Tras un alto en el camino -musical y poético- prosigo con la visita por el Pirineo aragonés en la comarca del Alto Gállego, concretamente por los bellos paisajes nevados del Valle de Tena recorrido de norte a sur por el río Gállego.

Este valle aragonés es fronterizo con el valle francés de Ossau, con el que se comunica a través del paso de Portalet d'Aneu. El límite meridional se encuentra en la Foz de Santa Elena, que lo separa de la Tierra de Biescas, lindando a oriente y occidente con los valles de Broto y del río Aragón respectivamente. Su capitalidad la ostenta la villa de Sallent de Gállego.

Es uno de los valles más extensos y poblados del Pirineo, desarrollándose desde los 600 metros de altitud en su parte más baja hasta superar los 3.000 en muchas de sus cimas (Balaitus, Gran Facha o Los Infiernos). Cuenta además con dos grandes embalses, el de Lanuza y el de Búbal.

Las localidades que forman parte del valle son: Sallent de Gállego, Lanuza, Escarrilla, Sandiniés, Tramacastilla de Tena, Piedrafita de Jaca, El Pueyo de Jaca, Panticosa, Hoz de Jaca, Búbal, Saqués. Otras entidades de población menores son Portalet d'Aneu, Formigal, Polituara y Baños de Panticosa.

En mis fotos se pueden observar entre otros elementos los alrededores del río Gállego, con los embalses de Búbal y de Lanuza, y la imponente mole de la Peña Foratata que da personalidad al conjunto, camino de Formigal. En próximos posts veremos en detalle las poblaciones de Sallent de Gállego, Lanuza y el estanque o Ibón de Baños de Panticosa.