Luz de flamboyanes
Me cuentas que viniste tan sólo
a conversar con el mar...
En el aire aromas a jardín en primavera,
ecos de viento y floridas calmas
se alternan llenando tiempos,
sin ángulos rectos en las formas.

En este paisaje delicia buscabas una isla
y encontraste también luz de flamboyanes.

Enojados horizontes de vida en solitaria ida,
alabanzas dormidas y uvas dulces.
Dolor de piedras, corazas perpetuas,
prisioneros en las olas compartiendo vida
y olvidos entre playas negras de agosto,
la arena quema bajo tus pies desnudos.

En este paisaje delicia buscabas una isla
y encontraste también luz de flamboyanes.

© Carlos Gracia Escarp