Inicio una serie de artículos centrados en observaciones personales relativas a mi reciente estancia en Roma, quiero en esos posts relacionar los comentarios y las imágenes que hablan de diferentes aspectos de la ciudad con canciones de autores italianos, dando eco a algunas voces, jóvenes y consagradas, que quizá algunos  todavía no conocéis o sí. 
Pero a modo de preludio hoy traigo una letra propia (sin música) inspirada en mi breve paso de tres días por la capital italiana, en mi tercera visita a la misma, bien provechosa. Adorno el artículo con fotos que realicé desde la terraza del hotel en el que me alojé, situado entre la Piazza Navona y el río Tíber, fotos que reflejan cierto horizonte romano.

Canción romana 

Despierta tras la cortina sé que me espera,
Abro de par en par las persianas y Roma 
se me entrega alegre en la mañana
Con destellos de su clara primavera
Que admiro al vuelo desde mi balcón.

Entra con su luz cálida de conquista
Abandonada a la sonora algarada
De un mar de vencejos y gaviotas
Combinada con un rugido de motores,
Latido urbano de diario, su viva orquesta.

Roma, ciudad de bellas fuentes eternas,
Bendito reino colmado de fuentes frescas
Que alegran por un momento la vida, 
Como sus rosas haciendo esquina vestidas
Hoy por las fragancias de un buen café.

Roma, ciudad de todos los ocres
Donde se sorprenden las miradas
Admiradas de su arte por doquier
En este viejo imperio adoquinado
Quemado al calor de tantos soles.

En sus duros estíos de deseada invasión
Bajo un pino va y disimula adormecida
Vencida sin caída por distraer la atención.
Aguas tiberinas y dulces colinas,
Via dei Coronari, cupulones...

Capillitas, fachadas y palacios,
Señores, curia y sotanas, Señoras,
Pobres en cruz y mil desheredados
Aguardan en perdidas callejuelas
Tu paso por su corazón romano.

Un paseo por Navona la bella,
Un instante en Piazza Mattei,
Dolce far niente en el Caffè della Pace
Y Roma ya está dentro de ti...
E Roma è adesso dentro di te.

Magari ti ritroverò
Nelle piccole piazze,
Canteranno le fontane vicino a te,
Ti ritroverò magari...
Roma è adesso dentro di te.

© Carlos Gracia Escarp
(texto y fotos)