Con el cinematográfico nombre de Barranco del Infierno es conocido un abrupto y profundo barranco esculpido por la erosión del agua durante miles de años y situado junto a la localidad de Adeje en Tenerife, que tiene la consideración de Reserva Natural Especial.
En mis últimos viajes suelo reservar algún tiempo para practicar senderismo y este es uno de los lugares más conocidos en Tenerife para disfrutar del camino, un edén de roca y vida como lo promocionan los folletos de turismo.
Con una perfecta organización y con un número limitado de visitantes al día, hay que pedir cita previa para poder entrar sin problemas en el sendero, para reservas y más información Punto Info.
El recorrido es de 6.500 metros ida y vuelta, lo que puede llevar de dos horas y media a cuatro horas, dependiendo de la condición física del caminante y del reposo en el camino, con un desnivel máximo de 200 metros. Eso sí, es esencial llevar calzado adecuado, mucha agua, gorra y protección solar. El sendero de ida/vuelta no tiene pérdida, con guías en el camino y bien señalizado.
El paisaje presenta grandes contrastes, pasa por una ladera del barranco en una primera parte, con mucho sol, y posteriormente por el fondo del barranco a la sombra de los sauces y de los grandes riscos de piedra que se elevan por encima de nuestras cabezas, al final del recorrido encontraremos una cascada de agua, en lo más profundo del barranco, para hacernos una idea de lo que se va cerrando el barraco, cuando miramos al cielo desde la cascada veremos sólo el triángulo que podéis ver en una de las fotos, lo demás son paredes de piedra.
Dentro del barranco nos vamos a encontrar con variedades de flora tales como magarzas, dragos, sabinas, peralillos, sauces, tabaibas y cardones. Vegetación rupícola. En lo que respecta a la fauna se encuentran especies como el abundante lagarto, el cernícalo, la aguililla, la perdiz, la alpispa, el cuervo, la ranita verde, el murciélago, la lechuza, la chahorra y el halcón tagarote.
Una muy interesante visita para los amantes de la naturaleza y para los buenos caminantes, un entorno espectacular.
Al final del recorrido, la localidad de Adeje y al fondo el océano.






lascosasdepepe
3 oct 2008 | 11:12 PM
preciosas fotografías.....un abrazo.