Frío riguroso, belleza blanca y serena caracterizan y describen bien los paisajes de ensueño de Baños de Panticosa en estos días, una estación termal con mucho encanto situada en la comarca del Alto Gállego.

Destaca visualmente su pirenaico ibón (pequeño lago de montaña de origen glaciar) casi congelado por completo debido a las bajas temperaturas de la época, destacan también sus prados blancos, con sus abetos trepando a los picos que rodean el lugar cerrado sobre sí mismo, fin del camino.

Destacan además sus bosques desnudos y alineados en los alrededores de la zona del histórico y elegante balneario, pictórico y cinematográfico escenario, con sus aguas termales y sus edificios renovados y puestos al día, como el lujoso Grand Hotel, el Casino, las modernas Termas de Tiberio, en fin, un paraíso en blanco en el que relajarse y disfrutar de la naturaleza. Yo en mi breve visita pude disfrutar de las aguas termales de las Termas de Tiberio, fue un placer.