Una curiosidad que descubrí por casualidad en el Palacio de Sanssouci de Potsdam, y que hasta mi vuelta a Barcelona no he conocideo en detalle. En el lateral derecho de la fachada del palacio (visto desde el jardín construido en terrazas), ví a un grupo de turistas recibiendo explicaciones de una guía frente al lugar que aparece en la foto que abre el post, como no hablo ruso no supe de que iba la cosa, apenas se leía la inscripción de la lápida que estaba medio tapada por patatas, flores y otros homenajes que los visitantes habían ido dejando últimamente, finalmente averigüé que en la humilde lápida estaba escrito: Friedrich der Große, así es el rey Federico II el Grande de Prusia. Hice la foto de la tumba con las patatas y más tarde buscando datos una historia me llevó a la otra, y encontré un completo culebrón real de lo más interesante que explico a quien pueda interesar a continuación:
La tumba de un rey prusiano y las patatas
Como me gusta buscar información de diversas cosas por la red, primero descubrí que el enterrado en esa sepultura reciente era ni más ni menos que Federico II el Grande de Prusia, quien hiciera construir el Palacio de Sanssouci, su residencia favorita y no por casualidad. Me enteré también de que vió cumplido su último deseo de ser enterrado allí en 1991 ,como explica después el artículo de El País que cierra el post, y que el homenaje del depósito de patatas de la gente de a pie sobre su tumba es hoy un símbolo en agradecimiento por ser el promotor del cultivo de patatas que palió el hambre del pueblo después de la guerra de los 7 años. Durante su mandato se alentó su cultivo en Prusia, un verdadero acierto, ya que décadas después entre los años 1771 – 1772 salvó muchas vidas por el desastre de las cosechas, una de las muchas que Europa padeció en su historia. Se puede decir que toda Europa cultivaba la patata en aquella época, desde Lorena a Flandes, desde Inglaterra a Austria y Bohemia, llegando a ser el alimento básico del campesino alemán que en un principio se mostró reticente al nuevo alimento que los españoles habían traído de América.
La historia del rey
Federico II el Grande (Berlín, 24 de enero de 1712 – Potsdam, 17 de agosto de 1786) fue rey de Prusia. Perteneciente a la Casa Hohenzollern, era hijo de Federico Guillermo I y Sofía Dorotea de Hannover. Federico II murió sin dejar herederos, ya que su matrimonio era sólo de conveniencia y fue preparado por su padre. Le sucedió su sobrino Federico Guillermo II.
Durante su juventud se sintió inclinado hacia la literatura francesa. Animado por su madre y sus tutores, mantuvo correspondencia con filósofos de la Ilustración, lo que contrastaba con su rechazo a la disciplina de la Corte y a las tradiciones militares. El príncipe, de constitución delicada, chocaba en todo con las maneras rudas de su progenitor. Después de que fracasara su intento por escapar a Inglaterra, fue condenado a prisión (1730–1732) (privado temporalmente de su categoría de príncipe heredero) y obligado a presenciar la decapitación de su amante, el teniente Hans Hermann von Katte.
Se casó con Isabel Cristina, hija de Fernando Alberto II de Brunswick, en 1733, lo que le valió volver a ser príncipe heredero. En 1739 publicó su obra Anti-Maquiavelo, en la que condenaba a Maquiavelo y abogaba por una mayor exigencia moral para los gobernantes. Se retiró durante siete años a Rheinsberg, donde estudió filosofía e historia y mantuvo correspondencia con filósofos, entre ellos Voltaire. (Obtenido de http://es.wikipedia.org/wiki/Federico_II_el_Grande)
El amante
Hans Hermann von Katte (28 de febrero de 1704 - 6 de noviembre de 1730) fue un Teniente del ejército de Prusia y un amigo cercano, y se cree que amante, de Federico II de Prusia. Fue ejecutado por el padre de Federico, el rey Federico Guillermo I de Prusia, cuando ambos tramaron escapar del Reino de Prusia hacia el Reino de Gran Bretaña.
Según piensan algunos historiadores actuales, Hans Hermann vería por primera vez al Rey Federico II en el ejército, y a partir de ese momento comenzaría una gran amistad que terminaría desembocando en una relación sentimental. De hecho, estos dos serían capturados cuando tramaban un intento de fuga, y como consecuencia, von Katte sería acusado de deserción por un tribunal. La sentencia lo condenaba a varios años de prisión, pero el padre del Rey Federico, no contento con el fallo, hizo valer su peso político y consiguió que el amante de su hijo fuese sometido a la pena capital. El lugar escogido para celebrar el acto de ajusticiamiento fue la fortaleza de Küstrin, sitio al que el Rey Federico II se vería obligado a acudir para presenciar la ejecución.
Como curiosidad podría ser destacado que las últimas palabras de Hans Hermann fueron "Señor Jesucristo...", y que tras la realización del trágico acto, el Rey Federico se sumió en un profundo estado de desesperación. Los restos mortales del ajusticiado descansan en la cripta de la iglesia de Wust. (Obtenido de http://es.wikipedia.org/wiki/Hans_Hermann_von_Katte)
La curiosa historia de su segundo entierro en 1991 y del deseo real satisfecho
Fastuoso entierro de Federico II el Grande en Potsdam
Kohl presidirá hoy un polémico acto fúnebre que congregará a más de 100.000 personas
Por JOSÉ M. MARTÍ FONT - Bonn - El País 17/08/1991
Federico II el Grande de Prusia será enterrado hoy, 205 años después de su muerte, en el palacio de Sanssouci, en Potsdam. A la ceremonia, a la que asistirá el canciller Helmut Kohl, se espera que acudan más de 100.000 personas. La fastuosa ceremonia oficial y la presencia en la misma del jefe del Gobierno alemán han levantado una gran polémica en este país, que, desde la pasada unificación, se debate en una confusa búsqueda de señas de identidad en los entresijos de una historia donde no escasean los tenebrosos fantasmas del pasado y secuencias históricas que todavía preocupan.
Para el historiador Golo Mann se trata de "una absoluta falta de delicadeza". El también historiador Sebastian Haffner va aún más lejos y compara la ceremonia de hoy con la del 21 de marzo de 1933, el llamado día de Potsdam, cuando el recién nombrado canciller Adolf Hitler se arrodilló ante la tumba de Federico el Grande reclaman do para su régimen la legitimidad prusiana. La oposición socialdemócrata tampoco ha desaprovechado la ocasión de atacar a Kohl. Para Bjorn Engholm, el presidente del SPD, la presencia del canciller "y las trampas militares de la ceremonia levantan la preocupación de que el acontecimiento tome un simbolismo impresentable, especialmente en el extranjero".
Si para la izquierda se trata de un símbolo inequívoco del militarismo prusiano cuyas consecuencias todavía sufre la Alemania actual, para el canciller y para los conservadores se trata de todo lo contrario. El militarismo está muerto en Alemania, dice Kohl, y Federico el Grande fue un "déspota benevolente", un filósofo, amigo personal y protector de figuras como Voltaire, un hombre del Siglo de las Luces que abolió la tortura, protegió la libertad religiosa dando cobijo a los hugonotes franceses y a los judíos europeos que sufrían persecución. Amante del arte y mecenas de artistas; en resumen, un progresista en su época.
Un largo peregrinaje
La ceremonia de hoy cierra un largo peregrinaje de los restos del rey ilustrado. En 1943 fue ron sacados de su tumba en la capilla militar de Potsdam, junto con los de su padre, Federico I, "el rey soldado", por el mariscal del Reich Hermann Goering, quien los instaló en los sótanos de su cuartel general para protegerlos de los bombardeos aliados. Acabada la guerra, unos soldados norteamericanos descubrieron los sarcófagos en una mina de cal cerca de Bersterode, en Eichsfeld. De allí pasaron a la Elisabethkirche de Marburg, hasta que en 1952 el heredero de la dinastía Hohenzollern, Louis Ferdinand, se los llevó a la sede de la familia, en Hechingen.
Durante el día de ayer, ocho oficiales de gala montaron guardia de honor en el castillo de Hechingen. A media tarde, al sonido de los tambores y el repique de las campanas, mientras rendía honores una formación de gala de la Bundeswehr, los oficiales pusieron los ataúdes en el antiguo tren del kaiser Guillermo, que se dirigió a Potsdam, adonde llegará esta mañana. Allí, en la estación de tren, serán cargados en carruajes fúnebres del siglo XVIII que se dirigirán a Sanssouci a paso lento, precedidos por la banda de la división de carros de combate de Hannover.
Una vez en Sanssouci, durante toda la tarde, quienes acudan podrán entrar en el patio del palacio para despedir al rey ilustrado. Habrá dos funerales, y a media noche, siguiendo sus deseos, será enterrado. Se espera la asistencia de más de 100.000 personas y la policía no descarta que se produzcan incidentes. Al menos 10. 000 pacifistas efectuarán acciones de protesta. También es segura la asistencia de grupos de neonazis, muy numerosos en la antigua República Democrática Alemana, que se han apropiado de toda la simbología y parafernalia prusianas.
Pompa y ceremonia para un rey que pidió discreción
"He vivido como filósofo y quiero ser enterrado como tal, sin pompa, sin fastos y con las mínimas ceremonias. Si muero en Berlín o Potsdam no quiero ser expuesto a la vana curiosidad del pueblo. Quiero ser enterrado al tercer día a medianoche. Que me lleven a la luz de una linterna, sin que nadie me siga, a Sanssouci y que me entierren allí en un mausoleo que he mandado construir". Estas órdenes dadas por Federico el Grande ya no se cumplieron hace 205 años.Su sucesor, Federico Guillermo II, ni siquiera le enterró en su amado Sanssouci, sino junto a su padre Federico I en la capilla militar de Potsdam, y convirtió el sepelio de su tío en uno de los mayores espectáculos de la época. A partir de hoy, por lo menos, los restos de este déspota benevolente descansarán, como él lo deseaba, junto a los de sus 13 galgos en una terraza de este Versalles alemán, la gran obra de amor que se hizo construir y que ahora sufre cuarenta años de abandono. Pero sus deseos de discreción tampoco serán cumplidos. El protector de Voltaire no quiso ser enterrado con pompa, pero por dos veces "la vana curiosidad del pueblo" verá pasar su ataúd al son de marchas militares y bajo la orgullosa mirada de las autoridades.





Jaeirrro
21 nov 2008 | 06:48 PM
Muy interesante, me ha gustado mucho conocer esas historias, nos ayudan a comprender muchas cosas y a visitar mejor los lugares. Merci
Carles
21 nov 2008 | 10:21 PM
Javier, me alegra que te haya interesado esta historia, como siempre un abrazo!