
Está de más decir adiós porque no hay despedida solo de encuentros va la vida alimentándonos (Joan Baptista Humet)
Ayer noche en Barcelona el recuerdo a Joan Baptista Humet llenó hasta la bandera el recinto del Sant Jordi Club y más se hubiera llenado del cariño que quedó latiendo en tantas ciudades y pueblos, en su Navarrés y en Barcelona, en Terrassa y en el mundo entero.
Las canciones de Humet vencieron de nuevo al olvido, se escucharon sus melodías cálidas a pesar de la lluvia y la noche fría, triunfó como nunca antes el arte de "humetear" entre sus compañeros, fue un reencuentro con Joan Baptista Humet, una celebración de la vida en general, Hay que vivir nos cantó el cantautor, el de anoche fue un canto a su vida y a su obra, la pena fue que la vida no le dejó disfrutar de su gran noche, aunque seguramente Humet estuvo presente entre nosotros de algún modo.
El homenaje a J.B. Humet fue una fiesta en honor a su recuerdo que estuvo llena de emoción y de su música, participaron entre otros: Núria Feliu y Francesc Burrull (Que ens vegem un dia), Ana Belén y David San José (Clara), Lucky Guri, Víctor Manuel y David San José (Layetana abajo), Joan Isaac y Enric Colomer, Josep Mª Francino, Joan-Eloi Vila (Busco una flor), Joan-Eloi Vila y Enric Colomer (Solo soy un ser humano), Dyango y Joan Albert Amargós (Que no soy yo), Joan Manuel Serrat y Ricard Miralles (Fulls), Maria del Mar Bonet y Dani Espasa (Si te me´n vas), Moncho y Antoni Olaf Sabaté (Terciopelo), Jordi Batista y Lluís Llach (Fins que el silenci ve), Marina Rossell con Eduard Iniesta, Miquel Àngel Cordero y Xavi Llosas al piano (Gemma), Pegasus (Clara, Gemma...) , estuvieron presentes tambien actores como Amparo Moreno quien leyó un emotivo poema, Pedro Ruíz, Carme Sansa y Arnau Vilardebó (La granja animal), periodistas como Jordi Garcia-Soler, Antoni Bassas y Enric Frigola, condujo con acierto todo el acto el periodista Xavier Grasset, coordinado por Lluís Marrasé.
No pudieron asistir al homenaje Jaume Sisa, Quico Pi de la Serra y Guillermina Motta, aunque ésta última estuvo presente en el vídeo final en una grabación de Humet cantando Hay que vivir en el Palau de la Música Catalana, para mi el momento más emotivo del acto fue ver de nuevo cantar a Humet en ese vídeo, junto al mensaje póstumo que fue leído a modo de epílogo para finalizar el acto. Joan Baptista Humet en el recuerdo y para siempre en nuestra memoria.
JOAN ISAAC INTERPRETA EL TEMA "BUSCO UNA FLOR"
MARINA ROSSELL INTERPRETA EL TEMA "GEMMA"
JOAN MANUEL SERRAT INTERPRETA "FULLS"
JORDI BATISTE Y LLUÍS LLACH INTERPRETAN "FINS QUE EL SILENCI VE"
MARIA DEL MAR BONET INTERPRETA "SI TE M´EN VAS"





Carles
17 dic 2008 | 04:51 PM
El Periódico de Catalunya, 17-12-2008:
UNA CITA PARA EL RECUERDO|CRÓNICA
NOCHE DE MATERIAL SENSIBLE
• El recital expresó emotividad y sencillez, y adoptó un ajustado tono intimista, con arreglos desnudos de piano que realzaron el protagonismo de los textos
Por JORDI BIANCIOTTO
BARCELONA
Joan Baptista Humet fue un artista que tendió a las sonoridades diáfanas y las emociones desnudas, así que fue ajustado el tono del homenaje de anoche, asentado en interpretaciones intimistas que realzaron el poder de las palabras. La mayoría de las actuaciones dieron protagonismo a las voces sobre un sencillo colchón de piano. Algunas, como la de Núria Feliu, renunciaron incluso a la melodía y defendieron el recitado poético: "Aprendrem a viure, camarada / dels que han après a viure en el no-res / amb l'esperit alerta a la trobada / i no gaire coses més", cantó la intérprete de Sants, acompañada por el mestre Francesc Burrull.
Solo la iluminación permanente de la sala, requisito de la transmisión televisiva por el Canal 33, restó algo de intimidad a una noche de cadencias pausadas y ambiente cómplice, presentada por un Xavier Graset que prefirió el desenfado a la solemnidad. Sisa fue baja de última hora, y tras la apertura a cargo de Feliu, apareció Ana Belén, que abordó con maneras impecables la popular Clara, arropado por un pianista de confianza, su hijo David San José. Este hizo doblete y acompañó también a Víctor Manuel en Layetana abajo.
PIANOS DE ÉLITE A
Joan Isaac le correspondió la temprana Busco una flor, de 1970, que interpretó acompañado de músicos como el periodista Josep Maria Francino (con un bajo muy beatle) y el televisivo Joan-Eloi Vila (Buenafuente). El desfile de voces fue destacado, pero también el de pianistas: Joan Albert Amargós para arropar a Dyango, recién recuperado de su infarto (Que no soy yo) y Ricard Miralles en un tándem con Serrat en Fulls. La textura natural de la canción y la actitud vocal del cantautor de Poble Sec hicieron que la pieza pareciera de su repertorio.
Otro pianista, Lucky Gury, se sumó al desfile de amigos de Humet, entre ellos Amparo Moreno, Pedro Ruiz, Carme Sansa y los periodistas Antoni Bassas, Enric Frigola y Jordi García-Soler. Este recordó que, en los primeros años de su carrera, Humet "llaqueaba y serrateaba, pero que"pronto aprendió a humetear".
La aparición de Lluís Llach, llegado del Teatre Lliure, donde anoche tomó parte en el homenaje a Miquel Martí i Pol, encendió al público, aunque el de Verges realizó una de las actuaciones más discretas de su carrera, ya que se limitó a acompañar al piano a Jordi Batiste en Fins que el silenci ve. Moncho se lució con Terciopelo, Víctor Manuel tocó fibras sociales en Layetana abajo y Maria del Mar Bonet recordó Si tu me'n vas al tiempo que calificaba a Humet como "una persona gentil y humanísima".
La actuación de Pegasus, con un medley del artista, culminó el espectáculo, pero, antes de correr el telón, dos golpes de efecto: la lectura de una nota de agradecimiento escrita por Humet, que leyó Lluís Marrasé, director del concierto, y el rescate de un vídeo en directo grabado en el Palau. En las pantallas, un Humet joven y vital, que lanzaba su mensaje supremo, Hay que vivir.
Carles
17 dic 2008 | 04:52 PM
El Periódico de Catalunya, 17-12-2008:
UN EMOTIVO RECITAL REÚNE A TODOS LOS GRANDES EN EL ÚLTIMO ADIÓS A HUMET
• La Cançó en pleno acudió al Club Sant Jordi para reivindicar las piezas del fallecido cantautor
• Las 2.000 personas que abarrotaron el recinto le despidieron cantando la optimista 'Hay que vivir'
por NÚRIA MARTORELL
BARCELONA
El periplo de Joan Baptista Humet culminó anoche cuando una veintena de artistas y amigos, sobre todo los grandes de la Cançó (Serrat, Llach, Bonet...), reivindicaron su legado como músico y persona. Su mujer, Pier, dijo emocionada que le parecía "increíble" lo que vivió en el Club Sant Jordi. El autor de Clara quiso anunciar con serenidad hace poco más de un mes que se enfrentaba al último tramo de su vida e incluso escribió una carta, tres días antes de fallecer --a los 58 años--, para que se leyera en este homenaje que sabía que sus colegas preparaban.
Lluís Marrasé, el director artístico del acto, fue quien agradeció de su parte a través de esta misiva la participación de todos estos compañeros que "forman parte del entramado emocional y energético de una Catalunya que os necesita". Sus palabras se escucharon tras casi dos horas de actuaciones y antes de que Humet cantara Hay que vivir desde la pantalla, en una antigua grabación en el Palau de la Música, coreado por los 2.000 asistentes (muchos con lágrimas en los ojos) y acabaran todos los que actuaron cantándola también.
"Y yo que pensaba que sería un recital íntimo, con muy poca gente --admitió Pier--. Poco podía sospechar que tomaría esta dimensión. Creía que la gente le había olvidado. Con el esfuerzo físico y económico que hizo por promocionar su último disco hace cuatro años por España, y ahora no paran de llegarnos a la web solicitudes para comprarlo", suspiró. "Da un poco de rabia, la verdad. Pero él se lo merecía todo".
POR LA FAMILIA
La viuda de Humet recordó cómo él le decía "que no podía irse" sin dejar antes escrita esta carta y acabar el libro La vida entre vidas, de Michael Newton, "que le ayudó a asumir la muerte como un tránsito". Junto a ella estaban sus dos hijos pequeños, Pierángela, de 14 años, y Adrià --"justo mañana cumple 4"--, para los que irá destinada la recaudación. "Mira, y aquí están su madre, Rosario, de 88, y la Tía Herminia, de 96, que le cuidó de niño, recién llegada de Navarrés".
No era la única. "Se han fletado tres autocares desde el pueblo también de mi abuelo y en parte el mío", dijo la actriz Amparo Moreno, que en el recital le dedicó a esta población un sentido poema. Pilar y Visi se emocionaron: "El trayecto ha durado siete horas, porque venía gente muy mayor y hemos hecho varias paradas. Pero ha valido la pena".
El recital sirvió para recordar al Humet poeta --Núria Feliu recitó Que ens vegem un dia-- y al Humet más comercial. Ana Belén cantó su mayor hit, Clara, arropada por David San José. "Se ha traído un pianista con el que no puedes competir: su hijo", le dijo el presentador Xavier Graset a Lucky Guri para invitarle a abandonar el escenario. En realidad, fue una velada de lo más participativa. Y no solo por cantantes. El periodista especializado en la Cançó Jordi García-Soler destacó su "bonhomía", su "enorme capacidad como melodista" y "romanticismo".
En la platea estaban juntos Jordi Hereu y Joan Manuel Tresserras. El alcalde mostró su satisfacción al comprobar "la respuesta de los artistas-compañeros y del público", mientras que el conseller habló de él como de "un catalizador sentimental y emocional de toda una generación".
MOMENTOS INTENSOS
Varios momentos intensos se vivieron cuando Dyango abordó Que no soy yo, Llach y Jordi Batiste, Fins que el silenci ve y Marina Rossell, Gemma, que Humet dedicó a su hermana paralítica y que murió en octubre. "Esta es una canción que marcó mi adolescencia", aseguró luego Rossell, de quien surgió la idea de este tributo. "El azar hizo que supiera de su dolencia y tras hablar con él, comprobar su espiritualidad y mirada transparente, no pude quedarme indiferente".
Carles
17 dic 2008 | 04:54 PM
El País, 17-12-2008:
EL LEGADO DE JOAN BAPTISTA HUMET REVIVE EN UN EMOTIVO HOMENAJE
2.000 personas aplauden el concierto en recuerdo del cantautor valenciano
por MIQUEL JURADO - Barcelona - 17/12/2008
Anoche la lluvia y el frío habían convertido Montjuïc en un lugar desapacible. A pesar de ello en el interior de la sala anexa del Palau de Sant Jordi no se notaban ni el frío ni la humedad, al contrario: un calor intenso reinaba en el recinto olímpico. Un calor reconfortante, más producto del amor que de la calefacción. Amor por unas canciones que marcaron la vida de muchos de los presentes. Amor por el responsable de que esas canciones nacieran y volaran tan alto. Amor por Joan Baptista Humet. En la noche de ayer se vivieron momentos altamente emotivos pero en ningún momento nadie, ni artistas ni público, se dejaron llevar por la nostalgia o por la pena. El acto fue, de principio a final, una exaltación a la vida coronada por ese Hay que vivir que todos los presentes corearon en pie tras más de tres horas de actuaciones y parlamentos. Como si Joan Baptista Humet siguiera por aquí convirtiendo retazos de vida en canciones de una exquisita sensibilidad.
Algunas de esas canciones desfilaron por el escenario en boca de amigos de Humet, los mismos que habían decidido ofrecerle este homenaje en vida tras conocerse la gravedad de su enfermedad y que no quisieron suspenderlo tras el fallecimiento del cantautor valenciano el pasado 30 de noviembre. Y no se equivocaron, porque las entradas se agotaron con tal rapidez que aconsejaron su traslado del TNC a este anexo del Sant Jordi que también se quedó pequeño. Unas 2.000 personas, en su mayoría sobrepasando de largo los 40 años, lo llenaron y se dejaron seducir por una propuesta que, incluso sin homenaje, hubiera resultado atractiva. Xavier Grasset fue el encargado de conducir el acto manteniendo siempre un tono equilibrado que no cayó nunca en la lágrima fácil. Lágrimas que ni siquiera se derramaron cuando, ya al finalizar, Lluís Marrasé leyó una carta que el propio Humet había redactado por si fallecía antes del homenaje. Y sus palabras sonaron naturales, cercanas y entrañables: mostraban una serenidad que muy pocos tienen ante la inminencia de la muerte. Tras esas palabras, una grabación de su Hay que vivir fue la forma más congruente de cerrar la velada, pero el público también la quiso hacer suya y repitió la canción mientras los participantes saludaban.
En tres horas de concierto sucedieron muchas cosas. Imposible olvidar la reaparición de Dyango tras su infarto interpretando Que no soy yo en compañía de Joan Albert Amargós o el Gemma cantado por Marina Rossell. Ana Belén, Serrat, Moncho, Pegasus, Maria del Mar Bonet, Joan Isaac, Nuria Feliu, Víctor Manuel y Jordi Batista acompañado al piano por Lluís Llach completaron el intenso programa que también incluyó a algunos amigos de Humet, como los periodistas Antoni Bassas, Enric Frigola o Jordi García Soler. A la salida seguía lloviendo y hacía más frío, pero nadie parecía notarlo: todos sonreían canturreando Hay que vivir.
Carles
17 dic 2008 | 04:56 PM
La Vanguardia, 17-12-2008:
EMOTIVO HOMENAJE AL LEGADO DE JOAN BAPTISTA HUMET
Serrat, Llach, Bonet y Pegasus compartieron escenario con Ana Belén, Víctor Manuel, Dyango
Por Esteban Linés | Barcelona | 17/12/2008
La profesión musical rindió anoche un emotivo homenaje artístico y humano al cantante Joan Baptista Humet (Navarrés, 1950), fallecido el pasado 30 de noviembre en Barcelona a consecuencia de un cáncer. El recuerdo protagonizado por la cançó adquirió caracteres excepcionales al coincidir en el escenario de la sala anexa del Palau Sant Jordi de Barcelona una amplia pléyade de primeras figuras, circunstancia que se ha producido en muy pocas ocasiones a lo largo de la historia del género como Joan Manuel Serrat, Lluís Llach, Maria del Mar Bonet, Marina Rossell o Joan Isaac a los que se les unieron otros nombres propios más alejados estilísticamente, como Ana Belén, Víctor Manuel, Dyango, Moncho o Pegasus.
El concierto, ideado y organizado por Marina Rossell y Lluís Marrasé, congregó a cerca de dos mil aficionados que abarrotaron el recinto, así como diversas personalidades de la escena política y civil catalana, como el alcalde barcelonés Jordi Hereu o el conseller de Cultura Joan Manuel Tresseras. El concierto fue retransmitido en directo por Canal 33.
Con el periodista Xavier Graset ejerciendo de presentador y maestro de ceremonias, fueron también numerosos los amigos, conocidos y compañeros que desearon testimoniar su afecto hacia el músico desaparecido, como Amparo Moreno (que arrancó una atronadora ovación al leer un poema sobre el pueblo natal de Humet), Pedro Ruiz, Antoni Bassas, Enric Frigola, Jordi García-Soler, Lucky Guri o Carme Sansa y Arnau Vilardebó, que tomaron años ha (1976) parte en el musical La granja animal junto a Humet.
La velada-concierto estaba diseñada para que actuaran trece grupos y/o solistas bajo la dirección de Marrasé, aunque a última hora Jaume Sisa causó baja: Llach (solo al piano, y recién llegado del Teatre Lliure donde participó minutos antes en el homenaje a Miquel Martí i Pol) junto a Jordi Batiste; Moncho y Antoni Olaf Sabater; Núria Feliu y Francesc Burrull; Ana Belén y su hijo David San José; Víctor Manuel también con David; Maria del Mar Bonet con Dani Espasa; Joan Isaac junto a los tres músicos que acompañaron habitualmente a Humet (Joan-Eloi Vila, Enric Colomer y Josep Maria Francino); Dyango y Joan-Albert Amargós; Joan Manuel Serrat y Ricard Miralles (extraordinaria Fulls), Marina Rossell y, finalmente, Pegasus. El amplio escenario contó con una elegante y cálida escenografía repleta de árboles frutales concebida por Ramon Ivars, y el público, bastante comedido, disfrutó de una noche entrañable.
Carles
17 dic 2008 | 05:20 PM
Diari Avui, 17.12.2008
RECORD EMOCIONAT A HUMET
El món de la Cançó omple el Sant Jordi Club en un concert a benefici dels fills del cantant desaparegut
Per Marta Porter
17.12.2008
Un munt de sentiments contradictoris i complementaris van acompanyar ahir a la nit les dues mil persones que omplien el Club Sant Jordi en el concert d’homenatge a Joan Baptista Humet. Ràbia i tristor per una mort abans d’hora; admiració per unes melodies que, durant anys, van ser en boca de molta gent; dolor perquè Joan Baptista no va poder ser present en un concert que, deia, “dóna sentit a la meva carrera”; agraïment per la implicació en un concert a benefici dels seus fills; sentiment de fita històrica en veure junts dalt l’escenari Serrat, Llach, Maria del Mar, Marina Rossell, Joan Isaac, i tants altres músics i cantants units pels sentiments més enllà de disputes lingüístiques: tal com li hauria agradat a Humet.
Més que un concert, el format radiofònic que Xavier Graset li va donar a l’homenatge, amb entrevistes i actuacions en directe, recordava aquells Radioscope de Salvador Escamilla, però alhora va trencar el ritme emotiu de les cançons, com també el fet que tot el pati de butaques estigués permanentment il·luminat, suposem que per exigències televisives. Sigui com sigui, durant dues hores, les cançons d’Humet reinterpretades en boca d’altres i el testimoni dels seus amics ens van anar descobrint l’Humet home, el poeta, el músic, l’amic...
“Vosaltres heu donat sentit i validesa a la meva feina”, deia en una carta feta per a l’acte
Totes les cançons duien la firma d’Humet i van tenir la doble funció de despertar la nostàlgia a gran part del públic, que en acabar el concert va poder comprar algun cedé reeditat del cantautor, i demostrar l’evidència del bilingüisme, una posició que, com Serrat, havia defensat Humet en tant que els seus orígens ho eren. Entre el públic, el conseller de Cultura, Joan Manuel Tresserras, l’alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, i el de Terrassa, Pere Navarro, encapçalaven la llista d’autoritats.
La performance que havia de fer Jaume Sisa va caure del cartell per malaltia de l’artista, o sigui que l’evocadora Que ens vegem un dia, llegida per Núria Feliu acompanyada al piano per Francesc Burrull, va ser el punt de partida en aquest viatge per l’imaginari d’Humet, on destaca, amb llum pròpia, Clara, un tema que va interpretar Ana Belén amb el seu fill David San José al piano. L’amic Joan Isaac, acompanyat de la banda habitual d’Humet –Joan-Eloi Vila, Josep Maria Francino i Enric Colomer–, va posar un punt d’emotivitat amb el simple gest d’alçar els braços al cel i va interpretar Busco una flor.
El que havia de ser una festa, fer cantar al públic Solo soy un ser humano, va quedar en un tímid “cantat en la intimitat”, com va dir Graset, una timidesa gens compartida amb Dyango, que, acabat de sortir d’un atac de cor, va fer una sentida Que no soy yo. Amb la veu tremolosa que li és característica, Joan Manuel Serrat amb Ricard Miralles al piano van destapar aquells Fulls que sobre la immigració va escriure Humet. Un dels moments més emotius va venir de la veu de Moncho, que amb Antoni Olaf Sabater i acompanyats d’una percussió van revitalitzar l’onírica Terciopelo espolsant-la a cop de ritme caribeny i jazzístic. Tot un èxit molt aplaudit pel públic. Com un èxit també va ser la Gemma, cantada per Marina Rossell, motor d’aquest concert, una cançó dedicada a la germana d’Humet –morta fa tot just dos mesos–. Víctor Manuel tampoc va faltar a la cita i va entonar la depressiva Layetana abajo, mentre que Maria del Mar Bonet va fer una preciosa i intensa adaptació de Si te me’n vas. Lluís Llach va aparèixer com a acompanyant de piano d’un extraordinari Jordi Batiste, que va convertir Fins que el silenci ve en un crit impressionant i punyent. Josep Mas Kitflus, Rafel Escoté, Max Sunyé, i Santi i Dani Arisa –Pegasus– van tancar l’apartat musical amb un remix Humet a cop de bateria i percussions desbordants d’alegries. Un bon final.
Entre cançó i cançó, gent de tots els àmbits de la cultura van donar la seva visió del cantant: els periodistes Enric Frigola, Jordi Garcia Soler, Antoni Bassas i Pedro Ruiz, el pianista Lucky Guri, company d’escenari d’Humet, l’actriu Amparo Moreno, descendent del poble de Navarrés, com Humet, i els actors Carme Sansa i Arnau Vilardebò, que havien actuat amb el cantant a l’òpera rock en català La granja animal, de Joan Vives.
La festa, però, encara no s’havia acabat, ni les emocions tampoc. Agustí Humet, germà del cantant, i el coordinador de l’espectacle, Lluís Marrasé, van llegir una carinyosa carta d’agraïment a tots els participants, que Humet havia escrit tres dies abans de morir. I també donava les gràcies al públic: “Vosaltres heu donat sentit i validesa a la meva feina”, deia el text, que els espectadors van rebre emocionats. Al final, però, la vida s’imposa a la mort i Humet va aparèixer a l’escenari. Era al Palau de la Música cantant Hay que vivir. I ara el públic sí que s’hi va afegir, i ben fort.
Javierro
19 dic 2008 | 07:14 PM
Moltes gràcies por todo este material!!!! Es verdaderamente impagable. ¿Sabes? en mi recuerdo aún sigue entre nosotros.
Un fuerte abrazo
Carles
19 dic 2008 | 08:21 PM
A ti por el comentario, Javier, buenas fiestas y un buerte abrazo, amigo granaíno.
Carles
19 dic 2008 | 11:35 PM
Ya a la venta el disco editado por Ramalama:
"Todas sus grabaciones en RCA (1980-1983) y su último disco en Validance (2004)" (2 CD's)
http://www.ramalamamusic.com/modules.php?op=modload&name=News&fil...
Mª Gracia
20 dic 2008 | 07:46 PM
Es verdad que Joan Baptista Humet estuvo esa noche con nosotros. Estuvo en las voces de tantos artistas y en el alma de todos los que estábamos allí con él.
Un abrazo Carlos, nunca te daré suficientemente las gracias.
Carles
20 dic 2008 | 08:10 PM
Fue un concierto para el recuerdo y la pena.
No hay de qué, a ti por la compañía. (ya tenemos suficientes gracias, Gracia, tú en el nombre, yo en el apellido, besitos! ;-))