Un poeta, un cantautor y una intérprete que forman parte de mi equipaje de adolescencia: Federico García Lorca, Víctor Manuel y Ana Belén. El primero pone los versos, inspirados y deliciosos versos de su Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías, el segundo una acertadísima y emocionante música y la tercera su voz imperecedera y siempre fascinante, el resultado es esta pieza deliciosa: Alma ausente que incluyó Ana Belén en su disco doble en homenaje al poeta andaluz: Lorquiana.

La obra de García Lorca estaba entre mis carpetas de estudiante en bachiller, y más tarde iba en mi petate de militar cuando hice la mili en Zaragoza en 1987-1988. De Ana y Víctor tenía y tengo casi todos sus discos, juntos y por separado, y los había visto en infinidad de conciertos en Barcelona, en Sant Feliu de Guíxols, en Gijón...la última vez que los vi en directo fue en el homenaje a Joan Baptista Humet el pasado mes de diciembre en Barcelona.

Los uno una vez más a mi camino en el artículo de hoy.

Alma ausente
(Federico García Lorca - Víctor Manuel)

No te conoce el toro ni la higuera,
ni caballos, ni hormigas de tu casa.
No te conoce el niño ni la tarde
porque te has muerto para siempre.

No te conoce el lomo ni la piedra,
ni el raso negro donde te destrozas.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.

Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace,
un andaluz tan claro, tan rico de aventura.
Yo canto su elegancia con palabras que gimen
y recuerdo una brisa triste por los olivos.

Porque te has muerto para siempre,
como todos los muertos de la Tierra,
como todos los muertos que se olvidan
en un montón de perros apagados.

El otoño vendrá con caracolas,
uva de niebla y montes agrupados,
pero nadie querrá mirar tus ojos
porque te has muerto para siempre.