La vieja Europa guarda parte de lo que fue en la Edad Media en algunos vestigios bien conservados sobre la piel de su territorio, Carcassone es una buena muestra de esa historia.
La Cité de Carcassone, la ciudad vieja de la capital del Departamento del Aude, en la región francesa de Languedoc-Roussillon, es patrimonio de la humanidad según la UNESCO y además por méritos evidentes.Ciudad situada a unos 300 kilómetros al norte de Barcelona, eso es a más o menos tres horas de autopista, una visita que incluso se puede hacer en una jornada, aunque siempre se puede aprovechar para ver algún lugar más en la región, y en ese caso, hará falta más tiempo.
Una vez se llega a Carcassonne, hay múltiples opciones para acceder a La Cité o ciudad vieja que se encuentra sobre una colina, cercana a la ciudad actual que está en el llano contiguo. Hay un aparcamiento justo al lado de la puerta del puente levadizo, la Porte Narbonnais, pero quizá lo mejor sea subir a pie desde el puente viejo (Pont Vieux) sobre el río Aude, dejando el vehículo en las cercanías, para poder disfrutar de la imagen de conjunto que es la más representativa del lugar, entrando por la Porte d´Aude, la que da al río y se ve desde la ciudad moderna (La Bastide de Saint Louis), o atravesando el río desde el Jardín de Bellevue para ir ascendiendo en un paseo y posteriormente descubrir con más perspectiva el recinto amurallado en su interior, un espacio que vive del turismo casi masivo que lo visita, especialmente en días festivos.