por si a alguien no le había quedado, un claro derroche de vitalidad y de intenciones en la máxima expresada en su canto: "no están muertos, que siguen tomando cañas", casi como un himno, su himno, y además siguen de parranda, como dice la rumba del maestro Peret, a quien homenajean en un muy bien encajada El muerto vivo, tema que se integra con gracia en el conjunto del repertorio.

Diversión, buen ritmo, la vistosa escenografía con paneles que van repasando la iconografía en imágenes de ambos artistas, así como sus movimientos en escena, los divertidos disfraces y el guión con chispa y gracia muy bien hilado, sobre una base de reconocida calidad en las canciones y el buen hacer de los músicos dieron como resultado un estupendo espectáculo, bien estructurado y bien cantado, Serrat y Sabina felices y satisfechos y su público también, sin duda una gira para la historia.





Serrat y Sabina exhiben sus colores: