Repasando mis geografías personales, estuve hace un par de fines de semanas en un lugar que había conocido en 1985, la comarca del Conflent, en la Catalunya Nord, un paisaje pirenaico no muy conocido y bastante tranquilo turísticamente hablando.
Pasé la noche en Prada de Conflent (Prades) para tener tiempo de realizar parte del recorrido del tren turístico centenario conocido como el tren amarillo, tren groc o train jaune desde la amurallada Vilafranca de Conflent hasta la localidad-fortaleza de Montlluís (Mont-Louis), situada en el territorio del "Parque natural regional de los Pirineos catalanes", a 1.600 m de altitud, Montlluís se encuentra en el cruce de tres territorios históricos o culturales: el Conflent que desciende hacia el Mediterráneo por el valle del río Têt, la Cerdanya y el Capcir que se une a territorio administrativamente francés por el valle del río Aude.
Al pasar la noche del sábado en Prada, la mañana del domingo me permitió visitar la población de Mosset, los monasterios románicos de Sant Miquel de Cuixà entre Prada y Vernet, y posteriormente ascender a pie hasta el monasterio de Sant Martí del Canigó desde la localidad de Castell de Vernet (Casteil). Después de comer en Vernet (Vernet-les-Bains), una visita final a las impresionantes grutas Grandes Canalettes.
El Conflent es una comarca natural e histórica catalana situada en el sur de Francia, en el departamento de Pirineos Orientales, en la región de Languedoc-Rosellón, tal como fue definida por Joan Becat en el Atlas de Catalunya Nord en 1977. Antes del siglo XVII perteneció al condado catalán del Rosellón. Su capital es la ciudad de Prades, que puede verse en la siguiente foto en una panorámica general con el monte Canigó al fondo, omnipresente y simbólico, una de las más altas y bellas montañas del Pirineo.
La descripción del recorrido con algunas fotos en próximos capítulos...





bishiño
26 feb 2008 | 06:01 PM
El otro día conocí el Canigó en Al Filo de lo Imposible... impresionante... y esa maravillosa foto le hace total justicia.
Ummmm los dientes un poco más largos... con lo que me gusta subirme a las montañas... está para hincarle el diente, o las botas, jeje, para ser más exactos
Otra maravilla más para apuntar a la lista... es ya tan larga que necesitaré dos o tres vidas para poder cumplirla entera... ¡en fin...!
Carles
27 feb 2008 | 09:46 AM
Juan Carlos, pues si tienes ocasión no te pierdas el Canigó, que como todo el Pirineo desde Cabo de Creus hasta el Atlántico vale la pena.
Un abrazo.
bishiño
27 feb 2008 | 05:42 PM
Ya estuve un año por el Pirineo de Lleida... aluciné con el Vall d'Aneu, especialmente con el pueblito de Cerbi, donde sólo vivía una anciana con una pinta de tener salud para toda la vida. La pobre nos contó que en invierno se queda aislada por la nieve y que cada tres o cuatro días sube alguien del valle para ver si está bien y abastecerla de algunas necesidades...
Un sueño que espero algún día poder hacer realidad... sería muy triste acabar mis días en una gran ciudad
Habrá que volver, al menos de visita... por el momento, jeje