Desde el mirador visitable alrededor del exterior de la linterna de la cúpula de la Basílica de San Pedro en el Vaticano se puede disfrutar de una de las vistas de Roma más gratificantes, con excepcional panorámica sobre la plaza de San Pedro y del pequeño territorio vaticano, Museos Vaticanos, Palacios y otras dependencias de la Iglesia, aunque no es tarea fácil el ascenso, y sin duda lo mejor es llegar a primerísima hora para evitarse la afluencia masiva de turismo, sin duda una de las vistas imprescindibles de la ciudad eterna, de San Pedro al cielo, aunque entre el cielo y el infierno a veces hay un solo paso.
En homenaje y recuerdo al precursor de la canzone Domenico Modugno (Polignano a Mare, Bari 1928 - Lampedusa 1994) dejo dos temas motivados en parte por el contexto, en fin: Dio, come ti amo de 1966 y su éxito Nel blu dipinto di blu (Volare) de 1958, aunque dos de mis favoritas del gran Modugno sean por razones del todo subjetivas Il maestro di violino y Vecchio frack.






Nines
13 jul 2009 | 08:39 PM
¡¡ Impresionante!! Es precioso, me imagino las fatiguitas hasta llegar ahí arriba y sobre todo el madrugón, pero mereció la pena porque de ese modo puedo verlo yo, je,je,je. Preciosas tus fotos, felicidades Carles.
Un abrazo
Carles
13 jul 2009 | 08:53 PM
Nines, pues no sabes la de centenares de escaleras en círculo que te he ahorrado, y si tienes algo de claustrofobia a ciertas estrecheces ni te cuento, je, je, pero al final vale la pena.
Mari Paz
20 jul 2009 | 11:45 AM
Q chulas las fotos!!!! En Florencia hay un mirador también espectacular, hay q andar un poco, pero merece la pena, fuiste??
Carles
20 jul 2009 | 12:12 PM
sí, Mari Paz, también estuve ahí, si en una ciudad que visito hay miradores ahí arriba estoy yo, también le dediqué una serie de artículos a Florencia, los encontrarás aquí. Besitos.
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