Henri Salvador, otro de los grandes músicos de la chanson que dijo Au revoir. De las múltiples despedidas que le dedica hoy la prensa, recojo la información esencial de su trayectoria artística, de especial interés en mi opinión es su simbólico papel como precursor de la bossa nova, incluyo el audio de su canción Dans mon île que inspiró a Antonio Carlos Jobim el nuevo ritmo.

Este veterano de la canción francesa, falleció el miércoles día 13 de febrero a los 90 años de edad, compuso e interpretó innumerables éxitos populares, como "Siracusa", "El león murió esta noche" o "Juanita Banana".

Formado en la escuela de los grandes músicos negros norteamericanos y del guitarrista gitano Django Reinhardt, Salvador era un excelente guitarrista y un artista polifacético: "He hecho jazz, sketchs, canciones divertidas, cantinelas, music-hall, televisión", solía decir.

Con Boris Vian, Salvador introdujo el rock en Francia ("Rock Hoquet", 1957) y compuso algunas perlas del género, como "Rock and roll mops" y "El blues del dentista"

Nacido el 18 de julio de 1917 en Cayenne (Guayana francesa), Henri Salvador era hijo de un francés de ascendencia española y de una madre guadalupeña de origen indio. La familia se instaló en París en 1924. A los 11 años de edad, Henri descubrió a Armstrong y Duke Ellington, que fueron su primer deslumbramiento musical. Fue contratado en 1935 por Django Reinhardt y, en 1938, emprendió con Ray Ventura una gira por América Latina, donde Brasil le brindó un éxito rotundo.

A partir de 1961, el cantante presentó en la televisión francesa grandes shows inimitables que hicieron escuela. Se dice que una de sus canciones, "Dans mon île" (1957), contribuyó al nacimiento de la bossa nova, después de que músicos brasileños la descubrieran en la película "Nuits d'Europe": "Cuando Jobim vio eso, se dijo: 'es lo que hay que hacer, suavizar el tempo de la samba y agregar bellas melodías'", aseguraba Salvador. "Se dan cuenta, un movimiento musical mundial, todo eso por un pequeño bolero compuesto en el camarín del teatro Alhambra", añadía, riendo.

Inagotable, siempre dispuesto a lanzar su risa contagiosa, el cantante siguió publicando álbumes, "Monsieur Henri" (1994), "Chambre avec vue" (2000), "Révérence" (2006), y actuando en público hasta el final. Su último concierto, con el que se despidió del público, lo dio hace menos de dos meses.