De una reciente madrugada en la que soñé que charlaba con Joan Baptista Humet y en la que reviví su último concierto. Madrid, a 12 de abril de 2009. Abril para soñar.

Nocturno
Del 20 de julio de 2006 en Barcelona

Fue en una cálida noche de verano
Cuando su voz quedó prendida en el aire
Sin saber que sería su última función.

En un parque tranquilo reflejado
En el agua de un pequeño estanque
En un barrio lejos del centro de la ciudad
Sudó amor a mares sobre el humilde escenario
Por compartir una vez más su voz sincera
Y sus notas sonaron antológicas, plenas, en paz.

El encantador de almas fue por una noche más
Cantor callejero ofreciendo su corazón desnudo
Contra el olvido de sus canciones y de su canto.

Nocturno.
Íntimo Joan Baptista Humet.

Mientras al fondo, tras la escena,
Ajena a su canto la vida pasaba:
Una vecina paseaba a su perro,
Unos niños correteaban jugando,
Unos jóvenes amantes se besaban en el banco,
Los gorriones en una rama le escucharon silbando.

Más tarde desatenta con su voz pasó la vida,
Y un otoño nos dejó solos, se fue en silencio disimulando... 

Y su voz prendió aquella noche,
Dejó sus notas últimas en cada corazón,
Quedó la emoción de sus canciones,
La misma que aquella noche nos regaló.

Nocturno encantador de almas,
Íntimo Joan Baptista Humet.

© Carlos Gracia Escarp