
La idea de las dos Españas sigue tan vigente como siempre o puede que incluso más en relación a los tiempos en que D. Antonio Machado escribió:
"Ya hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza.
Entre una España que muere
y otra España que bosteza.
Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón."
Y sinceramente, después de tanto sufrimiento uno no sabe muy bien si es mejor quedarse quieto o salir corriendo y desvincularse para siempre de este debate y buscar otros caminos que por lo menos tendrán otros escenarios y otros protagonistas para bien y para mal.
Pero siendo realistas y como por el momento en ello seguimos, prefiero tomar partido y que me hiele el corazón la izquierda de Zapatero, que por lo menos defiende la alegría, entre otras muchas cosas.
Del poema de Mario Benedetti al que Joan Manuel Serrat puso música en homenaje al poeta uruguayo para su disco El sur también existe, este Defender la alegría que ahora vuelve a escucharse para reivindicar y apoyar a la única opción política que puede salvar el escenario político del poder de la impresentable derechona de caverna, la más reaccionaria que existe en toda Europa.
DEFENDER LA ALEGRÍA
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del caos y de las pesadillas
de la ajada miseria y de los miserables
de las ausencias breves y las definitivas
defender la alegría como un atributo
defenderla del pasmo y de las anestesias
de los pocos neutrales y los muchos neutrones
de los graves diagnósticos y de las escopetas
defender la alegría como un estandarte
defenderla del rayo y la melancolía
de los males endémicos y de los académicos
del rufián caballero y del oportunista
defender la alegría como una certidumbre
defenderla a pesar de dios y de la muerte
de los parcos suicidas y de los homicidas
y del dolor de estar absurdamente alegres
defender la alegría como algo inevitable
defenderla del mar y las lágrimas tibias
de las buenas costumbres y de los apellidos
del azar y también, también de la alegría.






bishiño
15 feb 2008 | 09:19 PM
...también, también de la alegría.
Ahí está mi problema Carles. Yo quisiera defender la alegría de la propia alegría. De esa alegría que tratan de vendernos, de esa alegría limitada y ramplona... Yo quiero defender la alegría con una Izquierda de verdad, con una Izquierda valiente, con una Izquierda que no mienta, con una Izquierda que nos venda que esto es alegría...
Esta izquierda que canta "defender la alegría" no es mi Izquierda y nunca la ha sido... y ese es mi problema... ¿cómo defender la alegría de la alegría sin permitir que las tinieblas oscurezcan el cielo?
Carles
16 feb 2008 | 12:17 AM
Juan Carlos, esa sería otra canción de Serrat: Utopía ;-)
bishiño
16 feb 2008 | 01:01 PM
Sin utopía la vida sería un ensayo para la muerte.
Me niego a morir
Carles
16 feb 2008 | 01:14 PM
A ver si entre las dos opciones se consigue una mayoría suficiente, que "los otros" votan todos, saludos.;-)
Javierro
16 feb 2008 | 08:02 PM
¿Defender la alegría o defender el cánon? ahí está el problema.
Yo por supuesto defiendo la primera y no lo segundo...