A las puertas del Parque Nacional de Ordesa encontramos la pintoresca Villa de Torla, su estampa más conocida dibuja su caserío ante la imponente presencia del monte Mondarruego, es una localidad destacable por su arquitectura tradicional conservada y recuperada tras su restauración, además de un importante centro de servicios turísticos en el curso alto del río Ara.

Torla se encuentra al norte de la provincia de Huesca, fronteriza con Francia aunque sin conexión por carretera con ella, está situada al noroeste de la comarca del Sobrarbe y a 100 kms. de Huesca capital, el acceso por carretera se realiza desde el Valle de Broto por la N-260, desde la vecina localidad de Broto.


Torla se encuentra en el valle glaciar del río Ara, después de la confluencia de los valles de Bujaruelo (donde nace el río Ara) y el Ordesa (río Arazas), suponiéndose que la lengua glaciar llegaba hasta Asín de Broto, con más de 30 km en total. El río Ara pasa por ser el único río de cierta importancia de España que no está represado por la mano humana en todo el curso de 70 km hasta su confluencia con el río Cinca en Aínsa. En verano, cuando está restringido el acceso en vehículos privados al valle de Ordesa, en Torla se encuentran los autobuses dispuestos por el Parque para subir hasta la pradera de Ordesa, además del moderno centro de atención al visitante del Parque Nacional. Una curiosidad a destacar es que la carretera actual atraviesa por un túnel justo por debajo de la iglesia restaurada en estilo gótico tardío y con portada románica de la población.