El Parc del Laberint es uno de los jardines más antiguos que conserva la ciudad de Barcelona, un parque que ha conservado en gran medida su jardín neoclásico del siglo XVIII de estilo italiano, dispuesto en tres niveles aprovechando la pendiente de la cota más baja de la falda de la Sierra de Collserola.

En la parte más alta, un pequeño estanque rodea un pabellón de estilo neoclásico desde el que desciende una escalinata central que atraviesa un canal en la parte intermedia, y desciende hasta la parte más baja en la que destacan dos templetes sostenidos por columnas toscanas que contienen las estatuas de Danae y Artemis, entre los que se encuentra a un nivel inferior el laberinto vegetal diseñado con cipreses recortados que da nombre al parque, será divertido para los niños y para los adultos intentar llegar desde el centro del mismo hasta alguna de las salidas, no es muy fácil, no crean.

El área que rodea este conjunto central queda aislada gracias a una densa superficie arbolada, un bosque de tipo mediterráneo salpicado de fuentes, esculturas y otros elementos ornamentales en las áreas ajardinadas, un pequeño oasis de naturaleza en la ciudad que aunque no se encuentra en el centro de la misma, vale la pena el desplazamiento hasta el parque para poder conocerlo y disfrutarlo en sus deliciosos detalles.