Donde hace unos pocos años existía un rincón olvidado de Barcelona conocido solamente por sus vecinos, hoy ha surgido un nuevo barrio de altos y exclusivos edificios de viviendas, oficinas, hoteles de lujo, un gran centro comercial y un hermoso parque de diseño con grandes espacios verdes, un concepto de ciudad bien diverso del tradicional diseño barcelonés y mediterráneo de toda la vida, es el nuevo barrio de Diagonal Mar frente al mar Mediterráneo, o mejor dicho sobre terrenos ganados al mar frente al litoral del Poblenou, en el distrito de Sant Martí de Provençals.

Pero la historia de estos barrios empezó mucho antes, fueron barrios obreros, con viejas industrias y abandonados solares frente a un muro que daba a un mar de vías de tren que llevaba por la costa hasta Mataró, una frontera entre la ciudad y el mar, una costa de una Barcelona que aquí daba su peor espalda a su mar, una línea de mar totalmente en guerra con la razón y el medio ambiente, eran los años 50, 60 y 70 del siglo XX, con aquel infame Campo de la Bota de triste recuerdo donde ahora se levanta el Fòrum, justo al final de la Rambla de Prim, una geografía que ya no existe, por suerte sólo es un borroso recuerdo que ha dado paso a un nuevo e irreconocible decorado urbano, nada es igual.

La renovada y crecida Avenida Diagonal que llega flamante hasta el mar cruzando la ciudad de Barcelona es el límite que divide el Barrio de Diagonal Mar nuevo del humilde barrio de Diagonal Mar levantado en los años 60 y 70 del siglo XX sobre campos de cultivo y viejas masías, aquel que Manolo García cantó como su barrio rincón, y que también fue mi barrio rincón... porque cerca de él me hice mayor, iba al colegio en la cercana Academia Miró, jugaba tras el polígono de viviendas subiendo a un gran árbol junto a una masía abandonada. En el ahora ya viejo barrio dejé olvidados algunos amigos de infancia, y lo transitaba a diario camino de la desaparecida piscina municipal del Poblenou en mis primeros chapuzones aprendiendo a nadar. A él llegaba para ir en metro al centro de la ciudad cuando la línea 4 sólo llegaba hasta la estación de Selva de Mar, frecuentaba sus modestas fiestas vecinales cada mes de septiembre, aprendí mecanografía en una academia del barrio, deambulaba por sus calles en mis paseos en los alrededores del próximo Instituto de Bachiller Barri Besòs en mis tiempos de bachiller, en fin, tantos recuerdos personales...

Ahora la Diagonal es por fin una señora avenida que lleva hasta el centro de la ciudad, fue recomponiendo sus fragmentos y formó una línea recta, por ella transita la vida, los barceloneses inundan por fin su paseo central, viven la calle, y el moderno tranvía la cruza dándole un aire cosmopolita y de nuevo siglo a este barrio cosido a trompicones, y los turistas extranjeros antes inexistentes llenan para sorpresa de los viejos vecinos los hoteles de gran lujo que han crecido a la orilla del barrio, frente al mar, en el viejo y escondido barrio que forma ya parte de la gran ciudad, con sus ventajas y sus inconvenientes, y también muchos hijos de vecinos han tenido que abandonar su viejo barrio por el imposible precio de las viviendas, sin duda ya nada es igual en Diagonal Mar.